EFE/Javier Millán JaroMadrid

El nuevo compacto de la marca checa Skoda, el Scala, es un valor seguro ya que en una longitud de 4,36 metros ofrece uno de los espacios más amplios del segmento, un diseño que cada vez gusta a más gente, tecnología de última generación del Grupo Volkswagen y soluciones que facilitan el día a día.

La marca del Simply Clever (simplemente inteligente) ha buscado un sustituto al Spaceback en el que vuelve a apostar por la polivalencia al ofrecer un vehículo con carrocería de cinco puertas hachtback (de portón ligeramente alargado).

Diseño más dinámico para el Skoda Scala

El frontal exhibe la nueva imagen de Skoda, en la que destacan un capó con nervaduras y algo más bajo, los faros alargados con forma de cuña (pueden ser de full led), una parrilla más estrecha y horizontal y una toma de aire inferior que recorre el coche de lado a lado dándole un aire deportivo.

En el lateral se aprecia que la línea del techo, según se aproxima a la zaga, va cayendo y finaliza en un pequeño alerón delantero, que le da más vistosidad al coche, así como las llantas de aleación, que pueden medir hasta 18 pulgadas.

En la parte trasera sobresalen la amplia luneta (sobre la que están montadas las letras de la marca), los faros (que se expanden por los laterales de la carrocería y hacen más ancho y más asentado al Scala) y el difusor inferior que alberga dos estéticas salidas de escape ovaladas.

Skoda ofrece el Scala en cuatro acabados (Active, Ambition, Style y Sport) y con motorizaciones gasolina (1.0 de 95 y 115 CV y 1.5 de 150  CV) y diésel 1.6 de 115 CV. Antes de que acabe el año llegará una variante de Gas Natural Comprimido (GNC) de 90 CV.

Conducimos el Skoda Scala con el motor de gasolina más potente

Efe ha probado el gasolina más potente con la caja automática DSG de siete relaciones y el acabado más completo (llantas de 18 pulgadas, tren de rodaje deportivo, asientos y volante deportivos, cuadro de relojes digital personalizable Virtual Cockpit, techo panorámico, intermitentes dinámicos...)

El motor de 150 CV le sienta muy bien a este compacto, ya que le proporciona salida suficiente en cualquier situación (acelera de 0 a 100 km/h en 8,2 segundos) y de una forma muy controlada, con consumos ajustados a pesar de que se haga una conducción dinámica.

La caja automática es muy recomendable por la suavidad de uso que tiene en cualquiera de los modos de conducción que se pueden seleccionar. Es muy cómoda en carretera (se puede pasar a modo secuencial y gestionar las marchas desde las levas del volante) e imprescindible en ciudad.

Al volante transmite seguridad

Dinámicamente, el Scala es un turismo que transmite seguridad al conductor, que nota que está bien asentado y no es nervioso en curvas cerradas, donde exhibe un comportamiento noble por un conjunto amortiguación/suspensión que controla bien los balanceos de la carrocería.

Por lo que respecta al interior es muy amplio. Con un conductor de 1,82 metros de alto se puede acomodar un pasajero de la misma altura sin que las rodillas toquen con la banqueta delantera.

En altura para la cabeza también destaca el Scala, que, a pesar de la caída del techo en las inmediaciones de la zaga, es cómodo para personas altas.

Delante, al conductor le queda todo a mano, con lo que disfruta de una posición muy ergonómica que invita a hacer viajes largos. Detrás, el túnel central resta espacio para las piernas al pasajero del medio, que además debe sufrir un respaldo menos acolchado ya que su asiento integra el apoyabrazos (con huecos para bebidas).

Salto de calidad muy destacado respecto al Spaceback

Respecto al Spaceback el salto de calidad es muy notable por la calidad de los materiales que emplea, por el tamaño de las pantallas (el cuadro de relojes y la central) que puede equipar en las versiones más altas y por la conectividad que ofrece.

También son de nota las soluciones simply clever que equipa para no tener que rascar el hielo de las lunas con una tarjeta de crédito, buscar el cambio suelto por todos los rincones ni preocuparte por dónde poner el ticket del aparcamiento para tenerlo a mano.

En definitiva, el Skoda Scala ( su nombre procede del latín y significa "peldaño o escalera") es un paso hacia adelante muy importante en la estrategia de la marca checa para ganar peso en los mercados internacionales. Está a la venta (con descuentos) desde 14.400 euros y tiene duros competidores con los que enfrentarse: Seat León, Volkswagen Golf, Renault Megane, Hyundai i30 o Kia Ceed, entre otros.

FICHA TÉCNICA

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- Dimensiones (longitud/anchura/altura): 4,36 m/1,79 m/1,47 m

- Motor: gasolina

- Cilindrada: 1.498 c.c.

- Potencia: 150 CV

- Par máximo: 250 Nm

- Aceleración de 0 a 100 km/h: 8,2 segundos

- Velocidad máxima: 219 km/h

- Caja de cambios: automática de 7 velocidades

- Tracción: delantera

- Consumo medio: 6,1 l/100 km

- Capacidad del maletero: 467 litros

- Capacidad del depósito: 50 l

- Precio: 26.430 euros