Sergio Hernández y Ramiro Fuente | EFEMadrid

¿Qué verificamos?

Las vacunas anti-covid pueden producir la muerte y numerosas enfermedades graves, además de una respuesta de los anticuerpos que empeore infecciones futuras, según advierte un impreso promovido por varios colectivos y repartido en las calles de Madrid.

Conclusión

El panfleto es una recopilación de falsedades y manipulaciones antivacunas desmontadas por expertos médicos, científicos y autoridades sanitarias.

Vacunarse contra la covid-19 no entraña el riesgo de morir o contraer graves enfermedades ni de sufrir en el futuro peores infecciones, como aseguran colectivos antivacunas muy activos en redes sociales que intentan ahora disuadir a la población con panfletos "informativos" distribuidos por las calles de Madrid.

En los últimos días, diversas afirmaciones sobre los supuestos peligros de las vacunas que circulaban desde hace meses en redes sociales han encontrado una nueva vía de difusión bajo la forma de panfletos distribuidos por las calles de Madrid, a veces repartidos entre coches aparcados, sujetos en sus limpiaparabrisas.

"Si tienes pensado vacunarte del covid-19 esta información te interesa". Con el reclamo de este llamativo titular, en mayúsculas, el nuevo formato consiste en una octavilla, impresa por las dos caras, que reúne numerosos supuestos efectos peligrosos de las vacunas y un listado de casos de muertes recientes en España a las que se vincula con la vacunación.

Tras explicar al lector que esa información busca proporcionarle "elementos de juicio" que no se conocen por el "silencio informativo" y la "censura" imperante, las octavillas atribuyen a la Administración de Alimentos y Medicamentos de EEUU (FDA, por sus siglas en inglés) una alerta sobre los múltiples riesgos de las vacunas anti-covid.

Entre estos efectos adversos aparecen encefalopatías, accidentes cerebrovasculares, diseminación de coagulación intravascular, tromboembolismo venoso, enfermedad de Kawasaki, convulsiones, enfermedades autoinmunes, encefalomielitis, narcolepsia y síndrome multisistémico inflamatorio en niños, junto a otras dolencias.

También asegura el panfleto que, "según los datos oficiales de Pfizer, se han observado en un año hasta un 3,8 % de reacciones adversas graves", de modo que "hasta 296 millones de personas" en el mundo sufrirían ese tipo de reacciones en 2021.

A continuación, alerta sobre el "Síndrome de ADE" como un "síndrome agravado de la enfermedad por la inoculación de la vacuna de ARN" y asegura que ello significará que, en vez de mejorar la inmunidad, la vacuna mejorará "la capacidad del virus para infectar e ingresar en las células".

Por último, bajo el encabezamiento "La tercera ola es la vacuna", el panfleto ofrece lo que denomina una "lista incompleta de muertes y efectos adversos", en la que enumera siete "informaciones" sobre seis casos registrados en España de contagios y fallecimientos que el texto atribuya a los efectos de vacunas anti-covid.

La FDA no advierte riesgos graves en las vacunas anti-covid

Lo cierto es que estos panfletos no son más que una recopilación de tesis antivacunas ya desmontadas por expertos científicos, instituciones y autoridades sanitarias, junto a una enumeración de noticias tergiversadas sobre muertes atribuidas a la vacunación sin prueba alguna que lo respalde.

Para empezar, la presunta advertencia de la FDA coincide con una publicación difundida en redes sociales el pasado diciembre que también se presentaba como un documento publicado en la web de esta agencia estadounidenses con "un listado de posibles reacciones" a la vacuna de Pfizer que "causa terror". 

Pues bien, ninguna de esas reacciones graves figura entre los posibles efectos secundarios de la vacuna de Pfizer que la FDA menciona en su hoja informativa sobre este fármaco, en la que ofrece a receptores y proveedores todos los datos sobre la "autorización de uso de emergencia" concedida para la administración de esta vacuna a mayores de 16 años.

En la hoja informativa -revisada en diciembre- sobre la vacuna de Pfizer-BioNTech contra el virus SARS-CoV-2, causante de la covid-19, la FDA explica que sus efectos secundarios reportados son: Dolor, enrojecimiento o hinchazón en el lugar de la inyección; dolor de cabeza, muscular o en las articulaciones; fiebre, nauseas, malestar o ganglios linfáticos inflamados.

Hay una "remota posibilidad" de que la vacuna de Pfizer pueda causar "una reacción alérgica grave" entre "unos minutos y una hora después" de recibir la dosis, precisa la FDA en este documento, y puntualiza a continuación cuáles serían los síntomas en ese caso tan excepcional: dificultad para respirar, hinchazón de la cara y la garganta, latido cardíaco rápido, sarpullido en todo el cuerpo o mareos y debilidad.

