EFEFerrol (A Coruña)

A un año para su centenario, el Racing de Ferrol estrenó esta semana nuevos propietarios tras la compra del 39% de las acciones del club por parte de la firma Élite Administración y Gestión, liderada por el consejero delegado de Hijos de Rivera, Ignacio Rivera.

Ignacio Rivera es el consejero delegado de Hijos de Rivera y cara visible de Estrella Galicia, marca principal de la corporación cervecera.

El Ayuntamiento de Ferrol, hasta entonces propietario de estas acciones, adquirió este paquete accionarial a comienzos de siglo, coincidiendo con la conversión del club en sociedad anónima deportiva, y a finales del curso 2016-2017 el alcalde Jorge Suárez anunció la decisión de desprenderse de las acciones.

Casi seis meses más tarde, entre la expectación mediática, Rivera desembarcó la tarde de este miércoles en el estadio de A Malata, la sede del conjunto ferrolano que compite en el grupo I de la Segunda División 'B'.

Mientras la plantilla cambiaba su entrenamiento matinal por un partido bajo una intensa lluvia ante la selección gallega de aficionados, el nuevo propietario accedía a las oficinas junto a su grupo de confianza.

Rivera, socio de referencia de la firma compradora, niega por ahora cambios de calado. Eso sí, ya ha comenzado a situar a personas con experiencia.

Carlos Mouriz, jugador del Racing en los 80 y artífice del particular milagro por el cual el Club Deportivo Lugo subió a Segunda, ya es director deportivo. "La entrada de nuevos accionistas ha facilitado este fichaje", admitió la entidad.

Rivera no llegó a pronunciarse en público sobre sus pretensiones hasta octubre, cuando Élite Administración y Gestión pagó 401.000 euros por 16.698 acciones.

La adjudicación definitiva ocurrió el 30 de octubre tras el informe del Consejo Superior de Deportes autorizando el cambio. El Ayuntamiento vaticinó entonces "alguna inyección económica".

Un comité de expertos repasó el único plan que optó, el de Rivera. El pliego causó interés a otros grupos españoles o extranjeros, pero ninguno de ellos sustanció su interés.

Las condiciones del Ayuntamiento para vender su paquete accionarial requerían un compromiso para el deporte de base y la imagen de la ciudad, objetivos para tres temporadas, que el equipo no abandonara Ferrol y que hubiera "estabilidad y vinculación permanente al municipio".

La pretensión del Consistorio era "impedir la adquisición especulativa" y vetar "el cambio de denominación cuando conlleve desaparición del término Ferrol".

Este miércoles, Ignacio Rivera no evitó a la prensa y dio carta de naturaleza al relevo. Quiere "empujar" a un club "saneado y con potencial" e incorporar "sabiduría" por un "sueño, crecer deportivamente".

Eludió los detalles porque era momento de "aterrizar" y "analizar". "No soy mago", aseguró, al tiempo que dijo que habrá que ir "tomando decisiones". Descarta ocupar puesto en la cúpula porque "tienen que estar los profesionales".

Replicando su fórmula de éxito en Estrella Galicia, prevé "conectar personas".

"Tengo muchos contactos en este planeta, intentaré utilizar ese amplio conocimiento", prometió el nuevo principal accionista del Racing de Ferrol.

Hay un factor emotivo; nacido en A Coruña, la familia de Rivera procede de la comarca de Ferrol. Aunque trazar vínculos ha resultado inevitable para la opinión pública local, Ignacio Rivera marca la línea entre vertientes profesionales.

"Es una inversión absolutamente particular", aseguró. Élite Administración y Gestión se define como "vehículo inversor; un grupo de empresarios y profesionales de éxito en diversas disciplinas y sectores". Ni Corporación Hijos de Rivera "ni sus marcas" estarán ligadas directamente a "esta apuesta personal".

A 24 euros el título, Ignacio Rivera ya dispone del equipo unido a su pasado, que en 2019 soplará 100 velas.

Raúl Salgado