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Un vehículo de tres ruedas de transporte ligero, autobuses y furgonetas, los Sagitta, el "agromobil", el "Hajaja", un buggy o una pick-up son los modelos menos conocidos de los 125 años de historia del fabricante checo Skoda.

La lista comienza con el LW de tres ruedas (1905-1911) de Laurin & Klement, los fundadores de la marca. Este vehículo de transporte ligero de 160 kilogramos, asiento de motocicleta sobre el eje trasero, espacio para dos pasajeros (situados por delante del conductor) y para transportar 200 kilos estaba propulsado por un motor de un cilindro refrigerado por agua de 5 CV que le permitía alcanzar 40 kilómetros por hora.

Le siguieron en 1908 los autobuses y furgonetas compactos (3,69 metros de largo) y ágiles “Cerná Hora-Montenegro” con hasta doce plazas o 4,8 metros cúbicos de carga (hasta 900 kg), a los que se podía sumar un remolque para 1.500 kg.

Los Sagitta (flecha en latín) fueron prototipos de 3,4 metros de largo con motor de dos cilindros que sentaron las bases para la producción en serie del 995 Popular 'Liduska" entre 1936 y 1938, la versión más asequible del Popular (de casi cuatro metros de largo) y enfocada a los más modestos tras la crisis económica del 29.

Para los Saggita se emplearon propulsores V2 de dos tiempos de 15 CV refrigerados por aire que no convencieron a la marca, que siguió apostando por el fiable de cuatro tiempos de cuatro cilindros de 22 CV refrigerado por agua.

Skoda también apostó por vehículos funcionales y versátiles, lo que le llevó en 1962 a presentar el Type 998, más conocido como "Agromobil" y diseñado para uso agrícola, forestal y militar.

Era un camión todoterreno de 3,50 metros de largo con parabrisas abatible, techo de lona y espacio para 10 personas (ocho en la parte trasera en banquetas longitudinales) con un motor de 45 CV y una caja de cambios de cuatro marchas. Solo se construyeron tres prototipos, de los que dos se emplearon en la película musical "Si un millar de clarinetes"

Parecido final tuvo el Proyecto 990 NOV, un familiar de cinco puertas al que se apodó "Hajaja" por la posición trasera de su motor -horizontal, con el cabezal a la izquierda- y debajo del maletero, lo que dificultaba su mantenimiento. La palabra Hajaja debía su origen a una serie de cuentos para dormir que podían escucharse en la radio de la época.

El prototipo recorrió cerca de 7.000 kilómetros entre mayo y junio de 1963 con su motor de 42 CV (alcanzaba una velocidad punta de 115 km/h) y que tenía una refrigeración difícil, uno de los motivos que hizo que no se llevase a producción y que Skoda apostase por el exitoso sedán 1000/1000 MB, del que se fabricaron 440.639 unidades entre 1964 y 1969.

A finales de los 60, el Autocross (una modalidad del automovilismo deportivo en circuito de tierra) llega a Europa. En 1969, se celebra la primera carrera en Checoslovaquia y Skoda empieza a participar con el buggy Type 736, basado en la berlina Skoda 110 y con un motor de 45 CV.

Lo divertido de estas competiciones hizo que se construyen buggies recreativos que se vendían en forma de kit a los particulares. François Vernimmen fue de los fabricantes más activos, en 1971 utilizó la plataforma del Skoda 110 e hizo dos copias de su Buggie VF sobre ésta.

Skoda le siguió de cerca y en 1973 creó el Skoda Buggy de 3,32 metros de largo y un peso de 710 kilos. Solo se hicieron cinco unidades.

A principios de los 90 no era muy normal ver pick-up por las carreteras europeas; sin embargo, en 1995 Skoda lanzó el Felicia Fun de 4,24 metros de largo y pintado en amarillo. Era un dos plazas que se podía convertir en cuatro fácilmente en la zona de carga. Se podía adquirir con motorizaciones diésel (de 64 CV) o gasolina de (68 y 75 CV)

En agosto de 2000 finalizó su producción con 4.016 unidades, lo que le ha hecho un vehículo codiciado entre los coleccionistas.