EFENueva Delhi

El príncipe Carlos de Inglaterra comenzó este miércoles en Nueva Delhi su décima visita oficial de dos días a la India, donde se reunió con autoridades del país asiático y visitó un importante templo de la religión sij, en un programa cargado que incluye actos sobre el cambio climático.

El heredero de la corona británica, de 70 años de edad y que celebra su cumpleaños mañana, se dejó ver a primera hora del día en el asiento trasero de un reluciente rickshaw - los populares triciclos a motor que sirven de taxi en la India - aunque en su versión eléctrica más respetuosa con el medio ambiente.

Lo hizo entre la neblina tóxica que envuelve estos días Delhi, como cada invierno en la capital y las zonas aledañas cuando los niveles de contaminación se disparan.

Las autoridades locales han tomado medidas de emergencia como limitar el tráfico, aunque la contaminación no es un fenómeno nuevo para el príncipe: su última visita en noviembre de 2017 también contó con la irrespirable neblina como telón de fondo.

FOCO EN LA RELIGIÓN SIJ

Durante su primer día de visita oficial y tocado con un pañuelo gris sobre el cabello, Carlos visitó un influyente templo de la religión sij por el 550 aniversario ayer del nacimiento del fundador de esta fe, el gurú Nanak.

Los sijs son una importante minoría en el Reino Unido, y el príncipe alabó los principios del gurú Nanak "que pueden inspirar a todo el mundo".

"Trabajo duro, justicia, respeto y servicio desinteresado al prójimo. Encarnando estos valores, los sijs han contribuido profundamente a la vida en este país (Reino Unido)", dijo en un comunicado previo a su llegada a la India.

REUNIÓN BILATERAL

El príncipe de Gales se entrevistó igualmente con el presidente de la India, Ram Nath Kovind, para, de acuerdo con la Oficina del Alto Comisionado Británico en la India, "celebrar los duraderos lazos" entre Londres y Nueva Delhi, que obtuvo su independencia de la corona británica en 1947 tras siglos de dominio colonial.

Ambos líderes conversaron en los jardines de la residencia oficial del presidente indio, el majestuoso edificio que los colonizadores británicos levantaron como centro de su poder en la entonces recién construida Nueva Delhi.

Carlos se dejó ver con dos símbolos en la solapa: el "Poppy" -un pequeño broche rojo en forma de amapola-, con el que se rinde tributo a militares y excombatientes británicos y una caléndula naranja, flor utilizada para decorar templos y bodas.

AGENDA CARGADA, CUMPLEAÑOS EN SOLITARIO

El príncipe visitó también un centro de control del Departamento Meteorológico de la India (IMD), donde se sigue de cerca la evolución de ciclones y otros desastres potenciales y participó en un debate sobre cómo abordar los efectos del cambio climático.

El jueves, Carlos celebrará su 71 aniversario en la India en una visita en la que no está acompañado por su esposa Camilla, al contrario de su último viaje.

La razón es que la duquesa de Cornualles sufre una infección respiratoria que ha empeorado progresivamente, hasta el punto de verse obligada a cancelar sus compromisos oficiales por orden médica. EFE

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