Augusto César Lendoiro, expresidente del RC Deportivo

Me parece estar viendo a mi viejo amigo Antoniño de Cangas apoyándose en una muleta con la pierna derecha enyesada, el brazo izquierdo en cabestrillo y un enorme vendaje que cubría heridas en su cabeza. Al preguntarle por su calamitoso estado físico me alucinó con su relato. "Mira -me dijo- de repente vi cómo una moto me atropellaba y me rompía la pierna. Con un dolor enorme pude levantarme, con tan mala fortuna que, en ese instante, apareció un coche que me hizo trizas el brazo, pero lo peor fue cuando, con la ayuda de un desconocido pude incorporarme y un avión me reventó la cabeza". Yo, atónito, le dije "Antoniño ¿te quieres quedar conmigo?" Fue entonces cuando el de Cangas, muy serio, me respondió: "Y porque alguien paró el tiovivo que si no..."

Pues alguien tiene que parar ese “tiovivo de golpes”, en el que alguien está convirtiendo nuestro fútbol. No sé si deben ser los clubes, si lo tiene que hacer el CSD, o si esa gestión es trabajo de ambos estamentos, pero lo cierto es que, aún sin resolver de forma definitiva el primer choque de trenes en el tiempo (si se juega o no en Miami ese ilegal Girona-Barcelona), vemos como crece la discordia con el inicio del debate sobre el “Convenio FEF-LIGA”, y observamos como en el horizonte aparecen oscuros nubarrones que anuncian malos tiempos para la lírica futbolística. En fin, que todo hace presagiar que los líos institucionales, ya un clásico, van a aumentar este año hasta límites insospechados.

Desde el mismo momento en que el presidente de la LFP impactó a la opinión pública con el anuncio de “Diada en Miami”, he mantenido de forma rotunda que no se rodaría esa película que, con guión original y dirección de Jaume Roures, pretendía producir y subvencionar LaLiga de Javier Tebas; aunque espero que más de un listo haya aceptado la apuesta del mandatario oscense de 10.000$ a que “sí o sí” tendría lugar el rodaje.

He defendido, desde el primer día, que era imposible jugar fuera de Montilivi porque lo prohibían distintas normas federativas (Reglamento General de la RFEF -artículos 204 y 205-), tesis que posteriormente han refrendado la propia Federación y el Real Madrid bajo el argumento de que jugar en campo neutral supone una ilegalidad, al producirse una alteración grave de la integridad e igualdad de la competición, cuya Circular 2018-19 también obliga al club locatario a jugar en el campo que designe antes de iniciarse la temporada, salvo causa de fuerza mayor o sanción.

Ese sería el primer revolcón importante que sufriría Javier Tebas en las próximas fechas, pero ya anunciaba en mi artículo anterior que el segundo, y de enorme trascendencia por el impacto económico negativo para los clubs, se produciría a partir del 30 de junio de 2019 con el final del actual convenio entre FEF-LIGA, cuando quedará en evidencia que, sin contrato que lo sostuviese después de esa fecha, vendió los derechos televisivos para el trienio 2019-2022, comprometiendo días (lunes y viernes) y varios horarios semanales, amén de otras cuestiones, que el Presidente Rubiales no le autorizará … salvo condiciones económicas draconianas en favor de esa “caja de resistencia” creada en solidaridad con el fútbol aficionado y a cuenta de los mayores ingresos televisivos del fútbol profesional.

Creo que viviremos una de las temporadas más convulsas de la historia reciente del fútbol español. El menú que se nos ofrece pone los pelos de punta con un aperitivo como el Girona-Barça de Miami; con platos fuertes como “Convenio FEF-LIGA”, “Convenios Fútbol Femenino y Masculino”, “Lucha sindical AFE-ON”, y, como guinda, esa pelea por liderar el fútbol femenino. Con esos líos abiertos por LaLiga con FEF, AFE… ¿no les da el tufillo de que, si alguien no lo evita, estamos ante una más que posible huelga a un año vista?

Tebas ha entrado, sin pensar en las consecuencias, en asuntos trascendentales que nunca han sido competencia de la LFP, y va a ser imposible que en el tema sindical lo admita AFE -respecto a la potenciación de ON por la patronal-, ni lo acepte la Federación en los asuntos relativos al ilegal partido en Miami, a la firma del nuevo Convenio FEF-LIGA, o quién liderará esa nueva joya de la corona en la que se ha convertido el fútbol femenino…

El Presidente de la patronal está desesperado y ha generado una guerra en el sector que debería defender. Todo indica que su derrota en las elecciones a la Federación no la ha encajado bien y está cometiendo un cúmulo de despropósitos que nadie entiende, cuando su obligación estriba en resolver problemas y no en crearlos. Si tuviese que hacer una apuesta me lo jugaría todo a que esto sólo lo resuelve una ingente cantidad de dinero de las SAD.

Javier Tebas, al que conozco como pocos, presume de ser un hombre de gatillo fácil y, por eso, después de los graves errores que ha cometido en los últimos meses, espero que algún intrépido periodista le haga una pregunta infantil: “Javier, ¿crees que Tebas habría cesado a Tebas?”

NOTA: Este artículo forma parte del servicio de firmas de la Agencia EFE al que contribuyen diversas personalidades, cuyos trabajos reflejan exclusivamente las opiniones y puntos de vista de sus autores.