EFESídney (Australia)

El fabricante Volkswagen (VW) ha acordado pagar al menos 87 millones de dólares australianos (unos 59,7 millones de dólares o 53,9 millones de euros) a los afectados por el denominado dieselgate, destapado en septiembre de 2015 y que consistió en manipular los datos de emisiones de algunos de sus motores diésel.

La filial australiana de Volkswagen compensará con unos 862 o 868 dólares australianos a cada uno de los alrededor de 100.000 clientes afectados por la manipulación de emisiones, según un comunicado divulgado este lunes por el bufete de abogados Maurice Blackburn, que presentó una demanda colectiva en 2015 junto al bufete Bannister.

El pago total -con el que evita ir a juicio- puede ascender hasta un máximo de 127 millones de dólares australianos (87,2 millones de dólares o 78,7 millones de euros) en función del número final de afectados.