Desirée García I EFEMadrid

Viajar al extranjero sigue siendo una opción este verano si se aceptan los términos de la “nueva normalidad” de cada país y se extreman las precauciones para evitar la COVID-19.

Desde el final del estado de alarma, la movilidad nacional es libre, salvo confinamientos puntuales, y los españoles pueden viajar fuera del país, aunque no a cualquier sitio: hay muchos Estados que prohíben la entrada a turistas, mientras que otros incluyen la admisión de viajeros -guardando o no cuarentena- entre sus medidas de desescalada.

¿Qué debemos tener en cuenta?

Países que nos dejen entrar y donde no tengamos que guardar cuarentena. 

Con una pandemia de coronavirus que continúa avanzando en todo el mundo, y en un país donde los contagiados no han dejado de aumentar en las últimas semanas, son muy pocos los destinos a los que los españoles pueden viajar sin restricciones.

Casi todo los países de la Unión Europea, México, Groenlandia, Mongolia, junto a otros poco visitados por turistas (Corea del Norte, Siria, Yemen o Afganistán) dejan entrar libremente a españoles.

Más de 50 países permiten la entrada de ciudadanos españoles con determinadas condiciones o tras pasar cuarentenas, entre los que se encuentran vecinos como Países Bajos, Irlanda, Italia o Reino Unido.

Pero la mayor parte de Estados del mundo, sobre todo en América y África, ha vetado la entrada de viajeros españoles a causa de la COVID-19.

Y de entre los destinos permitidos, ¿exóticos o domésticos?

Una regla evidente es la de evitar destinos donde haya más casos que en España, según la Sociedad Española de Epidemiología (SEE).

A día 3 de agosto, de entre los países donde se nos permite la entrada, México, Reino Unido o Irán han registrado más contagios, y los dos primeros e Italia tienen más muertes que nuestro país, según el Centro de Recursos sobre el Coronavirus de la Universidad Johns Hopkins.

Cuando un destino tenga una situación epidemiológica más grave, hay que evitarlo”, explica a EFE el secretario de la SEE, Federico Arribas.

El experto desaconseja viajar también donde la higiene y los sistemas sanitarios difícilmente puedan ofrecernos una buena asistencia en caso de contraer la COVID-19.

¿Cómo es mejor viajar?

Como norma general, es mejor evitar los transportes en los que viajemos en un espacio cerrado con otros pasajeros, ya que el contagio se produce por vía respiratoria, cuando alguien infectado tose, habla o respira cerca de otras personas.

Esas “gotículas respiratorias” pueden alcanzarles si están a menos de un metro de distancia, e incluso más allá si se expanden en aerosoles, de ahí que se recomiende evitar espacios cerrados en la medida de lo posible.

Si se viaja en avión, tren o autobús (o en coche, junto a pasajeros con los que no convivimos), hay que llevar mascarilla, mejor si es de alta protección, como una con filtrado de partículas FFP2, precisa Arribas.

¿Y los cruceros?

Aunque la pocas compañías siguen ofreciendo este tipo de viajes, expertos desaconsejan los cruceros durante la pandemia porque se corre el riesgo de quedar confinados durante la travesía, como ya ocurrió en el “Diamond Princess”, cuya cuarentena terminó con más de 500 contagios.

Alojamiento

En un hotel o apartamento turístico, el lugar donde se duerme no tiene por qué suponer un gran riesgo si se cumplen normas de higiene escrupulosas, siguiendo las recomendaciones del Ministerio de Turismo.

Todo el personal de servicio debe llevar equipos de protección individual (EPI)  y desecharlos cuando ha terminado su trabajo; se han de reducir los elementos de contacto con el público (bolígrafos, pago en efectivo, saludos con contacto, autoservicios…) y la presencia de textiles en las habitaciones.

De hecho, la ropa de cama y mantelería deberán lavarse a más de 60 grados para eliminar el virus, y también se tomarán medidas extraordinarias como limpiar el filtro de los secadores de pelo tras la marcha de los huéspedes o precintar las perchas.

Medidas higiénicas de desinfección similares se exigen también para los apartamentos turísticos.

En los hoteles, el riesgo se encuentra sobre todo en el uso de las zonas comunes: piscinas, gimnasios, vestuarios, ascensores, recepción… Lugares donde hay que cumplir con la distancia de seguridad y llevar mascarilla para burlar a la COVID-19.

Para el experto de la SEE, alojarse en un hotel en este momento “no presenta ningún problema”, pero sí recomienda usar el sentido común: escaleras en lugar de ascensores y evitar aglomeraciones.

Fuentes:

Secretario de la Sociedad Española de Epidemiología, Federico Arribas.

Restricciones a los viajes de ciudadanos provenientes de España, Ministerio de Exteriores. 

Centro de Recursos sobre el Coronavirus de la Universidad Johns Hopkins.

“La cuarentena del Diamond Princess termina con 542 contagios y muchas dudas”, EFE, 19 de febrero de 2020.

Medidas para la reducción del contagio por el coronavirus SARS-CoV-2, Ministerio de Turismo.