Tampoco Pfizer ha observado un 3,8 % de reacciones graves

No es cierto tampoco que Pfizer reconozca en sus "datos oficiales" que se han observado en un año hasta un 3,8 % de reacciones adversas graves. La farmacéutica estadounidense informó el 18 de noviembre de que “los datos demuestran que la vacuna fue bien tolerada en todas las poblaciones con más de 43.000 participantes inscritos” en el estudio de fase 3 de la vacuna.

“No se observaron problemas de seguridad graves”, añadía Pfizer en un comunicado sobre las conclusiones del estudio de la fase 3 de la vacuna desarrollada junto a la empresa alemana BioNTech. Y esa nota de prensa explicaba que “el único evento adverso de Grado 3 con una frecuencia superior al 2% fue fatiga al 3,8% y dolor de cabeza en el 2,0%”.

El mismo dato, un 3,8 por ciento de fatiga, figura en el estudio publicado el 10 de diciembre por la revista científica The New England Journal of Medicine sobre los ensayos clínicos aleatorizados (ECA) de fase 3 de la vacuna, donde se expone que “la seguridad en un periodo medio de dos meses fue similar al de otras vacunas virales”.

La Comunidad de Madrid cita esta investigación en un documento en el que se recoge la información científica sobre este fármaco y en cuyas conclusiones señala que la vacuna “puede utilizarse con seguridad siguiendo las indicaciones de las fichas técnicas”.

La información proporcionada por Pfizer, los datos de la investigación publicados y la documentación de instituciones públicas avalan, por tanto, la seguridad de esta vacuna.

No hay evidencias de "síndrome de ADE" con el SARS-CoV-2

Respecto al “síndrome de ADE”, el autor del texto se refiere a lo que en inglés se ha definido como “Antibody-Dependent Enhancement” (ADE) y que los investigadores suelen traducir al español como “amplificación de la infección dependiente de anticuerpos”, un fenómeno que se da en enfermedades como el dengue.

Sin embargo, no hay ninguna evidencia científica de que esta amplificación de la infección pueda darse con el SARS-CoV-2.

En un artículo de la Asociación Española de Vacunología (AEV), que traduce y adapta una investigación del experto estadounidense Barney Graham publicada en la revista Science, se señala que “no hay datos experimentales in vivo” que muestren que el síndrome ADE “sea relevante” en el SARS-CoV-2.

Es decir, como ya señalaba Julián Domínguez, portavoz de la Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública e Higiene (SEMPSPH), en un artículo anterior de EFE Verifica, no hay ninguna evidencia de que el síndrome ADE pueda darse como consecuencia de la aplicación de las vacunas de la covid que utilizan el ARN mensajero (ARNm).

Pero, además de que no hay nada que hasta el momento indique que esta amplificación pueda darse con las vacunas de ARNm de la covid-19, los expertos consideran que se trata de una posibilidad improbable por el tipo de anticuerpos -neutralizantes- que generan.

Muertos tras recibir la primera dosis no son "muertos por vacunarse"

En cuanto al listado de "noticias", ninguna de ellas prueba relaciones causa-efecto entre vacunaciones y fallecimientos o contagios. En cinco de los casos se trata de muertes por brotes de coronavirus en enero y febrero con el único nexo de que esos fallecidos habían recibido la primera dosis de la vacuna; y el sexto caso es una información sin datos sobre enfermos de encefalitis.

El primer caso de fallecimientos que el panfleto atribuye a las vacunas es el de 10 personas en una residencia de mayores en la localidad madrileña de Becerril de la Sierra, pero una investigación abierta por la Dirección General de Salud Pública apuntó a la cepa británica del virus SARS-CoV-2 como causa de las muertes, según confirmó el viceconsejero de Salud Pública madrileño, Antonio Zapatero.

El número de fallecidos por coronavirus se elevó finalmente a 12, entre un total de 65 contagiados, de los que 48 eran residentes y 17 trabajadores de la residencia.

Sobre este caso, las octavillas también aluden al escrito de la Plataforma para la Dignidad de las Personas Mayores en Residencias (Pladigmare) en el que pide a la Fiscalía investigar si incumplieron protocolos de asistencia y pudo haber homicidio imprudente u omisión del deber de socorro. Pero lo presentan así: "La muerte de 11 ancianos vacunados en un asilo de Madrid acaba en denuncia por homicidio".

El segundo caso es el de un centenar de contagiados en dos residencias de Ciudad Rodrigo (Salamanca), entre ellos tres fallecidos, y tampoco hay evidencia alguna que relacione contagios o muertes con la vacuna, de la que se había administrado a los residentes la primera de las dos dosis. Como es sabido, solo tras la segunda dosis hay protección garantizada frente al virus.

