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La inauguración de un nuevo estadio en España, el Wanda Metropolitano del Atlético de Madrid, las apuestas de grandes compañías como Santander, El Corte Inglés o Endesa por patrocinios deportivos y el avance de los deportes electrónicos o 'eSports' marcaron el año 2017 en cuanto a la industria del deporte.

El estreno del nuevo estadio del Atlético, un imponente coliseo con capacidad para 68.000 espectadores (14.000 más que el antiguo Vicente Calderón) fue la gran noticia en cuanto a infraestructuras deportivas del año, el culmen de un proceso de una década atravesado por tres proyectos olímpicos de la ciudad y finalmente concluido como estadio en propiedad del Atlético de Madrid.

La instalación deportiva, inaugurada el 16 de septiembre con un partido de LaLiga Santander entre el Atlético y el Málaga con triunfo local por 1-0, es una obra del estudio de arquitectos Cruz y Ortiz, artífices del anterior Estadio Olímpico de Madrid, conocido popularmente como 'La Peineta' por su grada principal.

El estudio de arquitectura sevillano optó por conservar esa grada principal y construir el resto del graderío a su alrededor adaptándolo a la misma estructura visual, para coronarlo con una cubierta formada por dos anillos de acero entre los cuales se tensan 96 paneles de una membrana de fibra de vidrio y teflón.

La cubierta de 46.500 metros cuadrados se ha convertido en uno de los símbolos distintivos de la imagen del estadio, realzada por la iluminación instalada por la empresa Phillips Lighting, que permite proyectar más de 16 millones de colores sobre ella y teñirla habitualmente de colores rojos y blancos, así como iluminar el terreno de juego con 336 proyectores, utilizados para hacer montajes de 'videomapping' para anunciar las alineaciones.

La llegada del Wanda Metropolitano a LaLiga Santander es uno de los ejes de la estrategia de la patronal de clubes para instar a los equipos a que modernicen sus campos de juego, con el objetivo de acercarse a la Premier League en los ratios que miden el consumo de los aficionados en el campo más allá de entradas y abonos.

A estadios nuevos como el del Atlético, el nuevo San Mamés inaugurado por el Athletic en 2013, el RCDE Stadium de Cornellà-El Prat (2009) y la remodelación del Gol Sur del Benito Villamarín se unirán las remodelaciones de Anoeta, el Santiago Bernabéu y el Camp Nou, entre otras.

Al mismo tiempo que se remodelan los estadios, LaLiga ha ido incluyendo en 2017 innovaciones en algunos de los principales campos de Primera para mejorar la visualización televisiva de los partidos, como una cámara central suspendida entre cables, o las cámaras de la empresa estadounidense Intel, que permiten reconstruir digitalmente imágenes con perspectiva de 360 grados.

El fútbol como gran tractor de la industria deportiva también llamó a las grandes empresas de otros sectores, caso del Banco Santander, patrocinador principal de LaLiga (a cuyas dos competiciones da nombre) desde julio de 2016, y que decidió este año incorporar a su apuesta a la máxima competición del fútbol europeo: la Liga de Campeones, que apoyará a partir de la campaña 2018-19.

La decisión de la entidad financiera presidida por Ana Botín supone un giro en su política de patrocinios, ya que coincide con la salida de la escudería Ferrari y de la Fórmula Uno, en la que entró de la mano del piloto español Fernando Alonso y que le han rendido un incremento mundial de su reconocimiento de marca.

Al mismo tiempo, otra compañía con amplia visibilidad en nuestro país, la cadena de centros comerciales El Corte Inglés, dio en este 2017 un paso adelante en el patrocinio del fútbol español con LaLiga, y en su regreso al baloncesto con la ACB.

En ambos casos, el movimiento de la enseña de grandes almacenes presidida por Dimas Gimeno incluye la comercialización de productos de las competiciones y la llegada de la agencia del grupo, Viajes El Corte Inglés, como agencia oficial de las ligas.

Por su parte, la eléctrica Endesa, que da nombre a la Liga ACB desde 2011, amplió su acuerdo con la ACB por cuatro temporadas más -atajando los rumores que apuntaban a la entrada de Movistar en el nombre de la competición-, y añadió al baloncesto español el europeo con un acuerdo con la Euroliga para ser patrocinador regional.

A nivel internacional, durante este año el Comité Olímpico Internacional -que concedió por primera vez dos Juegos Olímpicos al mismo tiempo, los de 2024 a París y los de 2028 a Los Ángeles- perdió a un patrocinio histórico, el de la cadena de hamburgueserías estadounidense McDonald's, que había acompañado al movimiento olímpico durante 41 años, el segundo más antiguo de la historia.

El máximo organismo del movimiento olímpico explicó que la decisión se debe a una nueva estrategia de acuerdos a largo plazo, caso de los patrocinadores Coca Cola, Atos, Dow, General Electric, P&G, Samsung y Visa, con acuerdo firmado hasta 2020; Bridgestone, Panasonic y Toyota hasta 2024; Alibaba hasta 2028 y Omega hasta 2032.

El presidente del COI, el alemán Thomas Bach, reveló durante este año que su organismo está considerando que los deportes electrónicos o 'eSports' pasen a ser una disciplina olímpica, siempre y cuando no se trate de videojuegos violentos.

Precisamente el despegue de la industria de los deportes electrónicos ha sido otra de las claves del 2017 en España, donde están establecidas competiciones como la Liga de Videojuegos Profesional (LVP), que organiza la Superliga Orange, y las competiciones de la filial española de la multinacional ESL.

La entrada de la compañía de telecomunicaciones Telefónica a través de su marca Movistar, con el patrocinio de ESL España, la puesta en marcha de un canal de televisión dedicado específicamente a los eSports y el lanzamiento de un equipo profesional llamado 'Movistar Riders' ha agitado el mercado y ha provocado la entrada de nuevas marcas habitualmente no vinculadas a los videojuegos.

También los clubes deportivos tradicionales entraron en las competiciones electrónicas, casos del Baskonia de baloncesto o el Valencia de fútbol, y otros tantos clubes tuvieron su primera experiencia a través de la competición VFO, del simulador de fútbol FIFA.

No obstante, los eSports en España afrontan varios retos: el de la profesionalización de sus jugadores, la medición de sus audiencias y retornos económicos para los patrocinadores, y el debate de fondo sobre si deberían o no, y de qué manera, ser considerados como deportes, con opiniones para todos los gustos.

De los videojuegos a la tecnología, que cada vez más se acerca a la práctica deportiva, de la mano de aplicaciones, innovaciones a la hora de medir los datos de los deportistas profesionales en todo tipo de disciplinas y tecnologías que permiten también mejorar su rendimiento y prevenir lesiones.

En estos aspectos, empresas españolas de reciente creación también han presentado en 2017 diferentes propuestas tecnológicas que pretenden facilitar la vida a los deportistas, como punta de lanza de una industria que da empleo a unas 194.000 personas en nuestro país en 33.000 compañías, según el Anuario de Estadísticas Deportivas que elabora el Ministerio de Educación. Miguel Ángel Moreno