EFELas Palmas de Gran Canaria

El Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria ha puesto la banda dorada a Drag La Tullida, como nueva reinona de la fiesta capitalina de la magia y las criaturas fantásticas, tras ganar el título entre otros 17 aspirantes en uno de los eventos más esperados en la capital grancanaria.

La Tullida ha saltado del podio que ha logrado varios años consecutivos al título de Drag Queen con un espectáculo en el que ha hecho un repaso a la historia de la televisión española, con un recorrido por los concursos de Eurovisión a lo largo de varias décadas.

Con la voz de Yanely Hernández como hilo conductor, La Tullida se transformó en Massiel con su icónico vestido, en Salomé con su actuación ganadora en 1969, en Rosa de España con su "Europe is living a celebration" y hasta el Chiquilicuatre, en una actuación con cambios de vestuario imposibles y con una performance que la hizo favorita desde que pisó el escenario.

"¡Ay Fefa! Que los doce puntos son para?." fue la fantasía con la que el Carnaval ha coronado a su Drag Queen, en una performance perfectamente hilada donde no faltaron las acrobacias, el humor y que dejó sin aliento a los espectadores en varias ocasiones con saltos sobre kilométricas plataformas.

Acompañaron a La Tullida en el podio sus 4 finalistas, con Drag Quirón como primer clasificado, que dejó a todos con la boca abierta sobre un aro giratorio; Drag Vulcano convertida en Cruela Devil como segunda finalista; la aclamada madre primeriza y varias veces ganadora Grimassira Maeva como tercera clasificada; y Drag Noa con su fantasía Amazonia con una espectacular entrada al escenario que no dejó indiferente al jurado como cuarta en el podio drag.

Dos horas de humor, transgresión y talento, se subieron a las plataformas en la gala líder de la tolerancia del Carnaval a la vista y al caluroso aplauso de más de 7.000 personas.

El primer minuto de la Gala Drag Queen de Las Palmas de Gran Canaria ya adelantaba una noche memorable, al hacer vibrar el centro de la ciudad en aplausos con la presentación de los cuadros parlantes de la mansión encantada del parque Santa Catalina del Drag Queen Sethlas en su último día de reinado.

Ataviado con el traje que le hizo valedor del título de mandatario del Carnaval en la edición pasada, los personajes fantásticos prometieron a Sethlas que "al estar en casa, sería siempre protegido y defendido por su gente, que lo adoran".

"He sido señalado y condenado por el brujo oscuro", declaró Sethlas, pero esta noche "se romperá mi maldición", que le fue otorgada "por defender la libertad, ser una criatura libre y abanderar el amor y el Carnaval" y por cumplir "mi sueño de volar a 20 centímetros del suelo".

Cerca de un centenar de bailarines y figurantes convertidos en todo tipo de criaturas fantásticas de la mansión encantada del Santa Catalina, arrancaron con una noche mágica que esperaba impaciente a los 18 candidatos a relevar a la banda.

Rompió el hielo sobre las tablas Drag Eiko, que puso a tono a un público con ganas de Carnaval, con un derroche de talento y purpurina al que siguieron otros 17 aspirantes que fueron elevando el nivel en la gala más popular de las carnestolendas hasta Drag Kiova, que cerró el certamen.

También ayudaron a completar la velada las actuaciones de Fangoria, Nacho Canut y Alaska; Kika Lorace, Cristina Ramos, Soraya y un cuerpo de baile en lengua de signos, con Nalaya Brown como voz de la obertura, además del tradicional pío-pío y el "ponte tu mejor disfraz", un clásico sin fallo.

Un año más y en apenas media hora, los Drag Queen del Carnaval capitalino pusieron a la ciudad en el punto de mira de todo el mundo como "trending topic" internacional. A través de las redes sociales, la gala ha colocado en el mapa a las fiestas de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria como sede de la tolerancia, la trasgresión y el arte, 3 pilares sobre los que crece la Gala Drag que ya camina hacia su vigésimo segunda edición.

Laura Bautista Lesmes