Ramiro Fuente | EFEMadrid

¿Qué verificamos?

El sacristán de una iglesia en la provincia de Jaén ha sido asesinado por un inmigrante magrebí musulmán en un contexto de ataques contra el cristianismo.

Conclusión

El detenido por este crimen no es musulmán ni magrebí, sino rumano, y no hay indicios de que el ataque tuviera que ver con la religión.

El sacristán de la iglesia de la Consolación en Alcalá la Real (Jaén) no fue asesinado por un "magrebí musulmán", un "inmigrante ilegal" o "un mena", como afirman diversos mensajes difundidos en redes sociales que atribuyen el crimen a un ataque anticristiano del que no hay el menor indicio.

Desde hace unos días circulan en Facebook y Twitter mensajes islamófobos sobre el asesinato de este sacristán en Alcalá la Real que aseguran que el autor del crimen era un "magrebí musulmán".

Alguna de esas publicaciones en redes sociales se refiere a este caso como el del apuñalamiento de un sacristán por un "inmigrante ilegal", en un ejemplo de "odio contra nuestra civilización cristiana y occidental", y añade que "los políticos que permiten que estos individuos campen a sus anchas son culpables". Otros mensajes atribuyen la autoría del crimen a "un mena".

Un mendigo rumano que no quería llevar mascarilla

En realidad, el autor del crimen no es ninguna de estas cosas: es un rumano mayor de edad, que llegó a la localidad como temporero de la campaña de la aceituna y fue detenido el mismo día que apuñaló al sacristán. Además, no hay ningún indicio de que el suceso tuviera algo que ver con un supuesto ataque anticristiano.

El apuñalamiento de Francisco Zúñiga, de 52 años, tuvo lugar el pasado viernes 26, a las 20:20 horas, ante la puerta de la iglesia de la Consolación de Alcalá la Real. Esa misma noche, unas dos horas después, el autor del crimen fue detenido por la Guardia Civil.

Fuentes de la Guardia Civil explicaron a EFE que se trataba de un vecino "de nacionalidad rumana, nacido en el año 1988", y fue detenido "como presunto autor de un delito de homicidio por apuñalamiento". El arresto tuvo lugar en "un bloque de viviendas", según precisó el Ayuntamiento en su web oficial.

Según relataron testigos presenciales, el homicida era un indigente que solía pedir dinero a los fieles a la entrada de la iglesia y, para hacerlo, se acercaba demasiado a ellos sin mascarilla, motivo por el que el sacristán le había llamado la atención varias veces.

El viernes, a la hora del cierre de la iglesia, el mendigo agredió al sacristán en la cabeza y posteriormente le asestó varias puñaladas. Un vecino alertó al 112 y hasta el lugar se desplazaron efectivos de la Policía Local, la Guardia Civil y los servicios sanitarios, que confirmaron la muerte de la víctima.

"Un ciudadano europeo con problemas de desarraigo y abandono"

Al día siguiente se celebró por la tarde en la propia iglesia el funeral del colaborador de la parroquia -había sido seminarista, pero no sacerdote-, oficiado por el obispo de Jaén, Amadeo Rodríguez Magro, después de que, a mediodía, los vecinos guardasen un minuto de silencio en repulsa por su asesinato.

Tras participar en el minuto de silencio desde el Ayuntamiento junto al resto de la corporación municipal, el alcalde, Marino Aguilera (PP), atendió a los medios informativos y salió al paso de quienes afirmaban "de forma errónea que el presunto autor es magrebí", cuando "se trata de un ciudadano europeo, con problemas de desarraigo, abandono y otras cuestiones que ya la investigación aclarará".

Aguilera, que desde su cuenta personal de Twitter también quiso dejar claro que el autor del apuñalamiento no era marroquí, sino europeo, apeló asimismo a la responsabilidad ciudadana para no acusar "a colectivos que nada han tenido que ver con el crimen".

Al ser un rumano de más de 30 años, el detenido tampoco es, por tanto, ni un "mena" (término muy difundido para designar despectivamente a los menores extranjeros que llegan solos a España) ni un "inmigrante ilegal", ya que su nacionalidad le permite libertad de circulación dentro de la UE para buscar trabajo como ciudadano europeo.

En resumen, los mensajes islamófobos que atribuyen el asesinato de este sacristán en la provincia de Jaén a un "magrebí musulmán", a un "mena" o a un "inmigrante ilegal" no responden a la realidad, ya que el detenido como presunto autor del crimen es de origen rumano.

Fuentes:

- Fuentes de la Comandancia de la Guardia Civil de Jaén.

- Web del Ayuntamiento de Alcalá la Real (Jaén).

- Criterios para la libre circulación de trabajadores en la UE. Comisión Europea.

- Informaciones de EFE sobre el apuñalamiento del sacristán de la Iglesia de la Consolación en Alcalá la Real (Jaén)

Información redactada con aportaciones de Ana Solo.