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El internacional argentino del Sevilla Éver Banega y cuatro hermanos suyos han puesto en marcha un proyecto solidario en su ciudad natal, Rosario, para ayudar con alimentos y ropa a las personas más necesitadas de ese departamento y paliar así los efectos de la pandemia de coronavirus.

Banega participa con su aportación desde la capital andaluza en esta iniciativa benéfica para distribuir comida y ropa de abrigo ante la llegada del invierno a Sudamérica, impulsada por sus hermanos y varios amigos a través del equipo de fútbol que tienen, Los Dueños del Swing, apadrinado por el centrocampista rosarino.

El Sevilla informó este martes en su web, citando una entrevista del diario Mundo Deportivo a César Banega, hermano del futbolista, que la familia del internacional de la Albiceleste se ha implicado con este programa de ayuda en aliviar los daños de la pandemia de COVID-19 entre los colectivos más desfavorecidos de su ciudad.

"Una vez que se confirma la pandemia y comienza la cuarentena, empezamos colaborando con las personas más afectadas cercanas a nuestro círculo, vecinos que pasaron a quedarse sin trabajo, otros con familias numerosas o faltas de ingresos", explicó a Mundo Deportivo este hermano de Banega, uno de los capitanes del Sevilla.

César, uno de los promotores de esta labor solidaria junto con sus hermanos Luciano, Brian y Emiliano y los amigos de ese equipo, indicó que al poco tiempo percibieron que "la situación cada vez era más grave", por lo que fueron ampliando su zona de actuación "por más barrios" hasta abarcar incluso zonas de "fuera de Rosario", en la provincia de Santa Fe.

"Éver cumple un rol muy importante en todo esto, no solo es quien nos apadrina, sino que también está constantemente pendiente y en comunicación con nosotros. Mucho más ahora con toda esta situación. Es una persona de pocas palabras, pero siempre predispuesto a ayudar a los más damnificados porque, como todos nosotros, sabe lo que es pasar necesidades y no se olvida de sus raíces", dijo su hermano.

Banega y otros tres sevillistas, sus compatriotas Lucas Ocampos y Franco Vázquez y el holandés Luuk de Jong, fueron el pasado fin de semana el centro de una polémica al publicarse en una red social una foto junto a sus parejas en una comida en el jardín de una casa, en una reunión de más de diez personas, con lo que incumplieron las medidas de confinamiento y el protocolo de LaLiga para volver a la competición.

Nada más saltar la noticia, los cuatro futbolistas pidieron disculpas a través de las redes sociales, reconocieron que se equivocaron y aseguraron que lo hicieron de una manera inconsciente y que no volvería a repetirse.