EFEBilbao

El doctor en Informática y Telecomunicaciones Juan González, "Obijuan" en la comunidad 'online', está enfrascado en el "gran reto" de enseñar a hacer chips a cualquier persona, incluso a quien es "no técnico".

"Obijuan", profesor universitario y primer español en ganar el premio internacional de software libre "O'Really Open Sorce", participa en la quinta edición del Festival de Tecnologías Creativas "Maker Faire Bilbao", que se celebra este fin de semana en la capital vizcaína.

En una antigua fábrica, este festival ofrece más de 150 actividades entre exhibiciones, talleres y conferencias a cargo de "makers" (desarrolladores) que comparten la filosofía del "hazlo tú mismo" y la innovación abierta, precisamente el campo en el que sobresale "Obijuan".

En una entrevista con EFE, Juan González explica que sus investigaciones actuales se centran en "intentar enseñar a la gente cómo hacerse sus propios chips", los circuitos integrados presentes en cualquier aparato electrónico y que son los dispositivos que "al final lo controlan absolutamente todo".

El ingeniero madrileño quiere enseñar la tecnología de cómo hacer un chip incluso a "gente no técnica", lo que constituye "un gran reto a largo plazo" que se encuentra en su "fase inicial", aunque ya permite realizar "cosas sencillas".

Fabricar un chip desde cero es "la última barrera para un 'maker' y la que nos va a llevar más tiempo", señala "Obijuan".

"Dentro del movimiento 'maker' -expone- nos queda una última pieza del puzzle, que es todo el tema de los chips. Ahora mismo no los podemos fabricar, y a los 'maker' nos gusta fabricarlos y saber cómo funcionan".

"Cualquier aparato electrónico, cualquier coche, cualquier máquina lleva chips, y es muy importante que tengamos nosotros el control de esa tecnología", dice.

Pone un ejemplo con las impresoras 3D, que ya se pueden fabricar casi al completo por los "maker" pero con las que "al final hay unos últimos componentes, los chips, que los tienes que comprar".

"Y el día de mañana -añade- el fabricante los dejará de fabricar y te va a obligar a usar otros nuevos y tú a lo mejor no quieres. Entonces, esa es la última dependencia que nos queda. Si somos capaces de hacer el chip, es una tecnología que dura para toda la vida. Nadie va a decidir por ti que eso está obsoleto, porque tú te lo fabricas".

En su objetivo de que los jóvenes empiecen a familiarizarse con cómo hacer chips incluso desde edades tempranas, "Obijuan" indica que los obstáculos que encuentra de momento son de tipo "social" y comenta que hay colegas universitarios suyos que "no se creen que una persona sin estudios técnicos lo pueda hacer. Esa es la barrera que tengo pero sé que se puede hacer", resalta.

No vislumbra problemas comerciales o de patentes para su idea, ya que se trata de hacer algo desde cero. "No es que copies algo que ya existe, sino que lo vas a rehacer desde cero pero libre".

Precisa que la idea es para hacer "cualquier chip", aunque, agrega, "primero vamos a empezar por chips muy sencillos para que la gente aprenda. Luego ya, según la comunidad vaya aprendiendo más y vaya compartiendo conocimiento, iremos creciendo y a ver a dónde nos lleva".

Considera que es "conveniente" que estas cuestiones tecnológicas entren en las escuelas, aunque admite que es difícil y que hay que hacerlo "poco a poco", y explica que también en la Universidad se imparten "extraoficialmente". Èl se apaña de momento impartiendo unos seminarios no reglados sobre los chips.

"Obijuan", un entusiasta de "La Guerra de las galaxias", como refleja su apodo, habla también de otra iniciativa de la que es impulsor, "Clone Wars", ya popularizada en la comunidad 'online' y que está creando una gran "familia", con "árbol genealógico" incluido, de impresoras 3D clonadas.

"Consiste en utilizar una impresora para imprimirte las piezas de la siguiente. Obviamente, no puedes imprimir toda la impresora, porque hay partes metálicas que no puedes hacer, pero imprimes la mayoría de las piezas, luego te vas a la ferretería, te compras lo que no puedes imprimir, le metes los chips y la electrónica, y te generas otra impresora que a su vez puede producir otra más".

"Ha ocurrido que somos como una familia. Las impresoras han tenido descendencia y ya hay muchas generaciones. Hay un árbol genealógico que relaciona las impresoras. 'Esta es hija de menganito, que la imprimió no sé cuándo...', y te puedes remontar a los ancestros. Cuando hago una pieza y la comparto con alguien, le digo 'eres plástico de mi plástico'", explica, divertido.

"Obijuan" se maravilla de cómo se comparten las cosas en internet. "Diseñas un robot, lo compartes y de repente alguien en Australia se lo baja, lo prueba, le mola, lo modifica, lo vuelve a subir, y otro tío de Estados Unidos a las pocas horas lo clona. Y los robots van evolucionando. Es algo único en la historia. Nunca antes había sucedido que personas que no se conocen de distintas partes del mundo colaboren en hacer cosas físicas".

"Dónde nos va a llevar esto?. No lo sabemos, pero a mí me da mucha alegría ver a chavales haciendo robots. Hay futuro. Veo mucho talento y tienen herramientas que nosotros no teníamos", se ilusiona.

"Obijuan" remata con una frase de 'maker': "El futuro está ahí y queremos ser los primeros en conocerlo".