Behgjet Pacolli, ministro de Asuntos Exteriores de Kosovo.

En nuestra planificación de política exterior es importante mantener una trayectoria estable que nos hace un estado estable con una orientación Euro-Atlántica estable. Hemos enfocado nuestra política en tres campos:

- Política regional, donde el Dialogo con Serbia ocupa un lugar especial;

- Proceso de integración europea y atlántica;

- Nuevos reconocimientos y membresía en agencias y organizaciones internacionales y regionales.

El dialogo, como la única alternativa para lograr el reconocimiento reciproco entre los dos países que aún no reconocen la subjetividad del otro, será un vínculo importante en la construcción de buena vecindad. Lo que está en el interés de nuestros dos países es la paz duradera en la región, el alojamiento de la comunidad serbia en Kosovo y el de los albaneses en Serbia y también la membresía de los dos países en la UE. Es evidente que la Constitución de Kosovo ya proporciona altos estándares de derechos de la comunidad serbia en Kosovo, algo que Serbia también debería ofrecer a la comunidad albanesa allí.

La conclusión de las negociaciones debería ser la implementación de la autonomía o, como lo llaman, de la descentralización de la comunidad serbia en Kosovo, que hasta ahora debido a la intervención clandestina de los funcionarios de Belgrado, los ciudadanos serbios de Kosovo han sido chantajeados y han vivido en el Purgador (ni en el infierno ni en la nueva realidad). Tanto a los serbios en Kosovo así como a los albaneses en Preshevo, Bujanoc y Medvegja deberían quitarles el yugo de paradigma, dirigida por el intelectualismo y la política depresiva. Allí se debe superar el mito o las legendas anacrónicas. Allí se debe hacer acciones verdaderas. Nuestra oferta es la Paz en intercambio de la Paz. La Paz no se intercambia por ofertas irracionales.

En el ámbito regional, la Republica de Kosovo se está haciendo refuerzos tremendos y constructivos como un participante igualitario en todas las iniciativas regionales. Esta área es lo que yo la calificaría como la más rentable de la región, aunque todavía hay países regionales que no han reconocido a la Republica de Kosovo. Por el bien de la opinión pública, debo señalar que Grecia y Rumania tienen ya actitudes constructivas, siempre cuando se trata de que Kosovo asuma la responsabilidad. Este año, Kosovo toma el liderazgo de la SEECP (Asociación Europea Sureste de Cooperación).

Kosovo ahora encabeza el Fondo de los Balcanes Occidentales y el RYCO. Aparentemente, dado que Serbia opera en diferentes geografías con una política nihilista hacia Kosovo y hacia los acuerdos alcanzados en Bruselas, ha decidido derribar las iniciativas regionales y el Proceso de Berlín. Eso me hizo pensar que ha comenzado una campaña contrarrestada por procesos de integración en la región, que ofrecen un espacio a las políticas híbridas que quieren transmitir el mensaje de que la UE y los EE.UU. no son los únicos actores en el patio. Lo que quiero transmitir como mensaje en nuestra política regional es que la Republica de Kosovo está determinada a ser constructiva y cooperativa con todos los países de la región, incluidos los países que no la han reconocido aún como un socio igualitario.

A pesar de los desafíos que enfrenta la Unión Europea desde la recesión, incluido el Brexit, los problemas con la afluencia de refugiados, el crecimiento de la xenofobia como fenómeno, nuestro consenso institucional, político y social para la adhesión a la UE, es constante y estable. Al igual que la UE para Alemania es “Reason d’etat”, la UE y la OTAN para la Republica pequeña de Kosovo son nuestra causa de la Paz, Libertad y Democracia. El proceso del Acuerdo de Asociación y Estabilización aporta el dialogo político, aunque unilateral con Bruselas, con terceros países ya ha establecido relaciones bilaterales.

Behgjet Pacolli, ministro de Exteriores de Kosovo.

Un aspecto importante de nuestro viaje hacia la UE es la Liberalización de visados. Todos los criterios previstos para la liberalización ya se han cumplido. El tema de la migración que se trata como una política de alto nivel en los Gobiernos de los países de la UE, no es un argumento para que los ciudadanos de Kosovo sean tratados fuera del marco legislativo de la UE para la libertad del movimiento. Ninguno de los argumentos controvertidos que intentan transmitir en los informes y mesas la idea de los elementos extrínsecos a la juventud de Kosovo, es una exageración infundada.

Kosovo es miembro de la coalición anti-ISIS y es alabada en la región por la lucha eficaz del extremismo. Creo que las elecciones para el Parlamento Europeo no deberían ser un obstáculo para la liberalización de visas para los ciudadanos de Kosovo.

Algunos países de Europa y el Cáucaso, también del hemisferio sur, son países con graves problemas de seguridad, sin embargo, los ciudadanos de estos se mueven libremente en la UE.

Dado que Kosovo ya es parte de la Comisión de Venecia, y que como siguiente paso pretende a afiliarse en el Consejo de Europa, considero que cada etapa de la historia marca dificultades en sí mismas. Es necesidad de los ciudadanos de Kosovo que tengan acceso a los tribunales cuando sus derechos no se cumplen en los tribunales locales, pero no solo eso. Así que estamos considerando seriamente a solicitar la membresía en el Consejo de Europa.

Quiero dar a conocer que nos estamos preparando para adherirnos a varios organizaciones y convenios importantes, en colaboración con los países amigos, y creemos que Serbia y otros países no tienen interés en negar estas iniciativas nuestras.

El tema de especial importancia en nuestra política exterior es el aspecto de continuar con el reconocimiento. La campaña del señor Ivica Daçiq (ministro de Exteriores de Serbia), “el retiro del reconocimiento”, ya es evidente. Todas las noticias sobre el retiro del reconocimiento se han fabricado en las cocinas de Daçiq y las mismas se han volcado ya. Nos queda a nosotros intensificar las relaciones con estos países mediante el aumento de la cooperación en varias esferas.

Sabemos muy bien que la constelación en el ámbito internacional desde la declaración de la independencia, especialmente después de 2012, es más multipolar, aunque nuestra dinámica para persuadir a países de diferentes geografías para que den el paso de reconocimiento, nunca se ha disminuido, sin embardo se ha vuelto cada vez más difícil. El reconocimiento por cualquier país es la voluntad de sus propios gobernantes. Ellos analizan, tanto desde el ámbito interno así como las circunstancias regionales y los intereses que en este caso suelen ser divergentes.

Aunque somos un país pequeño con recursos limitados financieros y personales, con el fin de cubrir lo más geográficamente y al servicio de mantener las relaciones con los países que cubrimos, pero con el objetivo de obtener nuevos reconocimientos hasta la membresía en la ONU, ya estamos estableciendo nuevas misiones en Tailandia, Bangladesh y Qatar.

Seguirán nuevas misiones y consulados al servicio de la diplomacia económica.