El buitre negro, una especie difícil de avistar, es una de las aves que viven en Herdade da Contenda, en Moura, distrito de Beja, un paraíso para el orniturismo en el último trazo que dibujó La Raya, la frontera entre España y Portugal.

En pleno invierno, en un día soleado tras una temporada de lluvia, pero marcado por la ausencia de especies de buitre a la vista, el equipo de la Herdade da Contenda conduce una visita guiada en todoterrenos por los 20 kilómetros de camino de tierra batida que atraviesa la propiedad de cerca de 5.300 hectáreas.

En un paisaje típicamente mediterráneo, en el sudeste del Bajo Alentejo, en que la intensidad del verde se divide entre montados de encinas, matas y floresta, con cursos de agua durante el recorrido, desde las riberas de Murtigão a la de Paes Joanes, se avistan un caballo pura sangre lusitano y cuatro venados saltando libremente por la finca.

Mientras estos animales se dejan observar a simple vista, la mayoría de las especies, en particular las aves, solo se consiguen vislumbrar a través de prismáticos de largo alcance y de telescopios.

Un refugio para aves en el último trozo de frontera: La Raya

Sin una contabilidad precisa del número de especies presentes en la Herdade da Contenda, Eduardo Santos, biólogo de la Liga para la Protección de la Naturaleza (LPN), apuesta por la existencia de "muchas decenas" de aves en este territorio, y subraya que el proyecto Orniturismo, cofinanciado por el programa de fondos comunitarios Interreg España-Portugal, beneficia directamente las aves necrófagas, que se alimentan de animales muertos.

Pese al mayor protagonismo del buitre negro, por ser "una ave bastante amenazada, bastante rara", y que en el Alentejo tiene como único lugar de reproducción la Herdade da Contenda, Santos subraya que, en esta propiedad, gestionada por el Ayuntamiento de Moura, hay presencia de otras aves -grifo, águila real, águila imperial, milano negro, milano real- que "son mayoritariamente especies amenazadas y con efectivos reducidos" en Portugal.

Observatorio de aves en el espacio natural Herdade da Contenda, en Moura (Portugal) Foto: EFE Manuel de Almeida

"La prioridad es, precisamente, proteger y valorar el patrimonio ornitológico, porque en la práctica ese es el patrimonio que permite, después, la exploración del turismo ornitológico y de visita", avanza el biólogo de la LPN, en alusión a que uno de los componentes del proyecto transfronterizo es la mejora y el aumento de la disponibilidad alimentaria para las especies necrófagas, con supervisión veterinaria.

En abril de 2017, al inicio del proyecto, que tiene como principal beneficiario a la Junta de Andalucía, en España, existían cuatro parejas anidadoras de buitre negro en la finca, y ahora hay "más del doble", con 10 parejas anidadoras de este ave necrófaga identificadas en 2019.

La Herdade da Contenda, que debe su nombre a la disputa entre Portugal y España por el territorio, ocupa un área correspondiente al último trozo de frontera establecido entre los dos países en 1893. Es "uno de los mejores sitios" para la conservación, visita y observación de estas aves en Portugal", indica el responsable de la LPN.

Al potenciar el turismo ornitológico, uno de los objetivos del proyecto es "volver este recurso no solo teórico, sino ponerlo en práctica", y permitir que traiga a la región del Alentejo "plusvalías para varios actores, principalmente los privados que, de una manera u otra, son agentes del turismo".

Sin embargo, ¿no existe un riesgo para la preservación del patrimonio ornitológico? Eduardo Santos asegura que el orniturismo, en el componente de observación de aves, así como la fotografía de la naturaleza, "cuando está bien desarrollado, con el debido cuidado, buenas prácticas y sin tener actitudes que perturben a la especie, no hay contraindicación".

Equiparando ofertas adaptadas a diferentes tipos de público, desde los menos entendidos en aves hasta los auténticos birdwatching (observadores de aves), Turismo do Alentejo asume el papel de "ayudar a conectar a los agentes turísticos, a saber, las unidades de turismo rural, con el tema del turismo ornitológico", localizando los espacios de alojamiento interesados en cautivar a este tipo de público.

