Ramiro Fuente | EFEMadrid

¿Qué verificamos?

El tercer lunes de enero es el día más triste del año, conocido como "Blue Monday", y un experto británico lo confirmó mediante una ecuación matemática.

Conclusión:

No es cierto. La fórmula del "Blue Monday" carece de base científica y fue creada para promocionar en enero los destinos turísticos de una agencia de viajes.

Aunque la pandemia de covid-19 ha impactado en el estado de ánimo general de la población con independencia de cuál sea la época o estación del año, este 2021 se vuelve a hablar nuevamente del "Blue Monday", por lo que conviene aclarar que "el día más triste del año" fue un mero invento comercial sin base científica alguna.

Como en años anteriores por estas fechas, este tercer lunes de enero proliferan en Facebook y Twitter mensajes cuyos autores alertan en tono más o menos serio sobre los peligros del "Blue Monday" y aconsejan cómo combatirlo o bien explican cómo se han preparado para que les afecte menos.

De hecho, la etiqueta #BlueMonday es tendencia en Twitter en España, con más de 100.000 tuits a última hora de la tarde, como prueba del éxito que sigue teniendo la fórmula matemática que el profesor de psicología Cliff Arnal dio a conocer en 2005 para dictaminar que el tercer lunes de enero era el día más deprimente del año.

Una "ecuación" creada para una agencia de viajes

Pero, en realidad, la ecuación de Arnall fue un simple encargo para promocionar los servicios de una agencia de viajes y carece de toda base científica e incluso de rigor matemático.

Arnall, exprofesor en un centro de estudios galés adjunto a la Universidad de Cardiff, combinó en su fórmula factores como el clima, las deudas adquiridas durante las navidades, la falta de motivación ante el regreso a la rutina y el incumplimiento de los buenos propósitos para el nuevo año.

Y lo hizo para la campaña que una agencia de relaciones públicas tenía contratada con la ya desaparecida agencia de viajes Sky Travel. El objetivo era promocionar entre los británicos escapadas a destinos turísticamente atractivos en esta época del año con la idea de que era lo mejor para contrarrestar los efectos de unas fechas tan deprimentes.

Hace ya más de ocho años que un neurocientífico de la Universidad de Cardiff, Dean Burnett, dejó claro que la supuesta fórmula del Blue Monday era "una ecuación ridícula" que mezclaba "variables arbitrarias imposibles de cuantificar y en gran medida incompatibles".

Burnett precisó además que el propio Arnall -quien había sido profesor de un centro de educación para adultos adscrito a la universidad en el que había impartido "brevemente" algunas "clases nocturnas relacionadas con la psicología"- había admitido posteriormente que "no tenía sentido".

Es imposible uniformar el estado de ánimo

Los expertos coinciden en que es imposible científicamente establecer un día del año que sea el más triste para todo el mundo. Así lo afirmaba en declaraciones a EFE con ocasión del anterior "Blue Monday" la catedrática de Psicopatología de la Universidad de Valencia, Rosa María Baños, quien argumentaba que solo se pueden predecir o analizar estas épocas de tristeza poblacional preguntando directamente a cada individuo.

Sí existen evidencias científicas de que factores externos como el clima, la luz o las condiciones económicas y sociales influyen de una manera determinante en el estado de ánimo -indica Baños-, pero, aunque la famosa fórmula maneja variables que de forma aislada pueden afectar al estado de ánimo, es "imposible" que confluyan de una manera generalizada en las personas o en la mayoría de los países.

"Es absurdo tratar de uniformar el estado de ánimo", insiste esta experta, que sitúa el "Blue Monday" en el contexto de las costumbres anglosajonas relacionadas con el consumo y señala que en el caso de España sería una "mala traducción" de lo que significa la "cuesta de enero": el final de las fiestas navideñas, la vuelta a las rutinas y enfrentarse a gastos excesivos en un momento en el que hay menos horas de luz y el ambiente suele ser más plomizo y gris.

"Ha tomado una serie de elementos negativos y ha hecho una ecuación de forma arbitraria para deducir que es el peor día del año", cuando esos factores se pueden dar igualmente el tercer martes o el tercer miércoles de enero o en febrero, destacaba también Jaime del Corral, psiquiatra de la Clínica La Paz de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, a preguntas de EFE con motivo de otro "Blue Monday".

Profecía autocumplida

En general, el invierno es uno de los momentos en que más aumentan los síntomas depresivos, pero no tiene que coincidir necesariamente con el tercer lunes de enero, ni quiera con este mes. Del Corral explicaba que es natural que en esta época se experimenten ciertos "bajones anímicos", algo de estrés, cansancio emocional o desmotivación, sin que se deba confundir con la depresión.

No obstante, a base de insistir se puede convencer a alguien de que ese es un día malo y puede llegar a sugestionarse y plantearse realmente que el tercer lunes de enero va a ser muy triste, subrayaba este psiquiatra.

De este modo, puede resultar al final una profecía autocumplida: "Basta que lo pensemos para tener predisposición a hacer cosas que nos ponen tristes", advertía el también psicólogo Jesús Matos, autor del libro "Buenos días, alegría".

Por su parte, la psicóloga clínica Cristina Wood, de la Sociedad Española del Estudio de la Ansiedad y el Estrés, negaba igualmente toda base científica al "Blue Monday" y reflexionaba: Es normal que tras las Navidades aparezca la tristeza porque "han faltado seres queridos, se han tenido muchos gastos" y se intenta "otra vez recuperar la rutina". 

Fuentes:

- Artículo del neurocientífico Dean Burnett "Blue Monday: Un día deprimente de pseudociencia y humillación". The Guardian, 16 de enero de 2012.

- Cuenta en Twitter del profesor Cliff Arnall.

- Información de EFE "Desmontando el 'Blue Monday', el día más triste del año". 14 de enero de 2018.

- Información de EFE "El día más triste del año, el 'blue monday', no existe". 20 de enero de 2020.

 Información redactada con aportaciones de Teresa Díaz y Raúl Casado.