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La directora general de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, Inger Andersen, dice en una entrevista a Efe previa a su elección como directora ejecutiva del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, que aún se puede frenar la acelerada pérdida de biodiversidad.

Es necesario "repensar" las políticas económicas y financieras y cambiar los subsidios a los pesticidas, según esta economista, para quien la Lista Roja que elabora la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN) desde hace más de 70 años es "un documento totalmente crítico para entender nuestro planeta".

Esta Lista Roja "ha permitido al mundo dimensionar la gravedad del problema sobre la pérdida de biodiversidad y las especies en peligro de extinción", asevera.

"Es un espejo de esta realidad" y actualmente el trabajo de los más de 13.000 científicos expertos voluntarios de la organización permiten que la población mundial tome conciencia de la acelerada velocidad a la que se están perdiendo especies.

Andersen sugiere que para ralentizar o detener esta situación es necesario introducir cambios en las "políticas económico-financieras", pero también en las "agrícola-ganaderas", así como una mayor concienciación por parte de los consumidores.

Porque "invertir en Naturaleza es invertir en estabilidad política", sugiere y recuerda que las sequías y migraciones están íntimamente relacionadas con las migraciones del Sahel o de Siria.

Pero recuerda que son problemas que están afectando también a "zonas del sur del Mediterráneo, a California (EE.UU.) o pudimos ver las olas de calor en el norte de Europa en el último verano".

Actualmente hay en la Tierra 7.000 millones de personas en el mundo y pronto habrá 10.000 millones, y "cada persona en el planeta tiene derecho a tener el mismo bienestar que usted y yo tenemos: buena salud, buena educación, buenas infraestructuras, buena comida, un trabajo y un futuro decentes".

No obstante, señala que aún hay 1.000 millones de personas en extrema pobreza y es necesario producir alimentos para todos con políticas que no transgredan el medio ambiente.

"No podemos sin más extraer, emitir y pavimentar el suelo en nuestro camino para lograr el desarrollo económico, tenemos que optar por la economía circular, porque mientras más presión pongamos sobre la Tierra lo menos sostenible será", asevera.

"Somos totalmente responsables de la situación actual por el tipo de vida que llevamos", dice y añade "la Naturaleza tiene derechos", por lo que la práctica del usar y tirar "tiene que acabar porque el plástico ha invadido el planeta, desde los años cincuenta del siglo pasado".

"Tenemos que pensar sobre todo en temas de agricultura, porque cuando hablamos de biodiversidad, la agricultura, la fragmentación y los cambios en el uso del suelo son las principales consecuencias de la perdida de especies".

Sostiene que es necesario potenciar los subsidios a los productos orgánicos y retirarlos de los pesticidas e insecticidas que tanto daño están provocando no solo a la tierra sino también a los insectos polinizadores, responsables de la reproducción de las plantas.

Explica asimismo que las multinacionales son cada vez más conscientes de la importancia de reconvertir su producción en sostenible y en el menor tiempo posible, como se lo aseguraron varios representantes con los que se pudo entrevistar en el último Foro Económico Mundial de Davos.

Ha señalado que el 2020 es un "súper año" porque confluirán tres acontecimientos muy importantes: la celebración del congreso mundial de IUCN, la entrada en vigor del Acuerdo de París y la Cumbre Mundial de la Biodiversidad (COP15) en Pekín.

Sobre los movimientos juveniles contra el cambio climático, sugiere que "son los jóvenes los que nos van a enseñar a nosotros", porque "pueden enseñarnos más de lo que nosotros a ellos".

"Cuando ellos entienden lo que está sucediendo, se enfurecen sobre los fracasos de las generaciones anteriores y cómo hemos arriesgado su futuro", y alaba a la activista sueca Greta Thunberg, quien ha recriminado a los políticos en ese sentido, así como a los estudiantes que se están manifestando contra el cambio climático en Europa.

Sin embargo, "no todos los jóvenes tienen la oportunidad de enterarse", por ello, es necesario "difundir información veraz" sobre los fenómenos medioambientales, para que la población tome conciencia de la gravedad de los problemas que afectan al planeta, concluye.

Lourdes Uquillas