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Volvo Car España cerró 2020 con unas ventas de 14.325 unidades, el 13% menos que un año antes, pero consiguió aumentar su cuota de mercado hasta el 1,7%, lo que supone un 27% más en tasa interanual.

Además, según ha informado en una nota, su rentabilidad sobre facturación es del 2,5%, lo que la sitúa por encima de la media nacional.

La caída del 13% es la menor de las marcas de gama alta que hay presentes en el mercado español y es muy inferior a la registrada por el mercado general español de los turismos y 4x4, que en 2020 fue del 32,3%, hasta las 851.211 unidades por la crisis social y económica provocada por la pandemia del Covid-19.

En los últimos cinco años, Volvo Car España acumula un crecimiento en su cuota de mercado del 68%. En 2015 era del 1% (matriculó 10.640 coches, en un mercado que acumuló 1.041.276 unidades).

Los datos son positivos en un año marcado por la pandemia

Para el consejero delegado de Volvo Car España, José María Galofré, son unos datos muy positivos en un año de crisis, en el que el 40% de sus ventas a particulares son ya por el canal de renting, y en el que Volvo Car España se ha situado por delante de sus competidores en materia de digitalización, lo que les ha permitido estar "muy cerca" de sus clientes.

Volvo Car, dentro de su estrategia de electrificación de su gama, ofrece actualmente motorizaciones híbridas enchufables (etiqueta cero emisiones), que representan más de un 20% de sus ventas.

Para este año tiene previsto incorporar a su gama su primer modelo 100% eléctrico, el Volvo XC40 Recharge.

Para 2025 la marca sueca se ha marcado como objetivo el que el 50% de los coches que venda a nivel mundial sean 100% eléctricos.

En paralelo, quiere reducir entre 2018 y 2025 un 40% su huella de carbono por vehículo durante toda su vida útil.

Se trata del primer paso para que las operaciones de Volvo Car en 2040 no tengan ningún impacto sobre el clima.