Tendrá una nueva vida con mejoras desde 2020, aunque por el momento no hay respuesta para la petición popular que quiere convertir el antiguo hotel, cerrado, en un Parador Nacional.

El Real Monasterio de Santa María del Paular en Rascafría, uno de los epicentros del turismo de la Sierra Norte madrileña, tendrá una nueva vida con mejoras desde 2020, aunque por el momento no hay respuesta para la petición popular que quiere convertir el antiguo hotel, cerrado, en un Parador Nacional.

El Paular es un antiguo monasterio de monjes cartujos del siglo XIV situado a los pies del pico Peñalara. Comprado por el Estado en el siglo XIX a un particular que lo había adquirido tras la desamortización, recuperó su uso religioso cuando Franco cedió parte de las instalaciones a una comunidad de benedictinos en los años 50.

Hasta 2014 albergó también un hotel, el Sheraton Santa María de El Paular, y desde que éste cerró sus puertas muchas voces se han alzado pidiendo su reapertura, como un revulsivo para recuperar el atractivo turístico de la zona. "Rascafría ha perdido entre 400 y 300 personas de población desde ese momento", explica a Efe el alcalde del municipio Santiago Marcos (PP).

Tras el cierre del complejo hotelero el Grupo Tragsa recibió la encomienda de gestión para el uso y explotación del conjunto monumental de El Paular, y desde entonces se han llevado a cabo múltiples actuaciones de conservación y rehabilitación para recuperar el valor patrimonial y funcional a este conjunto de edificaciones.

En paralelo Tragsa sacó a concurso público la explotación del hotel pero el convocado en 2015 quedó desierto y tampoco tuvieron éxito los contactos iniciados por este grupo con empresas de hostelería, pues ninguna quiso hacerse cargo de las instalaciones hoteleras por el elevado coste de su rehabilitación.

En la búsqueda de alternativas, privadas y públicas, para explotar el antiguo hotel Tragsa mantuvo el año pasado una reunión con el actual equipo del Ministerio de Cultura. El objetivo era extender los trabajos de rehabilitación que se habían acometido en el resto del monasterio a las edificaciones hoteleras, que también están incluidas en el conjunto declarado Bien de Interés Cultural. Mientras se buscan estas alternativas, los trabajos de mejora se centran en la zona del monasterio actualmente abierta a las visitas, el culto y las actividades culturales.

Fuentes del Ministerio de Cultura y Deporte han confirmado a Efe que la dirección general de Bellas Artes ha puesto ya en marcha el proyecto de Adecuación Paisajística y funcional del entorno del BIC Real Monasterio de Santa María del Paular, en Rascafría.

Este plan incluirá la creación de un aparcamiento y de una cafetería. La primera fase de este proyecto arrancará a medios de septiembre, con unos trabajos que se extenderán durante diez meses.

MOVIMIENTO POPULAR POR UN PARADOR

De forma paralela ha surgido un movimiento popular, de antiguos trabajadores del hotel y de vecinos de la zona, que buscan que Cultura de un paso más y convierta el antiguo hotel en un Parador Nacional. "Nadie pensaba que se iba a cerrar del todo", explica el regido", que subraya que ésta es "una actividad muy importante para el Valle de Lozoya" y no solo para la localidad de Rascafría.

La actividad económica de este pueblo se ha visto perjudicada por la falta del hotel, que se ha reducido porque se nota la ausencia de los turistas alojados en el Paular que bajaban a Rascafría. El PP ya logró aprobar una Proposición No de Ley en la Asamblea de Madrid que pedía revitalizar la zona y tiene previsto presentar otra en el Congreso de los Diputados.

No obstante, el alcalde de Rascafría reconoce que para convertir el hotel en un Parador se necesita una fuerte inversión, cercana a los nueve millones de euros.

Esta propuesta cuenta con el respaldo de otros municipios como Alameda del Valle, Pinilla, Lozoya y Garganta de los Montes, que buscan ir a rebufo del impulso que puede dar esta iniciativa en sus localidades.

El manifiesto popular elaborado por la sociedad civil de la zona y extrabajadores del hotel ya ha sido apoyado por personalidades de diferentes colores políticos como el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, Josep Borrell, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida o el ex seleccionador nacional, Vicente del Bosque.