EFEGaza

Cuando Fouad Abu Ghalyoun, del comité paralímpico palestino, presenció el año pasado un partido entre Inglaterra y Turquía disputado por jugadores amputados, lo tuvo claro y comenzó a idear la creación del primer equipo en el enclave costero que aspira a unirse a competiciones mundiales.

"Después de ver el partido, lo pensé seriamente, tenemos muchos amputados en la Franja de Gaza que perdieron sus piernas durante las guerras y conflictos con Israel", contó a Efe Abu Ghalyoon.

El equipo se formalizó el 30 de marzo en la localidad de Deir al Bala y la Asociación para Discapacitados del municipio donó para salir adelante la ropa deportiva, los zapatos y, por supuesto, las muletas, aunque todavía necesitan conseguir unas profesionales y equipamiento adaptado.

Los 13 jugadores palestinos de entre 13 y 42 años se apoyan en dos muletas para correr en el campo de fútbol del municipio, ya que todos carecen de alguna de sus extremidades.

"El sueño se hizo realidad cuando los miembros de mi equipo comenzaron su primer entrenamiento el 30 de marzo, después de contactar a los jugadores que se mostraron muy entusiasmados", explicó el entrenador Jaled al Mabhouh.

El entrenamiento es algo diferente porque "con una pierna no es tan fácil y necesita un tipo especial de ejercicios", explica Mabhouh: "Pero creo que los jugadores tienen una alta determinación por seguir jugando. Al principio fueron tímidos, luego logré sacarlos".

Todos los jugadores son del centro de la Franja de Gaza, donde fuentes oficiales calculan que 2.500 personas tienen una o dos piernas amputadas.

El Ministerio de Sanidad de Gaza añadió además que desde el comienzo de las protestas junto a la frontera con Israel del pasado 30 de marzo, que coinciden con la creación del equipo, 60 palestinos han perdido una o las dos extremidades inferiores.

Al Mabhouh tiene ahora la ambición de formar tres equipos más de fútbol de amputados en diferentes áreas de Gaza: uno en Rafah, otro en la ciudad de Gaza y otro en el norte, que se sumarían al actual de Deir al Bala.

"Contactamos con muchas instituciones y asociaciones para que nos apoyen y ayuden. Todavía estamos utilizando equipamientos no profesional para entrenar y muletas que no se adaptan del todo al movimiento de los amputados", comentó sobre los retos.

Desafío, constancia, voluntad y amor a la vida, asegura el adolescente de 14 años, Ibrahim Jatab, que le ha llevado con determinación a unirse al equipo.

"Ahora estoy jugando al fútbol, del que me privaron después de que me amputaran el pie en 2014. Mi padre me animó a unirme", asegura Jatab.

A Hassan Abu Ikrayem, que perdió un miembro en 2007, se le ha asignado la tarea de proteger el lateral izquierdo del equipo.

"Después de la lesión que me provocó la amputación dejé de jugar al fútbol por completo. Afectó a mi estado de ánimo porque antes de lesionarme jugaba constantemente. Con este equipo es la primera vez que vuelvo a practicar mi deporte favorito en años ", dijo Ikrayem.

El equipo de fútbol de amputados lleva a cabo un entrenamiento a la semana de media hora, luego se divide en dos equipos y juegan dos tiempos, cada partido de una duración de diez minutos.

Wahid Rabah intenta alcanzar la pelota apoyado en sus muletas sobre la hierba verde del Club Deir Al Balah en el centro Gaza, para marca al equipo "Campeones" de amputados con el que se enfrenta.

Para Rabah, unirse al equipo cambió su estado mental y le dio la vitalidad que necesitaba después de perder la pierna derecha.

"Cuando me ofrecieron participar en el equipo, me sentí muy animado", valora Rabah, padre de dos niños, "por ser una idea nueva y creativa de una manera de practicar deporte que no conocemos".