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Hace tres años se alejaron del calendario de la moda, no de ella, querían "parar la centrifugadora", trabajar a otro ritmo una costura emocional, respetuosa y con sentido, un concepto que Alvarno ha desarrollado con una colección con prendas y tejidos de archivo. "Destruir para construir algo nuevo".

"Reciclar y customizar. Destruir para construir de nuevo", explica este lunes en una conversación con Efe antes del desfile Arnaud Maillard.

La sostenibilidad y la costura con sentido son los pilares de este trabajo con el que Alvarno vuelve a escena, una firma pilotada por Álvaro Castejón (Pamplona, España, 1971) y Arnaud Maillard (Dijon, Francia, 1970).

Su pasión por la moda, por los detalles, por las prendas con alma le ha llevado a tomarse un tiempo. "Nunca nos hemos ido, dejamos de hacer moda porque no lo sentíamos", añade Maillard.

Ahora vuelven a sentir esa ilusión. "La vorágine de la sociedad actual hacía perder perspectiva, ir hacia un sitio que no nos gusta" dice Castejón, quien señala que "era el momento de parar la centrifugadora, volver a respirar y plantearnos muchas cosas".

Y, tras esa reflexión, presentan en el Museo Lázaro Galdiano de Madrid "una colección complicada", han sido más de diez colecciones las que han destruido para coser una nueva en la que se aprecia la esencia Alvarno.

"Ha sido un trabajo de locos retrabajar cada pieza para dar una nueva vida a una prenda, pero ha merecido la pena", asegura Álvaro Castejón quien considera que desde la pandemia la moda, además de sufrir un buen revés económico, ha cambiado mucho, "se vive a través de la redes sociales".

En el Museo Lázaro Galdiano, la actriz Elia Galera ha abierto el desfile con conjunto vaquero combinado con prendas de perlas, de aire deportivo y casual, una pieza que da paso a una colección que revisita su universo.

No es una colección al uso, hay de todo, "es la realidad del mundo en el siglo XXI", añade Maillard, quien reconoce que el público desde el coronavirus prefiere vestirse de otra manera, romper con los códigos y mezclar mucho, "ha decidido vivir sin hacer el paripé".

Y con esa idea, sobre la pasarela se ven pieza únicas para un público muy diverso con organzas, tules, bordados, cadenas sobre vestidos fluidos.

Una colección en la que han brillado joyas antiguas de Bárcena como broches en forma de animales del siglo XIX y principios del siglo XX, piezas Art Decó en platino y brillantes, gargantillas de los años 30 y 50 o collares y pendientes del siglo XIX.

Además de tiaras y una hebilla en forma de lazo "del siglo XIX en oro, plata y diamantes", detalla el anticuario joyero Ernesto Gutiérrez, director de Bárcena Joyas y quien considera que la joya antigua "habla de sostenibilidad, de preservar los recursos naturales, piezas de otra época con un nuevo uso".

Antes la gente miraba las tendencias para decidir cómo vestirse, "ahora la moda mira a la calle para ver qué camino tomar", han comentado los diseñadores que han salido a saludar junto a la modelo Laura Ponte.

Es momento de cambiar, de poner nuevo rumbo, de mirar lo que está pasando en el mundo. "Como decía Karl (Lagerfeld), el cambio es la manera más saludable de sobrevivir", recuerda Maillard, quien reconoce que "hay que cambiar el chip y seguir trabajando con tesón.

Precisamente, Maillard y Castejón son discípulos del káiser de la moda, se conocieron mientras trabajaban juntos en Lagerfeld Gallery. Esta pareja tiene oficio y sentido y responsabilidad de moda.

Por Carmen Martín