Sergio Hernández | EFEMadrid

¿Qué verificamos?

La forma "presidenta" es un femenino de "presidente" incorrecto en el idioma español y así lo demuestra la carta de una profesora difundida durante años en internet.

Conclusión

Es falso. La Real Academia no deja dudas sobre la corrección del uso de "presidenta" como femenino y los argumentos empleados para sostener lo contrario son "pseudogramaticales", como explica la Fundéu.  

Es falso que nunca deba utilizarse la forma "presidenta" para el femenino de "presidente", como sostiene un texto atribuido a una profesora que ha vuelto a viralizarse en redes sociales y como mensaje de WhatsApp, aunque circula desde hace años en internet.

EFE Verifica ha recibido una consulta por WhatsApp sobre este texto, que ahora se difunde por esa vía como "Carta de una profesora de un instituto público". También se ha compartido en Facebook tanto en España (en algún caso junto a una imagen del vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, con la ministra de Igualdad, Irene Montero) como en Costa Rica y Argentina (en un perfil crítico con el kirchnerismo).

La hipotética carta, que también se ha difundido este mes en Twitter, va dirigida a "los 'ignorantos e ignorantas'", en un uso irónico y deliberadamente incorrecto de géneros con el que se inicia un largo alegato contra el empleo de determinados femeninos, presuntamente escrito por una mujer de "69 años" que ha tenido "la suerte" de estudiar "bajo unos planes educativos buenos".

Tras indicar que "en castellano existen los participios activos como derivado de los tiempos verbales" (el de cantar, cantante, el de existir, existente...), la supuesta profesora añade que el del verbo ser "es 'ente', que significa 'el que tiene identidad'" o "el que es". Así que, continúa, para "nombrar a la persona que denota capacidad de ejercer la acción que expresa el verbo", habría que añadir "la terminación 'ente'".

Según esta argumentación, "al que preside, se le llama 'presidente' y nunca 'presidenta'", con independencia del género "del que realiza la acción". Y, supuestamente por ese mismo motivo, "se dice 'capilla ardiente', no 'ardienta'", o "'estudiante', no 'estudianta'". O "'dirigente', no 'dirigenta'".

El texto considera el uso de términos como "presidenta" un "mal uso del lenguaje" por "motivos ideológicos" e "ignorancia de la gramática" y, tras una sucesión de burlas en las que emplea con ironía términos como "periodisto", "sindicalisto" o "machisto", anima a los lectores a difundir el mensaje hasta que llegue a los "ignorantes" que ocupa carteras ministeriales, porque "no es lo mismo tener 'un cargo público' que ser 'una carga pública'".

Un mensaje antiguo resucitado varias veces

En realidad, el vocablo "presidenta" es totalmente correcto en castellano y en el actual idioma español no hay "participios activos", como confirman la Real Academia Española (RAE) y la Fundación del Español Urgente (Fundéu). Los numerosos nombres y adjetivos terminados en "ente" ni funcionan gramaticalmente como participios ni se comportan estrictamente como verbos.

Aunque resulta muy difícil determinar con precisión el origen de este mensaje viral, es ya bastante antiguo. El motor de búsqueda de Google indexa por primera vez un texto muy similar el 1 de febrero de 2001. No obstante, aquella publicación conduce a un artículo del blog "Sureste Press" con fecha 22 de agosto de 2018, por lo que es verosímil que el contenido original del sitio web migrara a una versión más moderna del blog.

Otro indicio que apunta a la antigüedad del mensaje se encuentra en un artículo publicado por Verne, la página del diario El País dedicada a explorar las redes, que en 2015 identificaba versiones anteriores del texto que habían empezado a propagarse como cadenas de correos electrónicos en 2009.

Verne indicaba que en un momento anterior la carta estaba firmada por la profesora Mercedes Bernard, nombre del que se desconoce si responde a una identidad real y que desapareció en sucesivos envíos. En cuanto a su edad, pasó de figurar con 48 a aparecer citada con 60 años y en la versión actual se afirma que tiene 69, igual que en alguna publicación de 2015.

Otro dato que cambia según el país y año de la publicación es el sistema educativo que critica. En la versión española más reciente, la supuesta profesora presume de no ser "víctima de la Ley Orgánica de Educación" (LOE), mientras que en un mensaje de 2009 publicado en una web de la provincia argentina de Santa Fe se alude a la Ley de Educación Nacional que se aprobó en ese país en 2006.

El alcance internacional de este texto le ha llevado a propagarse a través de numerosas cuentas en redes sociales, blogs y portales de noticias de Hispanoamérica, hasta merecer incluso artículos de opinión, como el publicado por el periódico mexicano Milenio el 5 de diciembre de 2015.

Las Academias de la Lengua validan este femenino

En contra de lo que se afirma en la carta, el Diccionario de la Lengua Española (DLE) recoge en la segunda acepción de la voz "presidente,ta" que es correcto el uso de "presidenta" para la "persona que preside un Gobierno, consejo, tribunal, junta, sociedad, acto, etc". En su tercera acepción añade que se puede usar para aludir, "en los regímenes republicanos", al "jefe del Estado normalmente elegido por un plazo fijo".

