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El Consejo General de Economistas de España está elaborando junto a LaLiga un manual de procedimientos contables para clubes, según explicó a EFE Francisco Gracia, presidente del organismo Economistas Contables, que elogió el sistema de Control Económico impuesto por la patronal de clubes.

La organización que agrupa al conjunto de los colegios profesionales de los economistas de España lleva algunos meses elaborando junto con el equipo contable de LaLiga este manual, que explica algunos aspectos técnicos de la elaboración de la cuenta de pérdidas y ganancias, y el balance en un club de fútbol.

"LaLiga, aunque podría desarrollarlo por sus propios medios, ha considerado oportuno contar con una institución independiente al mundo del fútbol, con dos objetivos: ganar una voz añadida y obtener la credibilidad de un consejo de profesionales de la contabilidad", explica Gracia.

Su objetivo es que este manual, cuya elaboración está en proceso y no tiene una fecha fijada para salir a la luz, sea una guía sobre cómo orientar determinados asuntos contables en la estructura de un club de fútbol, ya que es un sector con "muchas opciones interpretativas", según el experto.

"Un club de fútbol da mucho juego para la ingeniería financiera. Hay muchas más opciones interpretativas en cuanto a cómo reflejar una tasación que afecta a la cuenta de resultados o al balance, que en otras instancias. Hay mucha casuística, y creo que esta guía es necesaria", asegura.

Más aún cuando de la contabilidad de un club de fútbol español derivan consecuencias deportivas, como es el límite del coste en plantilla que tiene cada equipo, o la parte que recibe cada club de la venta centralizada de los derechos televisivos.

Francisco Gracia elogió el modelo de control económico a los clubes de Primera y Segunda División puesto en marcha por LaLiga partir de la temporada 2012-13, por el cual los clubes deben justificar sus gastos de la temporada anterior, anticipar el presupuesto y en función de ambos se les impone un tope de gasto en jugadores.

"Como todo en la vida, las cosas se definen por sus resultados, y cuando los resultados son buenos quiere decir que el modelo también lo es", aseguró en relación a los datos que expone la patronal.

Según LaLiga, los clubes han reducido su deuda neta en 837 millones de euros entre la temporada 2011-12 y la 2015-16, de 3.223 millones a 2.386; y, en virtud de la venta centralizada de derechos, han incrementado sus ingresos de 2.097 millones en la 2011-12 a 3.034 en la 2015-16.

Para Gracia, el control económico ha tenido "el mérito de innovar" para establecer un control 'a priori' sobre las cuentas de los clubes, ya que hasta el momento de su implantación solo existían los controles 'a posteriori' del sistema de 'Fair Play Financiero' de UEFA, que controla las cuentas una vez terminada la temporada.

"Me consta que gente de otras ligas quiere incorporar este sistema, porque efectivamente es una manera más eficiente, más adecuada y mejor de limitar la capacidad de gasto que tiene una entidad, un club de fútbol", añadió.

Esto ha provocado que el fútbol deje de ser reconocido como un sector 'mal pagador' sino que es una competición "atractiva para los inversores", porque genera "flujos de caja y beneficios que hasta hace unos años no eran previsibles".

"El inversor sabe que su inversión no va a ir destinada a desarrollos de riesgo, sabe que está en un ambiente donde los derechos televisivos se han multiplicado y pueden seguir haciéndolo, aunque seguramente no a este ritmo. El interés del inversor es una buena prueba de que la mejora de las cuentas de los clubes es también percibida por el exterior", añade.

El presidente de Economistas Contables cree que no sería descabellado poner normas similares a los clubes de Segunda División 'B', tanto para facilitarles el aprendizaje de cara a un posible ascenso, como para mejorar su gestión, ya que el rigor económico es "necesario en todas las instancias, también en el fútbol no profesional".

Preguntado por los problemas fiscales que están teniendo varios jugadores del máximo nivel de LaLiga, con procesos judiciales en algunos casos, Francisco Gracia explica que hay que diferenciar los "casos interpretativos" de los de "evasión fiscal".

"Hay políticas fiscales que los asesores de los jugadores entienden que son aplicables y la Agencia Tributaria entiende que no. Y ahí se produce un conflicto que puede resolver Hacienda o los tribunales. Esto me pasa a mí en mi vida profesional, podemos entender un régimen fiscal como adecuado y la Agencia Tributaria no. Es frecuente", asegura.

Más aún con jugadores de "primerísimo nivel" cuyas declaraciones fiscales son equivalentes a las de una empresa. "Un jugador que cobra 50 millones de euros, es un empresón, sin ninguna duda", manifiesta Gracia.

El economista entiende que sean casos que llamen la atención a la opinión pública, pero pide "ver cómo terminan" y tener "algo de pausa" antes de calificar un tratamiento fiscal como inadecuado o no.

El presidente de Economistas Contables ve positivo que estas normas de control económico salten a otros deportes con menores ingresos y más dificultades en nuestro país, como el baloncesto o el balonmano.

"Yo, si fuera un club de cualquier deporte, me lo aplicaría. Yo no pondría en riesgo la supervivencia de mi entidad deportiva, del deporte que fuera, por querer ganar un éxito deportivo", finaliza Francisco Gracia.