Fernando Labrador | EFEMadrid

¿Qué verificamos?

Los actos violentos en el asalto al Capitolio en Washington los cometieron ultraizquierdistas infiltrados entre los partidarios de Trump, según han advertido algunos políticos republicanos y ha sido explicado en páginas de internet.

Conclusión

Las informaciones acerca de la implicación de los movimientos antifascistas en la manifestación están siendo meras acusaciones sin evidencias, ya que no ha sido aportada ninguna prueba fehaciente de que hubiera un ataque de falsa bandera. 

Este miércoles, 6 de enero, cientos de personas que se manifestaban en Washington en contra de la proclamación de Joe Biden como presidente de Estados Unidos participaron en un asalto al Capitolio, la sede del Congreso y del Senado.

Si bien los asaltantes portaban pancartas y coreaban cánticos a favor de Donald Trump, varios políticos e internautas han difundido la hipótesis de que los actos violentos los cometieron personas de ideología contraria, quienes se habrían infiltrado disfrazados con la intención de reventar la manifestación pacífica.

Durante el asalto, Paul Gosar, congresista republicano por Arizona, tuiteó que tenía "todas las características de una provocación antifa".

También se sucedieron publicaciones que apuntaban a la llegada de izquierdistas a las inmediaciones del Capitolio, sin aportar fuentes ni datos, entre ellas un tuit del actor Kevin Sorbo y otro tuit del escritor de libros sobre teorías conspirativas Paul Sperry, que se hicieron muy virales.

En Facebook en España ha sido muy compartida una publicación del blog Divulgación Total que indicaba que los desmanes en el Congreso estadounidense han sido causados por "aparentes miembros de Antifa", así como esa versión de los hechos ha sido defendida por usuarios de las redes sociales (1, 2, 3) y por el economista Roberto Centeno en Antena 3 TV.

Una noticia que fue corregida

La posibilidad de que hubiera habido activistas de ideología contraria que trataran de reventar la protesta pacífica, lo que comúnmente se llama un ataque de falsa bandera, ha sido defendida por políticos, comentaristas e internautas anónimos, quienes han expresado esa opinión sin pruebas como sustento o basada en fuentes anónimas o con supuestas evidencias que han sido pronto refutadas, e incluso corregidas rápidamente por la propia fuente.

Eso último ha ocurrido en el caso del periódico conservador capitalino The Washington Times, que publicó una información el miércoles en la que indicaba que una empresa de software de reconocimiento facial había indagado sobre los rostros de los manifestantes y había hallado que dos de ellos eran miembros de grupos antifa.

El propio diario corrigió su noticia unas horas más tarde para señalar que los extremistas que habían sido reconocidos eran todos neonazis y que ninguno estaba vinculado con grupos de izquierda.

Si primero había titulado "La empresa XRVision descubre manifestantes infiltrados antifa entre los asaltantes del Capitolio", luego lo cambió por "El reconocimiento facial identifica extremistas en el asalto al Capitolio". Y añadió una nota con letras en cursiva entre el titular y el primer párrafo:

Corrección: una versión anterior de este artículo declaró incorrectamente que el software de reconocimiento facial XRVision identificó a los miembros de Antifa entre los alborotadores que irrumpieron en el Capitolio el miércoles. XRVision no identificó a ningún miembro de Antifa. The Washington Times se disculpa con XRVision por el error.

The Washington Times pidió por tanto disculpas a la empresa que había sido su fuente y enmendó su noticia, pero el enlace con la versión primigenia del titular ha seguido circulando en las redes sociales, y solamente si se clica aparece el desmentido del propio diario.

El congresista republicano por Alabama Mo Brooks difundió la noticia inicial en su cuenta de Twitter y no ha hecho luego eco de la corrección. También el congresista por Florida Matt Gaetz tuiteó el enlace al artículo y no lo ha rectificado.

Otras supuestas pruebas que tampoco tienen consistencia

En las redes sociales han sido publicadas fotografías y grabaciones de vídeo tomadas durante el asalto en las que se muestra el rechazo de algunos manifestantes hacia otros que hacían actos violentos, como los reproches a un hombre por romper un cristal del Capitolio. Pese a que en el casco lleva una gran pegatina con la palabra Trump, varios internautas señalan que sería un camuflaje porque su acción es propia de ultraizquierdistas.

En la red social Parler, a la que han migrado muchos partidarios de Trump tras los frenos de Facebook y Twitter a la desinformación, ha tenido más de 9 millones de visualizaciones solo en su primer día una publicación en la que se considera "evidencia fotográfica irrefutable" la presencia de uno de los protagonistas del asalto del miércoles en una galería de fotos de la web de Philly Antifa, una agrupación antifascista de Filadelfia. Sin embargo, en ese blog se muestran, precisamente, las fotografías de supuestos fascistas filadelfinos para desenmascararlos.

