EFEBarcelona

El periodista nigerino Tcherno Boulama afirma que "la frontera de la Unión Europea (UE) está en Agadez", la capital del Níger, para denunciar que el gobierno de aquel país, "aliado con los países occidentales", intenta parar con más medidas de seguridad allí el flujo migratorio.

Boulama, que es director de programas de la Radio comunitaria Alternativas de Espacios Ciudadanos y que ha visitado Barcelona para impartir charlas sobre la situación de su país, ha explicado en una entrevista con Efe que "la respuesta a la inmigración basada en la seguridad crea frustración".

Níger es un país de paso para los migrantes que se desplazan desde varios puntos de África hasta las costas del Mediterráneo para intentar llegar a Europa, además de tener aproximadamente 184.000 desplazados internos y 89.000 refugiados, la mayoría de los cuales son nigerianos que huyen de Boko Haram.

El periodista describe el escenario que se vive en Níger como un país en "estado de urgencia" por culpa de los ataques terroristas, el gran número de refugiados que acogen y los problemas climáticos y sequías que provocan hambrunas, una situación que ha comportado "restricciones a las libertades" de los nigerinos.

"La lucha contra la inmigración está imbricada con la lucha contra el terrorismo", denuncia Boulama, que se opone a la presencia militar de otros países en su territorio para combatir al terrorismo, puesto que asegura que "desde que tenemos más extranjeros militares, en nuestro país hay más ataques".

"Cada vez hay más presencia militar, pero los terroristas siguen instalándose cómodamente en las zonas que los militares desalojan. Nos preguntamos cuál es el objetivo de estas fuerzas: ¿contra la inmigración? ¿Contra el terrorismo? ¿O incluso por las riquezas que hay en la tierra de Níger? Creemos que es un símbolo de la recolonización".

Boulama denuncia que la UE "quiere parar la llegada de inmigrantes subsaharianos antes de que lleguen al Magreb", y por eso se alía con los gobiernos de países de tránsito, como Níger, para "reforzar los dispositivos de seguridad".

"Hay una crisis global y nadie tiene dinero. Los países ricos hacen promesas que no cumplen. La atención internacional va dirigida hacia la lucha contra el terrorismo y contra la inmigración irregular", lamenta Boulama, que preferiría que la comunidad internacional también ayudara a Níger con la crisis alimentaria y de refugiados.

El periodista denuncia que "los migrantes se han convertido en una moneda de cambio" en las negociaciones entre los países emisores y la UE, y que, tras la cumbre internacional de 2015 en La Valeta para abordar la inmigración a Europa, la UE decidió dar más dinero a Turquía que a toda África para hacer frente a la situación.

"Todos sabemos cuántas personas mueren en el Mediterráneo, pero no podemos determinar cuántas han muerto en el Sáhara, ni siquiera las hemos contado. A nadie le interesa", ha criticado el nigerino.

"El conflicto con Boko Haram tampoco le interesa a nadie. Hay una horda de islamistas radicalizados que se impone a Nigeria, una potencia regional, a Camerún, a Chad... pero no hay respuesta para finalizar esta guerra que crea una crisis humanitaria, que hace que la gente abandone pueblos y los niños no vayan a las escuelas".

El periodista ha criticado la visión que se refleja desde los medios cuando tratan asuntos de África o de la migración: "Los países de la zona del Níger están vistos a través de un prisma que deforma la realidad. Se ve como un continente miserable, somos presentados como miserables que huyen de la miseria".

Sin embargo, Boulama afirma que "desde que los países africanos consiguieron la independencia, hay muchas cosas positivas, como organizaciones civiles que intentan transformar la sociedad y mejorar la democracia".

Mar Romero Sala