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Europa dejará de ser como se la conoce desde la Segunda Guerra Mundial si no logra mantenerse pluralista, humanista y libre de antisemitismo, advirtió hoy en Viena el presidente del Seminario Rabínico Latinoamericano, Abraham Skorka.

En una entrevista concedida a Efe en la capital austríaca en el marco de una conferencia internacional sobre antisemitismo, el rabino argentino destaca que cualquier inmigrante, de cualquier origen, "debe adaptarse a la realidad pluralista que supuestamente Europa quiere adoptar".

"Si las normas pluralistas son respetadas a rajatabla, Europa seguirá siendo Europa, la Europa tallada a través de los valores de la cultura judeocristiana y con lo mejor del humanismo", asegura.

Pero si Europa no se preocupa por mantener el pluralismo que la ha caracterizado hasta ahora, entonces "será otra cosa pero ya no será la Europa de la libertad, igualdad y fraternidad", advierte el rabino, conocido por su amistad personal con el papa Francisco.

En 2010, el pontífice y el rabino publicaron juntos un libro ("Sobre el Cielo y la Tierra") basado en una serie de encuentros de diálogo interreligioso que habían mantenido en Buenos Aires cuando Francisco todavía era arzobispo de la capital argentina.

"Europa debe cuidar el respeto del uno hacia el otro y luchar por tener una sociedad pluralista", sostiene Skorka en la entrevista.

Europa vive desde hace tres años un resurgimiento de tendencias nacionalistas y xenófobas por la llegada de cientos de miles de refugiados e inmigrantes musulmanes de Oriente Medio.

Muchas comunidades judías europeas advierten de que estos inmigrantes musulmanes han traído sus prejuicios antisemitas a Europa.

En el marco de la conferencia académica con el título "Un fin al antisemitismo!", Skorka participó el lunes pasado en una mesa redonda con otros líderes religiosos (católico, protestante y musulmán) para analizar cómo frenar o contener el antisemitismo en las democracias occidentales.

"El punto no está en la conducta de los inmigrantes musulmanes. El problema es hasta dónde Europa está dispuesta a comprometerse por mantener un pluralismo con sus indiscutibles valores", señala el rabino de 67 años de edad.

Al mismo tiempo, recuerda que a lo largo de la historia, las diferentes comunidades judías solo pudieron prosperar y florecer cuando vivían en un ambiente de pluralidad y tolerancia, por lo que son una especie de 'indicador' sobre el estado de una sociedad.

La conferencia de Viena, organizada por el Congreso Judío Europeo, reunió durante cinco días a pensadores, académicos e historiadores para trazar las causas del antisemitismo de hoy, sea en las redes sociales, en la política o en las otras religiones.

Para los próximos meses, los organizadores esperan editar un catálogo con conclusiones y recomendaciones.

En cuanto a las causas del antisemitismo actual, que en varios países occidentales está volviendo a crecer, Skorka subraya la crítica indiscriminada contra el Estado de Israel, por cuyas acciones algunos responsabilizan a los judíos en general.

"Se condena al pueblo judío de manera terriblemente sesgada. Es muy conocido el doble estándar con el que se juzgan las acciones del Estado de Israel ante las acciones de los palestinos y de otros grupos que minan la seguridad de Israel", se lamenta Skorka.

"Pero cuando ocurren atentados (en Israel y contra judíos fuera de Israel) no todas las voces se alzan en la medida que se deberían alzar", critica el rabino, un ferviente defensor del diálogo interreligioso, sobre todo entre judíos y cristianos.

"La alianza entre cristianos y judíos debe ser más fuerte aún y la condena en contra de cualquier acto antisemita debería ser más fuerte. (Pero) hicimos mucho y avanzamos mucho, y sé del compromiso del papa Francisco con respecto al antisemitismo", asegura Skorka, aunque se muestra escéptico de que los prejuicios y el odio contra los judíos puedan desaparecer.

"Si miro la Historia, hay más de 20 siglos de antisemitismo. Si durante tantos siglos hubo antisemitismo, ¿por qué va a dejar de haberlo ahora?", se pregunta.

"No puedo predecir nada, pero lo que sí me queda claro es que después del Holocausto tuvimos y tenemos que aprender y recordar mucho. Y ante cualquier manifestación de odio contra los judíos debemos estar en alerta, no solo por nosotros, sino también por todos los demás", destaca el rabino argentino.