El DLE es el referente para el uso de la lengua en todo el ámbito hispánico y su origen está en la RAE, institución que regula el empleo del castellano desde su fundación en 1713.

En el primer artículo de los estatutos de la RAE se indica que "tiene como misión principal velar por que los cambios que experimente la lengua española en su constante adaptación a las necesidades de sus hablantes no quiebren la esencial unidad que mantiene en todo el ámbito hispánico".

Asimismo, "como miembro de la Asociación de Academias de la Lengua Española", la RAE mantiene una "especial relación" con todas ellas. Esa colaboración se plasma en el Diccionario de la Lengua Española, que desde su vigésima tercera edición elabora el conjunto de la asociación, integrada actualmente por 23 academias de países hispanohablantes.

No existen los participios activos

Ante las afirmaciones del texto viralizado en redes, fuentes de la Real Academia consultadas por EFE detallan que "no existen en el español actual participios activos (o de presente), como se señala en los apartados 7.11d y ss. y 27.8d de la Nueva gramática de la lengua española (2009)".

"Los numerosos nombres y adjetivos terminados en -nte que posee hoy nuestra lengua (presidente, cantante, independiente, etc.) presentan un funcionamiento gramatical distinto del de los participios de presente del latín: no se comportan estrictamente como verbos", agregan.

"Estas palabras terminadas en -nte en español no se han construido sobre el nombre ente", advierte la RAE, antes de precisar que pueden ser "herederas de voces latinas como praesidens, -entis o cliens, -entis que contienen un sufijo -ns, -ntis (origen de nuestro sufijo -nte), también presente en ens, entis (origen de ente)".

Y, de no ser así, "se han creado ya en español con el propio sufijo -nte (como es el caso de estudiante, formado a partir de estudiar y -nte)".

La Academia puntualiza que "estos nombres y adjetivos acabados en -nte no suelen presentar variación en femenino", es decir, "se comportan como comunes en cuanto al género (el/la estudiante, el/la cantante, etc.)".

Documentado desde el siglo XV y en el diccionario desde 1803

"Pero para algunos nombres se ha creado y asentado una forma femenina específica terminada en -nta, como ocurre en el caso de presidenta, infanta y otros", apunta sobre el argumento principal del documento viralizado.

"Puesto que, como se ha dicho, estos nombres no están formados sobre el sustantivo ente, la inexistencia de enta como femenino de ente no es óbice para que estas voces puedan adoptar un femenino en -nta", agrega.

No obstante, las fuentes consultadas precisan que "de esto no hay que concluir que para todas las formas acabadas en -nte se deba o pueda utilizar un femenino en -nta".

"Pese a que se recomienda usar la presidenta, lo adecuado es emplear la cantante y no la cantanta o la estudiante y no la estudianta", aclaran.

"Los femeninos en -nta solo son aceptables —e incluso preferibles— cuando tienen tradición de uso y se extienden entre los hablantes: presidenta, por ejemplo, se documenta desde el siglo XV, se registra en el diccionario académico desde 1803 y su uso es hoy más frecuente que el de la presidente", explican las fuentes.

En su desmentido del texto analizado, la RAE concluye que también "conviene tener en cuenta que puede existir variación dependiendo de las zonas de uso".

"Así, por ejemplo, el sustantivo gerente se emplea en España y algunos países de América como común en cuanto al género (el/la gerente), pero en gran parte de América es ya normal el uso del femenino gerenta", matiza.

Fundéu: nada impide en esta lengua el uso de "presidenta"

También vela por el buen uso del español la Fundación del Español Urgente (Fundéu), de la que la Agencia EFE es cofundadora y patrocinadora.

La Fundéu ya se pronunció el 7 de abril de 2011 sobre este mensaje viral en un artículo con el titular "'Presidenta’, en femenino: es correcto" y describía como "una serie de razones pseudogramaticales" los argumentos empleados en el citado texto para "censurar el uso de femeninos como presidenta".

La fundación, que cuenta con el asesoramiento de la RAE, coincidía en su extenso y detallado artículo con algunos de los puntos expuestos por la Real Academia.

También añadía: "Nada en la morfología histórica de nuestra lengua, ni en la de las lenguas de las que la nuestra procede, impide que las palabras que se forman con este componente tengan una forma para el género femenino. Las lenguas evolucionan y en esa evolución se transforman".

"Para que una lengua tenga voces como presidenta, solo hacen falta dos cosas: que haya mujeres que presidan y que haya hablantes que quieran explícitamente expresar que las mujeres presiden", arguye el artículo de la Fundéu.

"Si esas dos circunstancias se dan -asevera la Fundación del Español Urgente-, ninguna supuesta terminación, por muy histórica que sea su huella, frenará el uso de la forma femenina".

Fuentes:

- Diccionario de la Lengua Española.

- Estatutos y reglamento de la Real Academia Española.

- Fuentes de la Real Academia Española.

- Portal de la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE).

- Portal oficial del Estado argentino.

- Artículo de la Fundéu publicado el 7 de abril de 2011.