Quienes defienden que el ataque al Parlamento fue de falsa bandera indican que Yellowstone Wolf o Q-Shaman, seudónimos de un asaltante que se ha hecho popular por su extravagante vestimenta, no es realmente un seguidor de QAnon o partidario de Trump, sino que es un izquierdista o bien un actor mercenario. No obstante, Jake Angeli -su verdadero nombre- ha participado en las protestas trumpistas en Arizona en los últimos meses y ya fue entrevistado por EFE en noviembre.

Ha sido viralizada en varios mensajes una fotografía en la que se ve a Angeli durante una manifestación de Black Lives Matter (BLM) el pasado junio, para dar a entender que antes apoyaba una causa izquierdista, pero esa foto aparece cortada, sin que se vea que lo hacía con una pancarta del movimiento QAnon, ya que iba a esas protestas para oponerse, como él ha explicado.

Algo parecido, pero en sentido contrario, ocurrió este miércoles en el asalto al Capitolio, ya que el activista de BLM John Sullivan estuvo presente. Aunque varios internautas consideran que es una muestra de que fueron izquierdistas los que protagonizaron el ataque al Parlamento, él estaba como espectador, para mostrar imágenes en directo de lo que sucedía, según explicó antes, durante y después.

Otra presunta prueba que ha sido compartida en internet es el tatuaje que exhibía uno de los asaltantes en el dorso de una mano, por su similitud con una hoz y un martillo. Pronto otros internautas apuntaron que el símbolo proviene del videojuego Dishonored y no guarda relación con el emblema comunista.

El renovado veto de Trump a Antifa

Trump puso en su punto de mira al movimiento Antifa desde que el pasado mayo los grupos antifascistas convocaran muchas de las protestas de BLM derivadas del homicidio de George Floyd en Mineápolis.

El 31 de mayo anunció que designaría a Antifa como grupo terrorista. El 25 de septiembre presentó su plan contra los movimientos antifascistas, incluido junto a medidas frente al racismo.

La víspera de la manifestación prevista en Washington, este martes por la noche, Trump envió un mensaje a los secretarios de Estado, Justicia y Seguridad Nacional para decretar la "inadmisibilidad" para entrar al país de los extranjeros vinculados a Antifa, la agrupación de activistas antifascistas.

"Informes confiables sugieren que el movimiento conocido como Antifa es responsable, directa o indirectamente, de algunos delitos y ha explotado tragedias para promover una agenda radical, izquierdista, anarquista y a menudo violenta", expuso Trump.

Ese nuevo veto al grupo Antifa instado por Trump, se produjo tan solo unas horas antes de que comenzase la manifestación de sus simpatizantes a la que él mismo había convocado en coincidencia con el momento en el que el Senado y el Congreso se reunían para la definitiva proclamación de Biden como presidente y de Kamala Harris como vicepresidenta de Estados Unidos, con la toma de posesión prevista para el próximo día 20.

Aunque abunden las publicaciones y comentarios acerca de la implicación de grupos izquierdistas en el asalto al Capitolio, no hay ninguna prueba mínimamente concluyente de que algo así ocurriera. Todo hace indicar que únicamente fueron los partidarios de Trump quienes llevaron a cabo la abrupta entrada masiva en la sede parlamentaria federal estadounidense.

Fuentes:

"Trump veta la entrada al país de extranjeros vinculados a Antifa", EFE, 6 de enero.

"Cuando un miembro de Qanon disfrazado de bisonte presidió el Senado de EE.UU.", EFE, 7 de enero.

"Were Pro-Trump Mobs Storming the Capitol on Jan. 6 Actually Antifa?", Snopes, 6 de enero.

"Washington vive una jornada de caos con el asalto de trumpistas al Congreso", EFE, 6 de enero.

"No, there is no evidence that antifa activists stormed the Capitol", The New York Times, 6 de enero.

"Roberto Centeno sobre el asalto al Capitolio: 'Han sido infiltrados de extrema izquierda'", Antena 3 Noticias, 7 de enero.

"¿Qué es QAnon?", EFE Verifica, 23 de noviembre de 2020.

"¿Quién es Q-Shaman, el joven con cuernos que entró en el Capitolio?", Euronews, 7 de enero.

"La ventaja de Biden disminuye en Arizona mientras continúa el conteo", EFE, 6 de noviembre de 2020.

"A man who stormed the U.S. Capitol in a horned fur cap is an 'Antifa thug'", PolitiFact, 6 de enero.

"The far right is falsely blaming antifa for the pro-Trump insurrection on Capitol Hill", Vox, 7 de enero.

"Trump anuncia que designará a la Antifa como grupo terrorista", EFE, 31 de mayo de 2020.

"George Floyd alertó 20 veces a los policías que le mataron que no podía respirar", 9 de julio de 2020.

"Trump presenta un plan para afroamericanos que declara terrorista a KKK y Antifa", EFE, 25 de septiembre de 2020.

"Republicans' unsubstantiated claims that Antifa infiltrated Capitol riot", CNN, 7 de enero.

"La muerte de George Floyd fue un homicidio, según las dos autopsias", EFE, 2 de junio

"Nem foice e martelo nem antifa, tatuagem de invasor do Capitólio vem de game", Folha de S. Paulo, 7 de enero.