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La histórica fabada de Casa Gerardo o el célebre pitu caleya de Casa Marcial traspasan las fronteras de Asturias para llegar a las casas del resto de España en un paso más de la renovada oferta de comida a domicilio, que hasta ahora se circunscribía a la ciudad donde se ubica el restaurante.

Si algo positivo ha dejado la pandemia de la COVID-19 desde el punto de vista gastronómico ha sido la notable mejora del servicio de 'delivery' gracias a la incorporación de restaurantes, algunos con estrellas Michelin, a una oferta hasta entonces centrada en la comida rápida.

Con los restaurantes cerrados, la comida a domicilio se planteó como una nueva vía de negocio que muchos mantienen al reabrir gracias a la buena aceptación conseguida. Pero Casa Marcial, con dos estrellas Michelin en Arriondas, y Casa Gerardo, con una en Prendes, han evolucionado aún más este servicio distribuyendo no sólo en Asturias, sino al resto de España, los platos más emblemáticos de su cocina tradicional.

Algo tendrá la fabada de Casa Gerardo cuando está presente tanto en la carta como en el menú degustación de esta restaurante fundado en 1882 y hoy regentado por Pedro y Marcos Morán, padre e hijo, cuarta y quinta generación de la familia.

La abuela Ángela Quirós la hizo más ligera y urbana, Pedro Morán introdujo en los noventa la faba fresca y su hijo Marcos la llevó a la capital inglesa en el menú de Hispania London, restaurante que dirige desde 2013, y ahora a las mesas peninsulares.

"Tenía claro que la fabada, el pitu de caleya con patatas y pimientos asados y los callos asturianos debían estar en nuestra propuesta de comida a domicilio", dice a Efe quien comenzó solo con la iniciativa, antes de reabrir Casa Gerardo el 25 de junio.

"Yo cogía el pedido y cocinaba. Empezó como algo divertido, pero los pedidos aumentaban y ha sido mucho curro. Me he hecho una mili completa", asegura quien confiesa que la idea de desarrollar este servicio le rondaba la cabeza desde hace tiempo y ha sido la pandemia la que le dio el empujón.

Los pedidos se reciben en 24 horas y, si se mantienen en sus envases, "aguantan dos o tres días en la nevera". Lo único que tiene que hacer el cliente es calentarlos siguiendo sus instrucciones y disfrutar de la versión más clásica de Casa Gerardo, como están haciendo "tanto clientes habituales como nuevos".

Quienes puedan acudir al restaurante de Prendes encontrarán más espacio entre las mesas, pero la misma calidad en el plato, tanto en la propuesta tradicional como en la contemporánea, que han convertido este centenario local en uno de los referentes del país.

Para los hermanos Esther y Nacho Manzano (Casa Marcial, La Salgar y Gloria), el pitu de caleya (pollo de aldea cuya cría en libertad, alimentación y edad de sacrificio confieren a su carne una textura firme y sabor intenso) también tiene una historia familiar que les llevó a convertirlo en la estrella de sus menús a domicilio.

Su madre lo guisaba por encargo y, cuando ellos convirtieron la casa de comidas familiar en un restaurante en 1993, fueron pioneros en incluirlo en la carta. Entonces, recuerdan, sólo se consumía en hogares y algunos bares de aldea.

En esos comienzos ofrecían una cocina tradicional que fue evolucionando y de la que ahora rescatan alguno de sus platos más demandados para el servicio de comida a domicilio para toda España. Como Marcos Morán, era algo que tenían en mente desde hace tiempo pero que no han puesto en marcha hasta ahora, en forma de tres menús que se distribuyen en cajas.

La de pitu contiene un aperitivo de su cresta, guiso de su carne con patatinas y arroz con pitu (uno de sus platos estrella, que también ha llevado a los restaurantes Ibérica que dirige en Reino Unido); la de fabada, las famosas croquetas de jamón de Esther Manzano, fabada y arroz con leche, y la mixta, croquetas, arroz con pitu, fabada y arroz con leche, todas para cuatro personas.

Ya han reabierto las casas de comida Gloria de Oviedo y Gijón, el 1 de julio lo hará Casa Marcial y La Salgar "quizá espere a septiembre", aunque seguirán con la comida a domicilio porque "está funcionando fenomenal, ya que es facilísimo de preparar, incluso para quien no sepa cocinar, y son menús que viajan muy bien", explican a Efe desde este grupo hostelero familiar.

"Pueden ser una opción para celebraciones de verano en casa, e incluso para regalar, y ya pensamos de cara a la campaña de Navidad", añaden. La Comunidad de Madrid, País Vasco, Cataluña y Andalucía concentran por el momento buena parte de sus pedidos.

Además, ultiman la apertura de un hotel de 23 habituaciones en el Palacio de Rubianes, en el término municipal de Piloña, espacio que compraron antes de la pandemia y del que hasta ahora sólo se encargaban de la comida para eventos.

Pilar Salas