EFELeón

Su semblante afable delata una personalidad abierta y ajena a la que es común en muchos de sus rivales, ya que el estadounidense -de ascendencia filipina- Wesley So solo entiende el ajedrez como "un disfrute", por eso irradia tranquilidad sin que choque contra un carácter indomable delante del tablero.

Desde el próximo viernes buscará en el Auditorio Ciudad de León la renovación del título del torneo Magistral de Ajedrez que celebra su trigésima primera edición, lo que le convierte en el decano de las citas de este deporte en España tras la desaparición de otros ilustres del calendario como el de Linares (Jaén).

So, instalado entre los diez mejores del mundo, tiene claro que para que el ajedrez aumente exponencialmente en el número de practicantes, los padres "deben darse cuenta de que enseñar a jugar al ajedrez a un niño es más valioso que hacer que juegue al fútbol".

En un tono más cercano a la doctrina ajedrecística, añade que "los controles de tiempo de blitz (bombardeo) y rápidos son divertidos para los jugadores jóvenes, pero principalmente deben ser introducidos a los controles de tiempo clásicos, porque el ajedrez es el mejor desarrollador del cerebro".

So, al que acompaña habitualmente su madre en las grandes citas del calendario internacional -también lo hará en León- decidió repetir en el Magistral por el "recuerdo increíble de la ciudad, muy similar a la forma en la que tenía Filipinas en la década de los 50, con gente muy cálida y amable, con comida y ambiente estupendos".

De hecho, en esta segunda ocasión, ha decidido adelantar su llegada a la capital para preparar con mimo el intento de revalidar el título después de haber disputado un torneo en París.

Entre sus rivales estarán Francisco Vallejo -el otro cabeza de serie- y como posibles alternativas en semifinales dos jugadores aún más jóvenes que él, el leonés Jaime Santos y el indio Rameshbabu Praggnanandhaa 'Prag', que llegará tras conquistar la norma de Gran Maestro como segundo más precoz a nivel mundial.

Sobre el prodigio 'Prag', de poco más de 12 años, So ha seguido desde el inicio su prometedora carrera, lo que ha hecho que incluso ambas madres mantengan una estrecha relación.

"Son muy amigas y tiene un gran camino por delante, por eso le deseo lo mejor como se está viendo en su rápido ascenso a Gran Maestro, aunque todos los rivales son excelentes jugadores de ajedrez, con mucho talento y muy fuertes, todos ellos pueden tener un gran día o jugar grandes partidas", ha apuntado.

El vigente campeón del Torneo Magistral de Ajedrez Ciudad de León cree que su trayectoria sigue ascendente porque "perder es tan importante como ganar en este deporte", y por eso es rotundo al afirmar que no ve "en absoluto" inalcanzable el actual poseedor del trono mundial, el noruego Magnus Carlssen.

Entre sus predilecciones e inspiraciones en el tablero sobresale una, dentro de esa leyenda que sigue persiguiendo a su compatriota Boby Fischer, al que admira "por su estilo, aunque habría muchos otros grandes jugadores a los que destacar", ha matizado.

En idéntico tono plagado de sensatez, pero no exento de ambición, So no tiene prisa por luchar por el título: "cada cosa llega a su tiempo, no se puede forzar y si Dios quiere que sea campeón, lo seré algún día, mientras tanto solo hay que trabajar por jugar cada vez mejor porque nadie conoce el futuro".

Por de pronto, aunque huye de "las predicciones y más si se habla de victorias", sus cinco sentidos estarán puestos este fin de semana en la ampliación de su palmarés con un nuevo título del Magistral al que considera "extremadamente bien dirigido y administrado".

Fernando Pérez Soto