EFECopenhague

El príncipe Enrique de Dinamarca, esposo de la reina Margarita y que estaba hospitalizado en estado grave, ha sido trasladado hoy al castillo de Fredensborg para pasar sus "últimos días", informó la Casa Real danesa.

Esa decisión obedece a un deseo del propio príncipe, de 83 años y cuyo estado de salud continúa siendo "grave", consta en un breve comunicado.

Enrique de Dinamarca había sido ingresado a finales del mes pasado en el Hospital del Reino de Copenhague, donde según informó esa institución días después fue examinado de un tumor en el pulmón izquierdo, que resultó ser benigno, e iba a ser tratado de una infección.

La Casa Real comunicó sin embargo el pasado viernes que su estado de salud había empeorado "de forma grave" y que el príncipe heredero Federico había suspendido su estancia en Corea del Sur, donde asistía a los Juegos Olímpicos de Invierno, y que regresaba de forma inmediata a Dinamarca.

Durante los últimos días, tanto la reina como sus hijos y nietos han realizado visitas diarias al príncipe en el hospital, adonde también se han desplazado desde Francia varios de los hermanos de Enrique, francés de nacimiento.

A Enrique se le había detectado en septiembre demencia senil, un diagnóstico que fue hecho público semanas después de originar una polémica por los ataques a su esposa en medios daneses.

Enrique había declarado que no quería ser enterrado con Margarita porque se había ignorado su deseo de ser rey consorte, una vieja reivindicación, y, en una posterior entrevista, señaló que la reina lo tomaba "por tonto" y no lo respetaba.

El castillo de Fredensborg está situado unos 45 kilómetros al norte de Copenhague y es la segunda residencia de la reina y su esposo.