Lo mismo ocurre con una residencia en la localidad gaditana de Los Barrios, donde fallecieron 46 personas por un brote registrado en enero que extendió los contagios de tal forma que tuvo que suspenderse la administración de la segunda dosis de las vacunas.

En cuarto lugar, el panfleto denuncia la ocultación de "varios casos de encefalitis post-vacunal" ingresados en UCI de hospitales murcianos y cita como fuente la "exclusiva" publicada en una web regional, donde no se ofrece ningún dato sobre estos supuestos casos ni se identifican los centros hospitalarios.

La manipulación de presentar muertes de personas que habían recibido la primera dosis de la vacuna como un efecto de la propia vacunación y no del virus se repite en un enlace con una web que titula "761 ancianos fallecidos en residencias en una semana, la mayoría de ellos tras haberse vacunado".

También es así en el siguiente caso de este listado: "Dos brotes dejan 25 ancianos fallecidos y 175 contagiados. Los focos se produjeron tras recibir la primera dosis de la vacuna".

Negacionistas refutados y médicos expedientados

El documento concluye con una invitación a difundir la información proporcionada y a ampliarla a través de determinados grupos de Telegram y direcciones de internet. Las webs apuntadas son las de Médicos por la Verdad, La Quinta Columna y Scabelum, cuyos responsables son conocidos por difundir falsedades sobre la pandemia y las vacunas.

Médicos por la Verdad ha sido objeto de un expediente informativo por parte del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos de España (Cgcom). Además, el Colegio Oficial de Médicos de Pontevedra ha remitido al Cgcom otro abierto a la doctora Natalia Prego, fundadora del colectivo, para que analice sus afirmaciones supuestamente negacionistas sobre la pandemia, según informaba el diario ABC el pasado día 12.

Entre las diversas cuentas existentes en redes sociales con el nombre de La Quinta Columna destaca una especialmente beligerante con las instituciones públicas, las autoridades sanitarias y los científicos por lo que consideran mentiras de la pandemia.

El canal de Youtube de La Quinta Columna fue suspendido por inclumplir sus normas de difusión de contenidos, según informaba La Voz de Galicia el 28 de agosto. Esos vídeos están protagonizados por el presunto experto Ricardo Delgado Martín, aunque a veces utiliza pseudónimos después de que sus mensajes hayan sido refutados por distintos verificadores.

Por su parte, Scabelum, que se presenta como sindicato, también tiene una cara visible en el abogado y enfermero Luis de Miguel, quien utiliza las redes sociales e internet para realizar afirmaciones engañosas carentes de pruebas sobre las vacunas de ARNm, entre otros asuntos.

Afirmaciones de todos ellos han sido desmontadas en distintos artículos de EFE Verifica.

En conclusión, este panfleto distribuido en Madrid recoge tesis negacionistas de las vacunas de la covid-19 habituales en internet y ya desmentidas por investigaciones científicas, expertos y autoridades sanitarias, al tiempo que remite a conocidos difusores de falsedades cuya actividad ha sido limitada por violar las condiciones de uso de las redes sociales.

Fuentes:

- Julián Domínguez, portavoz de la Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública e Higiene (SEMPSPH).

- Nota de prensa Pfizer y BioNTech concluyen el estudio de fase 3 de la vacuna candidata de la covid-19, que cumple con los principales criterios de valoración de eficacia.

- Documento Información científica sobre la vacuna Comirnaty, de la Dirección General de Salud de la Comunidad de Madrid.

- Investigación Seguridad y eficacia de la vacuna de ARNm de la covid 19 BNT162b2, publicada en The New England Journal of Medicine.

- Artículo Desarrollo rápido de la vacuna COVID-19, de Barney S. Graham, en la revista Science.

- Artículo La velocidad sideral y los problemas de seguridad, de la Asociación Española de Vacunología (AEV).

- Nota de prensa El CGCOM inicia los trámites de expediente informativo sobre Médicos por la Verdad, del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM).

- Artículo del diario ABC "Remiten al Consejo de Colegios Médicos el expediente de la doctora pontevedresa que negó la pandemia".

- Reportaje del diario La Voz de Galicia "Quién es quién en las protestas antimascarillas: del profesor de yoga que dice que estamos en guerra al agricultor de la cura milagrosa".

- Artículo de EFE Verifica "Es falso que alguna de las vacunas contra la covid-19 pueda destruir el sistema inmunitario".

- Artículo de EFE Verifica "Las vacunas contra la covid-19 de ARN mensajero no producen alteraciones genéticas".

- Artículo de EFE Verifica "La vacuna de Pfizer no causó la mutación británica del virus ni provoca graves enfermedades".