Extendido a toda la región del Alentejo, con la colaboración del territorio español de Andalucía, el proyecto contempla tres tipos de paquetes de oferta turística ornitológica, de los cuales uno es safari para la identificación de aves y la interpretación del paisaje, que representa "una inmersión en el medio ambiente para las familias, especialmente las urbanas, que desconocen en gran medida las realidades de la fauna en el territorio", describe Maria Gantes, técnica de Turismo del Alentejo.

"En el reino del buitre" es otra oferta, que permite un día de avistamiento de aves carroñeras en la granja, con observación de las especies en las áreas de alimentación.

Para una búsqueda más especializada, Turismo del Alentejo está estructurando, junto con Andalucía, "paquetes de orniturismo de dos o más días para un público más especializado, más en la perspectiva de una audiencia que viene en busca de un ave específica".

Las visitas siempre deben ir acompañadas de guías calificados, que tengan el conocimiento y la capacitación para identificar aves.

Una alternativa a la agricultura

Este nuevo aspecto de la oferta de trabajo puede ayudar a que en la región de Alentejo, un territorio principalmente rural, "existan otras alternativas, además de la agricultura", destaca la técnica de la entidad turística regional.

Sin poder explicar su pasión por la caza y su entusiasmo por la conservación, protección y mejora del patrimonio ornitológico, João Cordovil, de 69 años, que promueve el proyecto Orniturismo como director ejecutivo de Contenda, explica que existe un vínculo "muy cercano", ya que permite que las aves necrófagas se alimenten.

"La comida que proporcionamos a los buitres resulta, exactamente, de los animales que fueron cazados", enfatiza el economista de profesión, cazador y entusiasta de las aves.

Proyección de varias especies de buitres, entre ellos buitres negros, mientras beben en un lago artificial, en un centro de interpretación del espacio natural Herdade da Contenda, en Moura (Portugal). Foto: EFE/Manuel de Almeida

Después de la evaluación veterinaria, la carne de los animales cazados, generalmente ciervos, muflones y jabalíes, se vende para consumo humano, mientras que los despojos se utilizan para alimentar a los buitres.

"Estos depredadores se conservan en ambientes ecológicamente saludables, que tienen buenas condiciones de equilibrio ambiental", subraya Cordovil, refiriéndose a que las aves necrófagas también cumplen la función de limpiar la naturaleza cuando encuentran un cadáver de animal muerto en la granja, que funciona en régimen abierto, que representa un sistema de acceso directo del buitre al consumo de animales.

En términos de implementación, con una fecha límite extendida a septiembre de este año, el proyecto se encuentra en una etapa muy avanzada.

Se destaca la mejora de las condiciones de visita con equipos específicos, desde la adquisición de telescopios hasta la instalación de un observatorio para ver la alimentación de los buitres.

Además, Herdade da Contenda promocionará una exposición que se exhibirá en la vieja escuela de la finca, con un vídeo de alta calidad para compensar a aquellos que no tienen suerte el día de la visita y no ven ciertas especies.

Junto a él, hay dos espacios que se transformarán en centros de recepción para turistas, clasificados como alojamiento local.

"A partir de marzo, abril y mayo de este año, estaremos en perfectas condiciones para garantizar la visita a las personas interesadas, en base a la reserva anticipada, de grupos de tamaño adecuado", adelanta João Cordovil. Ya se realizan visitas para contemplar el patrimonio ornitológico, pero en un "esquema experimental".

Con condiciones inusuales de tranquilidad, Herdade da Contenda tiene un perímetro forestal de 3.100 hectáreas, de las cuales 1.400 hectáreas de piedra, así como pino marítimo, corcho, eucalipto y madroño. En la zona "la presencia humana no es muy intensa".

Integrando la Red Natura 2000 y las Zonas de Protección Especial, la finca cuenta con una gestión integrada, tratando de demostrar que "es perfectamente posible" criar ganado, cazar, proteger valores ambientales y apicultura.

Además del proyecto Orniturismo, con una inversión total de alrededor de 107.000 euros financiados por la Unión Europea en unos 80.000 euros, Contenda se beneficia de fondos comunitarios en otros tres proyectos: Contenda Natur, Gestão Cinegética y Pro-Iberlinx - Protección y conservación de Lince ibérico.