EFE/Javier Millán JaroMadrid

El segmento SUV grande de los siete plazas se anima con la nueva propuesta de Toyota, el Highlander, un vehículo que la marca nipona vende muy bien en los mercados estadounidense y chino y que ahora llega a España para dejar al Land Cruiser que se centre en lo suyo, en los particulares o empresas que necesitan un 4x4 para trabajos duros.

Por tanto, el Toyota Highlander es el coche ideal para aquellos que buscan la practicidad y el espacio del Land Cruiser, pero que quieren viajar con el máximo confort, como si de una cabina de "business class" se tratará, en la que la electrónica se va a encargar de que todo funcione sin que el conductor tenga que saber lo que es una suspensión neumática o los bloqueos de diferencial típicos de un 4x4.

El Highlander es un coche grande. Mide 4,96 metros, frente a los 4,84 de un Land Cruiser largo. Para su fabricación se emplea la plataforma GA-K del también todocamino RAV4 (4,60 metros de largo), razón por la que desde Toyota España definen a su nuevo modelo como un "RAV4 alargado (le supera en 16 centímetros)".

El Toyota Highlander tiene 248 CV

También comparten el sistema de hibridación de 4ª generación, que se ha potenciado para el Highlander hasta los 248 CV, frente a los 222 CV del RAV4.

Para que llegue a esa potencia se ha incrementado la del motor de gasolina 2.5 hasta los 190 CV (12 CV más que en su "hermano" pequeño) y del eléctrico delantero hasta los 134 kW (46 kW más que en el RAV4), mientras que se ha mantenido la del eléctrico trasero (40 kW), el cual permite que el Highlander cuente con el sistema de tracción inteligente AWD-i, que dispone del modo Trail (se conecta desde un botón) para cuando en carretera o nieve perdemos adherencia.

Con esos 248 CV (es el SUV híbrido más potente de Toyota) acelera de 0 a 100 km/h en 8,3 segundos (8,1 segundos el RAV4), a pesar de tener un peso de entre 2.015 y 2.090 kilos (dependiendo del equipamiento), y es capaz de remolcar -dispone del asistente TSC- hasta 2.000 kilos (un Land Cruiser puede con 3.000 kilos)

La transmisión es automática de variador continúo CVT y cuenta con gestión secuencial desde la palanca de cambios o desde las levas del volante (hay seis relaciones). Cuando aceleramos con fuerza la maniobra viene acompañada de algo de ruido, que desaparece cuando alcanzamos la velocidad deseada (por ejemplo en una incorporación ágil a la autopista).

Ya hemos probado el Toyota Highlander por carretera, campo y nieve

Salvo este detalle, el Highlander, que hoy hemos conducido en una ruta de unos 99 kilómetros por la Comunidad de Madrid, en la que el SUV ha gastado 7,5 l/100 km, es un vehículo silencioso en marcha, especialmente cuando el motor de gasolina se apaga y aprovecha para propulsarse la batería de níquel-metal hídruro de 1,9 kWh que monta la arquitectura de hibridación.

Es un coche que, por tamaño y peso, es muy aplomado en carretera. Para garantizar su confort de marcha se ha optado por una suspensión de tipo blanda, que no es rebotona y que, en la parte trasera, es multibrazo.

Aunque su enfoque es claramente rutero, se comporta bien en curva (su centro de gravedad es el más bajo del segmento) y en pista filtra muy bien las irregularidades del terreno. Si además, como es el caso de nuestra unidad probada, se le acompaña de unos neumáticos de invierno la sensación de seguridad al volante es máxima.

Hemos probado esas gomas en una ruta de unos 11 kilómetros por pistas nevadas y su comportamiento ha sido intachable. Su puesto de conducción elevado y muy ergonómico facilita maniobrar con él.

Interior con detalles premium

En el interior nos encontramos con plásticos blandos en el salpicadero (salvo en la parte superior del cuadro de relojes), tapicería de cuero, tres filas de asientos (la segunda se desplaza longitudinalmente 18 centímetros y las dos plazas de la tercera están más indicadas para menores) o pantalla central que puede dividirse en dos.

Ya está a la venta en dos acabados Advance (llantas de 20 pulgadas, asientos delanteros calefactables y de cuero, cámara trasera, cargador inalámbrico, sistema de infoentretenimiento de 8 pulgadas, detector de ángulo muerto o sensores de parking con frenado automático)  y Luxury (apertura del maletero con el pie, asientos delanteros ventilados, cámara 360º, head up display, infoentretenimiento de 12,3 pulgadas con navegado o sistema de audio premium).

El precio (con descuentos) del Advance es de 52.000 euros (la única opción es el techo panorámico) y el del Luxury de 62.900 euros.