EFEJavier Millán Jaro Madrid

El Volkswagen T-Cross, que la marca alemana produce para Europa en Navarra, es el último miembro de la gama todocamino (SUV) del fabricante alemán, que ha partido para su elaboración del turismo Polo.

Para evitar confusiones y una identificación rápida, el T-Cross es la versión todocamino (SUV) del Polo y el T-Roc del Volkswagen Golf.

El T-Cross destaca por unas medidas muy compactas (4,11 metros de largo, 1,72 metros de ancho y 1,55 metros de alto), que le hacen el vehículo perfecto para ciudad. Es muy cómodo circular con él por calles estrechas, así como encontrarle un hueco para estacionarlo.

El Volkswagen T-Cross con el tricilíndrico de 115 CV es muy polivalente

Para autopista el motor 1.0 de gasolina de tres cilindros y 115 CV que hemos probado será suficiente para la mayoría de los conductores, aunque para los que gusten ir rápido y lo utilicen habitualmente cargado quizá les llenaría más un 150 CV, que, por el momento, no está previsto que se venda en España.

Por debajo de este 115 CV hay un gasolina de 95 CV y un diésel 1.6 TDI de cuatro cilindros y 95 CV.

Volviendo al 1.0 de 115 CV con caja automática DSG de siete relaciones, indicar que responde bien al acelerador (tarda 10,2 segundos en pasar de 0 a 100 km/h y puede alcanzar una velocidad máxima de 193 km/h), con un consumo medio homologado de 4,9 l/100 km (en la prueba realizada el gasto ha sido de 7 l/100 km).

El conseguir una cifra u otra de gasto de gasolina depende del modo de conducción que elijamos (todos influyen sobre la respuesta del motor, el acelerador y el cambio de marchas): Eco, confort, normal, Sport e Individual).

El comportamiento del Volkswagen T-Cross destaca por su nobleza

Su comportamiento en marcha en todos ellos es bueno. Al no ser tan alto como otros competidores se queda exento de balanceos en curva y resiste lateralmente el efecto del viento en la carrocería sin descolocarse .

La dirección transmite correctamente lo que sucede bajo las ruedas y es fácil colocarlo a la entrada de las curvas, donde también se siente a gusto.

Donde también sorprende este crossover urbano es en excursiones por campo. El control de descenso de pendientes permite sortear bajadas pronunciadas sin tener que tocar pedales. El no contar con un modo de conducción off road o una mayor altura al suelo aconseja ser prudentes y alejarnos de cruces de puentes o de roderas pronunciadas.

El espacio interior del Volkswagen T-Cross es de un segmento superior

Otro punto a favor de este todocamino es el espacio interior. Cuatro adultos de más de 1,80 metros tendrán un fácil acomodo tanto en altura como en espacio para las piernas.

El pasajero de la plaza central trasera lo tendrá algo más difícil por una banqueta que es más estrecha y por el túnel central, con hueco para dejar cosas y con dos entradas de USB.

El cuadro de relojes, como el de sus hermanos mayores, puede ser digital y personalizable (la navegación puede ocupar toda la pantalla), y se complementa con otra pantalla táctil en el centro del salpicadero para el sistema de infoentretenimiento.

En un interior tan tecnológico (puede llevar arranque por botón y cargador inalámbrico) desmerecen un poco los plásticos duros utilizados en la parte alta del salpicadero, en la que hay una bandeja central sin tapadera para depositar objetos. También el que el freno de mano sea de accionamiento mecánico, en vez de eléctrico.

Maletero a dos alturas para regular y aprovechar mejor el espacio

Ya que hablamos de bultos, el maletero puede colocarse en dos alturas, lo que facilita su transporte. Sus formas regulares le hacen muy aprovechable, especialmente en altura, ya que en diagonal podremos encontrar algún problema si queremos transportar objetos largos.

La banqueta trasera se desplaza longitudinalmente (en una pieza) lo que permite dotar al maletero de más litros (desde lo 385 hasta los 1.281 litros).

Exteriormente, el T-Cross exhibe maneras de todocamino gracias a un frontal ancho y un capó bajo (en línea con sus hermanos mayores), así como a unos pasos de rueda marcados y a una trasera muy horizontal que transmite fuerza.

Fiel a la nueva moda, los faros traseros están unidos por una banda que ensancha visualmente al T-Cross y le de más prestancia.

El Volkswagen T-Cross es un todocamino urbano con muchas posibilidades

En definitiva, el Volkswagen T-Cross es un todocamino urbano, con posibilidades para el campo, que gracias a sus medidas puede servir como coche único para una familia de cuatro personas o como segundo vehículo.

Por precio se sitúa en la banda alta del segmento, pero con la apuesta que está haciendo Volkswagen por el renting puede cuadrar a muchas personas que, por una cantidad cerrada y una entrada inicial, solo quieran preocuparse de echar gasolina.

Sus competidores directos son Audi Q2 (desde 27.300 euros), DS3 Crossback (26.700 con motor de 130 CV), Jeep Renegade (desde 20.700 euros), Hyundai Kona (desde 16.400), Kia Stonic (desde 20.473 euros) u Opel Crossland (desde 23.171 euros), entre otros

FICHA TÉCNICA

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- Dimensiones (longitud/anchura/altura): 4,11/1,78/1,55 metros

- Motor: tres cilindros

- Cilindrada: 999 c.c.

- Potencia: 115 CV a 5.500 rpm

- Par máximo: 200 Nm a 2.000-3.500 rpm

- Aceleración de 0 a 100 km/h: 10,2 segundos

- Velocidad máxima: 193 km/h

-  Caja de cambios: automática de siete relaciones

- Tracción: delantera

- Consumo medio:4,9 l/100 km

- Capacidad del maletero: 385 litros

- Capacidad del depósito de gasolina: 40 litros

- Precio: 24.400 euros