EFEZamora

Casi medio centenar de carros engalanados a la antigua usanza han desfilado este domingo al mediodía por las calles de Toro para festejar el fin de la vendimia en esta denominación de origen vitivinícola a la que da nombre dicha localidad zamorana.

El desfile de carros, que ha congregado a cientos de personas, y la posterior pisada de uva para la elaboración del primer mosto de la campaña, han servido para cerrar las celebraciones festivas de la vendimia en Toro, que están declaradas fiesta de interés turístico regional.

Este desfile constituye el principal acto con el que Toro celebra el final de las recogida de la uva en la comarca y lo hace con una actividad que sirve para homenajear a quienes asentaron la tradición vitivinícola.

Para ello, los carros han transportado cestos de mimbre repletos de uvas de la variedad autóctona Tinta de Toro como se hacía a principios del siglo XX para llevar el fruto de los pagos a la bodega.

Junto a las uvas, los carros han mostrado las viandas que en el pasado se llevaban a las jornadas de sol a sol de vendimia, entre las que no faltaban los torreznos, las sopas de ajo, las frutas y verduras de temporada acompañados de hogazas de pan.

La composición de la vendimia del pasado se ha completado con los trajes tradicionales que portaban quienes hacían de vendimiadores y guiaban los carros.

El desfile ha transcurrido entre la plaza de San Francisco y la plaza Mayor y se ha prolongado durante más de dos horas para hacer regresar al pasado a calles del casco histórico como la Puerta del Mercado.

El pasado histórico de la villa toresana también se ha recordado con el mercado medieval que se ha desarrollado desde el pasado viernes.

Las actividades de la fiesta de la vendimia se han completado con actos y certámenes directamente relacionados con la viticultura, como una cata guiada de vinos de la Denominación de Origen Toro o el concurso de pintura en barrica.

La vendimia en la Denominación de Origen Toro ha estado marcada este año por la ausencia de lluvias durante la primavera y el verano que han dado lugar a una cosecha más corta de lo habitual pero de gran calidad.

Aún así, la recepción de más uva de la esperada en la última semana ha permitido que la producción prevista inicialmente en unos catorce millones de kilos de uva se haya incrementado en dos millones más, según fuentes del consejo regulador del Vino de Toro.