Antonio Cruz. Estudio Cruz y Ortiz arquitectos

En su momento, el edificio, rebautizado como La Peineta, se convirtió en un hito de referencia para la zona Este de Madrid. Su imagen, clara y rotunda, consiguió que los madrileños identificaran a toda esta zona con el icónico edificio, tan característico.

“Cruz y Ortiz arquitectos” recibió el encargo de redactar el proyecto de la ampliación hasta alcanzar un aforo de 68.000 espectadores y transformarlo en un estadio de fútbol capaz de obtener la más alta calificación que concede la UEFA. Así ha sido y por ello permitirá albergar finales de competiciones europeas. De hecho ya ha sido elegido para ser la sede de la final de la Champions League de 2019. Además, aquellos estadios a los que la UEFA otorga dicha calificación son considerados por la FIFA aptos para albergar fases finales del Campeonato del Mundo.

Con la nueva ampliación, el Estudio se planteó un doble objetivo: por un lado, que no se perdiera la imagen reconocible del anterior graderío y, por otro, que la ampliación formara con el antiguo proyecto un conjunto armonioso. Se ha querido evitar que el nuevo edificio fuera la suma de dos elementos distintos. Por el contrario, se ha buscado conseguir un conjunto, suma de ambas partes. Ha sido necesario, además, proporcionar una nueva imagen que se identificara con la del Atlético de Madrid.

El hormigón es el responsable no sólo de la estructura portante de los graderíos, también de su aspecto final, contribuyendo a la uniformidad y homogeneidad buscada. Los nuevos graderíos utilizan el mismo motivo, los estrechos huecos horizontales, del graderío inicial. Sobre los cuerpos construidos en hormigón, la cubierta, otro gran gesto, unifica todo el conjunto y es responsable de la nueva imagen que se pretendía.

Así es el estadio

Homogeneidad, cercanía, visibilidad, comodidad, innovación, seguridad e identificación con el club.

En el diseño del nuevo estadio, como no podía ser de otra manera, ha sido prioritario que el espectador tenga la mejor visibilidad y la mayor cercanía con el campo de juego, pero cumpliendo con rigor las recomendaciones de UEFA y FIFA en cuanto a seguridad. El espectador más próximo al terreno de juego, en los corners (puntos de saque de esquina), estaría a apenas seis metros del límite del campo. La ampliación de los graderíos también exigió atender otros requerimientos, como la seguridad en caso de evacuación o las especificidades que generan la celebración de partidos de fútbol de alto nivel y en ocasiones de alto riesgo.

El estadio original, que inicialmente solo contaba con un graderío situado al oeste, se ha completado con nuevos graderíos que rodean el terreno de juego en tres niveles, un graderío bajo, el graderío medio y un graderío superior o tercer graderío. Entre el segundo y el tercero se ha situado perimetralmente una hilera de palcos.

En los graderíos bajo y medio, el acceso no se realiza a través de vomitorios, sino desde la parte alta de la última fila. Esto hace que desde los espacios de espera se pueda dominar el terreno de juego.

El graderío bajo está formado por 28 filas con capacidad para 23.000 espectadores.

El graderío medio consta de 13 filas destinado a espectadores Vips con acceso desde la cota 0.00 m. y capacidad para 14.000 espectadores.

El graderío alto presenta una media de 32 filas, que junto con el graderío existente tienen capacidad para 30.200 espectadores.

También se ha construido una crujía continua, volada de la zona inferior del graderío alto, con 94 palcos y una capacidad aproximada de 1.500 asientos.

El aforo total supera los 68.000 espectadores.

La superficie del actual estadio es de 54.537 m2 y de 88.150 m2 la parcela en que se asienta.

La cubierta es uno de los elementos más significativos del nuevo estadio. Es un elemento homogeneizador ya que cubre a casi todos los espectadores. La cubierta tiene unas dimensiones aproximadas de 286 metros en sentido norte-sur y de 248 metros en dirección este-oeste. Su superficie total se acerca a los 46.500 metros cuadrados. Su diseño se incluye dentro de la tipología de estructuras tensadas.

La estructura principal de la cubierta está formada por un doble anillo a compresión exterior y un doble anillo interior a tracción, y dos grupos de cables radiales. La malla así formada se cubre mediante membranas tensadas. La distancia entre los anillos de compresión y tracción es de aproximadamente 57 metros.

A partir del anillo de compresión se ha generado un voladizo hacia el exterior, también cubierto por membranas tensadas. Este voladizo cubre el perímetro exterior del antiguo graderío y se prolonga alrededor de todo el estadio. Su forma ondulante y su altura variable acompañan a los volúmenes del edificio.

Finalmente, el canal de recogida de aguas exterior es de color rojo, (color que identifica al Atlético de Madrid) y la visión de esa línea roja a lo largo del perímetro contribuye decisivamente a la definición de la imagen de este gran estadio.

NOTA: Este artículo forma parte del servicio de firmas de la Agencia EFE al que contribuyen diversas personalidades, cuyos trabajos reflejan exclusivamente las opiniones y puntos de vista de sus autores.