EFEZaragoza

Los vampiros protagonizan la nueva exposición del CaixaForum de Zaragoza, que muestra a través de diferentes expresiones artísticas la evolución de esta leyenda que se popularizó a finales del siglo XIX, con el Drácula de Bram Stoker, pero que llega hasta nuestros días con la saga Crepúsculo o series como True Blood.

La muestra, organizada por la Cinemateca Francesa y la Fundación "la Caixa", propone una mirada centrada en los vampiros cinematográficos, pero que se detiene también en su incursión en la literatura, el cómic, la cartelería o la televisión.

La directora del Área de Exposiciones de la fundación, Isabel Salgado; el director del CaixaForum Zaragoza, Ricardo Alfós; y el comisario de la muestra, Matthieu Orléan, han presentado este jueves 'Vampiros. La evolución del mito', que se podrá visitar hasta el 13 de junio.

Más de 200 obras de diecinueve museos y colecciones privadas conforman este paseo por la historia de esta figura, popularizada por la literatura y el cine y más viva que nunca en la cultura popular.

Como ha explicado el comisario, la publicación de la novela de Drácula apareció casi en el mismo momento que la invención del cine, un ritual que se lleva a cabo a oscuras, casi "bajo la hipnosis de la pantalla".

Por eso, el séptimo arte es el "hilo rojo" por el que transcurre toda la muestra: "Es como si el cine y el vampirismo estuviesen juntos y se contaran una historia en común".

Eso sí, la figura de este ser mitológico ha ido evolucionado a lo largo de la historia, desde el aterrador Nosferatu, "que evocaba una figuraba paranormal", hasta los vampiros que aparecen en la narrativa de hoy en día, "con la humanidad a flor de piel".

Más allá del cine y la literatura, los vampiros invaden todos los rincones de la cultura pop: están en los juegos de rol, en los cómics, en la televisión, en las series o en los videojuegos.

Siguen siendo seres sobrenaturales, pero no perpetúan las reglas del vampiro tradicional, como plantea la serie 'True Blood', o incluso pueden llegar a convertirse en héroes adolescentes, como el vampiro Edward Cullen de la saga de novelas y películas Crepúsculo, en la que el género romántico prevalece frente al de terror.

Son los que en la exposición han denominado como los "Vampiros pop", que aparecen representados en la muestra junto con los "Vampiros poéticos" y el magnetismo de actores como Theda Bara o Béla Lugosi, los "Vampiros políticos" de las caricaturas y de muestras artísticas de protesta y los "Vampiros eróticos" de filmes como 'Entrevista con el vampiro' (1994).

La exposición incluye los trajes que utilizaron en este película de Neil Jordan los actores Tom Cruise, en el papel de Lestat, y Kirsten Dunst, quien interpretó a Claudia.

Por supuesto, la muestra también hace un recorrido por los "Vampiros históricos", presentes en sus diferentes formas desde la antigüedad, pero cuya leyenda se arraigó en la Europa Central de la Edad Media.

Además del Drácula de Stoker, se puede descubrir más sobre la literatura gótica con obras como El vampiro (1819), de J. W. Polidori, basada en un relato inacabado de Lord Byron, y Carmilla (1872), de Joseph Sheridan Le Fanu, una historia protagonizada por una vampiresa, ya que antes de Drácula existía una fuerte mitología en torno a las figuras femeninas.

Tras su inauguración en París a finales del 2019, la obra ha visitado también Barcelona y Madrid, donde tuvo que estar "confinada" tres meses debido a la pandemia.

Como ha explicado Salgado, durante la conceptualización de la muestra, hace más de cuatro años, no podían imaginar que se llegaría a exponer en un contexto como el actual, que resulta en cierto modo "oportuno" para la temática, ya que "el mito de los vampiros resurge cuando hay una crisis, momentos de incertidumbre o de inquietud".