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Los cocineros forman parte ya de las delegaciones de las regiones, provincias y ciudades en Fitur, y con ellos, sus mejores productos locales. Conscientes de que la gastronomía supone un 40 % del gasto turístico mundial, se multiplican las propuestas para atraer a visitantes con buen paladar.

Andalucía desembarcó con sus mejores cocineros y productos: los aceites de oliva virgen extra de Jaén, el jamón ibérico de bellota de Los Pedroches (Córdoba) o los vinos del Marco de Jerez (Cádiz).

Además, Marbella (Málaga) anunció la presentación de su candidatura para ser la Capital Española de la Gastronomía en 2021; Rincón de la Victoria (Málaga) promocionó los usos culinarios del boquerón victoriano; Sevilla divulgó la tapa como concepto culinario y social en una cena con embajadores y se anunció "ADN Huelva", un proyecto de Xanty Elías (Acánthum) para cocinar lo mejor de su despensa en una gira por varios restaurantes españoles.

Aragón ha puesto de manifiesto su voluntad de impulsar el turismo interior a través de la gastronomía con tentaciones como el ternasco, las migas o la trufa, protagonistas de catas y degustaciones.

Una tierra quesera como Asturias tenía que sacarle provecho turístico y lo hace acogiendo en Oviedo este año el International Cheese Festival, el evento más importante de este producto y que incluye los World Cheese Award 2020, certamen que otorga el premio al mejor queso del mundo y donde participan más de 3.000 provenientes de los cinco continentes. Además, promocionó uno de sus acontecimientos culinarios estrella: el menú del desarme.

Cantabria ha llevado lo mejor de su mesa regional: anchoas de Santoña, caricos de la zona del Casar, sobaos de Vega de Pas (que le dedica su propia fiesta, en Semana Santa), leche frita de la comarca del Besaya, quesada de Mora y orujo de Liébana, y ha presentado su encuentro gastronómico Santander Foodie, dirigido por Jesús Sánchez, cocinero y propietario del tres estrellas Michelin Cenador de Amós, cuya segunda edición se celebrará en otoño.

Castilla La Mancha ha presentado en Fitur su nuevo Plan Estratégico de Gastronomía, que incluye la marca Raíz Culinaria para amparar los productos autóctonos, y su preciado azafrán se ha utilizado en degustaciones como los galianos.

En Castilla y León la apuesta va por botellas y copas. Ha presumido de su enoturismo con sus ocho rutas certificadas (Arlanza, Arribes, Bierzo, Cigales, Ribera del Duero, Rueda, Sierra de Francia y Toro) y de la distinción de Capital Europea del Vino 2020 de Aranda del Duero.

Soria se ha centrado en su gran tesoro, la trufa negra, y anima a visitarla de enero a marzo para conocerla y degustarla, así como a asistir a la feria que le dedica Abejar, que este año cumple su decimonovena edición del 15 y 16 de febrero, mientras que Zamora invita a acudir al II Festival de Queso de Castilla y León en otoño.

Cataluña ha presentado como uno de sus grandes imanes para visitantes la celebración a partir de marzo del Año de la Gastronomía, además del Fòrum Gastronòmic de Vic, en el que participarán cocineros como como Jean-Luc Figueras, Sergi Arola, Carme Ruscalleda, Nandu Jubany o Fermí Puig.

En Extremadura, la Red de Desarrollo Rural Redex ha apostado por agrupar los eventos gastronómicos de las 24 comarcas que la conforman en la "Guía de eventos gastronómicos de Extremadura", con propuestas para no perderse como la fiesta rayana de la castaña, la del tomate de Guadiana o los Fogones Imperiales. Incluye también un catálogo de sus productos estrella, como las cerezas del Jerte, el pimentón de la Vera o las perrunillas.

Una de las iniciativas más interesantes de Galicia ha sido la aportada por Betanzos, que, para seguir promocionando una de las tortillas de patatas más famosas del país -casi líquida en su interior- ha creado un sello de garantía para los hosteleros. La reina culinaria de esta localidad cuenta con su propia Semana de la Tortilla, en la que participan cada año más de una veintena de bares y restaurantes.

Desde Baleares, el Ayuntamiento de Sant Antoni de Portmany (Ibiza) anunció su campaña para cambiar el turismo de borrachera por el gastronómico apoyándose en cocineros como Álvaro Sanz, que estrena estrella Michelin en Es Tragón o José Miguel Bonet (Es Ventall) y platos basados el Mediterráneo.

Todo el archipiélago canario ha presumido de unos productos a veces desconocidos en la península y de unos vinos que son un atractivo para sus visitantes nacionales e internacionales, pero Tenerife ha sacado pecho con sus seis estrellas Michelin, algo que se ha destacado como símbolo de calidad.

La Rioja ha apostado por mesas redondas para presentar su oferta de turismo en torno al vino y la gastronomía. Para ello ha contado con algunas de sus grandes personalidades del sector, como el cocinero Francis Paniego, del dos estrellas Michelin El Portal del Echaurren (Ezcaray), el heladero Fernando Saénz (dellaSera, Logroño), la presidenta de la Asociación Barrio de la Estación de Haro, María Urrutia, y el director del Museo Vivanco, Eduardo Díez.

Madrid ha tomado en Fitur el relevo a Miami como Capital Iberoamericana de la Cultura Gastronómica, con lo que se abre un calendario de actuaciones destinadas a promocionar sus productos y su cocina, pero también las que ha abrazado desde América porque es la ciudad "donde todos caben". Sostenibilidad, coctelería y mercados serán algunas de sus claves.

Murcia también se ha estrenado como Capital Española de la Gastronomía, para la que se ha creado el plato Murcia 2020 centrado en la huerta: bizcocho de michirones sobre emulsión de zarangollo, tierra de tomate, tapenade de aceituna negra y atún, espuma de cebolla, chip de berenjena y sal de jamón.

La principal apuesta de Navarra es su unión con Euskadi, La Rioja, Navarra, el País Vasco francés y la región francesa de Bearn en el proyecto Gaturi para crear un destino único y conjunto enfocado en la gastronomía. Por el momento contempla cuatro rutas de turismo gastronómico y un catálogo de experiencias que reflejan las potencialidades de los cinco territorios.

Además, Bilbao ha puesto el acento en el txacolí, con la presentación de un catálogo que incluye experiencias enoturísticas, rutas para conocer Vizcaya a través de este vino blanco y fiestas ligadas a él.

Uno de los eventos gastronómicos más importantes de la Comunidad Valenciana, Gastrónoma, cambia para transformarse en Mediterrãnea Gastrõnoma, el gran escaparate del sector la feria gastronómica del Mediterráneo por excelencia que aúna conferencias, talleres y ferias de productos y que el año pasado recibió a más de 200 periodistas nacionales e internacionales.

Por Pilar Salas