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El diseñador colombiano Esteban Cortázar vuelve a ofrecer con sus diseños una vuelta de tuerca a sus creaciones y se asocia con la firma Desigual para lanzar una colección cápsula sostenible, una invitación al verano.

Cortázar (Colombia, 1983) creció en Miami y siempre se le ha considerado un diseñador precoz. Con 18 debutó en la semana de la moda de Nueva York y sin llegar a los 25 se hizo cargo de la dirección creativa de Ungaro, un puesto que abandonó dos años más tarde para iniciar una carrera en solitario imparable.

Ahora, centrado en su propia firma, viste a lo más granado de Hollywood. Cate Blanchett es una de sus clientas y con uno de sus diseños resultó ser una de las mujeres más elegantes durante el último Festival de Cine Venecia.

Desigual ha iniciado el camino de las colaboraciones con distintos diseñadores con el objetivo de abarcar a mayor número de público y lograr darle así a la marca mayor presencia. Tras su colaboración con la diseñadora María Escoté se embarca en esta con Esteban Cortázar.

El próximo 20 de mayo la colección ya estará a la venta. Con un mensaje que destila filosofía: "Cada día es para siempre", en un momento en el que el tiempo y cómo disfrutarlo ha cambiado.

Cortázar se ha inspirado en su infancia en South Beach (Miami) y en la década de los 90 para crear piezas que son embajadoras del verano.

Una colección primavera-verano sostenible, con prendas versátiles, atemporales y unisex; con estampaciones gráficas y patchwork. Una celebración a la alegría de vivir, al verano y al color.

"Cada día es para siempre, nos invita a renacer y a vivir", ha explicado en una nota el creador.

"En esta primera colaboración quería crear algo realmente personal por eso me inspiré en mi infancia creciendo en los 'Glory Days' de South Beach en los 90", ha señalado.

Fue en esa etapa, detalla Cortázar cuando pudo observar el renacimiento creativo que singularizó esa zona en aquella época.

"Un crisol de moda, música, arte y calor latino con una mezcla ecléctica de gente increíble", ha añadido, donde confluían desde artistas hasta jubilados excéntricos, pasando por la ebullición de la cultura gay, drag-queens, supermodelos, fotógrafos icónicos, la escena de los clubes nocturnos y la increíble cultura latina.

"Una colección inspirada en el pasado, diseñada hoy y para recordar siempre", ha señalado.

Una colección muy familiar, pues cuenta con la colaboración Valentino Cortázar, padre del diseñador y artista, cuya pieza "El Beso", una expresión de amor gráfica en pinceladas en colores puros, creada en Miami en aquella época forma parte de la esencia de la colección.

Cortazar también ha jugado con un patchwork fotográfico de algunas imágenes tomadas por Andy Sweet durante los años 70 en South Beach. Dos estilos en contraste que refuerzan la "espontaneidad, color y calor con los que se concibió esta colección.