EFEMedellín (Colombia)

La comuna 13 de Medellín, que en los años 90 fue uno de los lugares más violentos del mundo, recibió este jueves la visita de autoridades y líderes de todo el planeta que participan en la X Cumbre Mundial de Ciudades (WCS, por su sigla en inglés) para exhibir la transformación que le permitió renacer.

La expresiones artísticas y el colorido de este barrio popular atrapó a delegaciones de cerca de 80 países que apreciaron sus gigantescos grafitis y coreografías de "breakdance", además de la interpretación de raperos que con sus letras contaron su historia de superación.

"El sitio mágico por el que caminaron fue uno de los lugares más violentos del mundo; hoy encuentran una transformación social a través de la cultura, el arte y la innovación de nuestras comunidades", expresó el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez.

Añadió que invitó a sus pares a conocer la realidad de ciudades como la suya, pues considera este tipo de barrios tienen "muchas historias" por contar.

En el corazón de esta comuna los visitantes se toparon con unas escaleras eléctricas al aire libre, que además de solucionar parte de los problemas de movilidad de las personas que habitan en esta ladera, se convirtió en un símbolo del resurgimiento tras soportar por años la violencia urbana.

El alcalde del Distrito de Sarpang (Bután), Tikaram Kafley, expresó a Efe que le resultó una "experiencia interesante" adentrarse en un barrio que, en medio de sus dificultades, refleja "alegría" y "unión".

"Sé que es una zona que tuvo muchos problemas en el pasado y que aún es vulnerable. Me impresiona su transformación y ver a la comunidad unida", comentó Kafley mientras caminaba por sus empinadas calles.

En ese sentido, el alcalde del municipio mexicano de Mazatlán, Luis Guillermo Benítez, subrayó que en todas partes "hay zonas difíciles", pero el "encanto" de estas barriadas está en superar los problemas a partir de la unión y la equidad.

"Esta comuna es un ejemplo de trabajo. Estamos encantados con esta ciudad", aseveró el mexicano, cuya ciudad forma parte del estado de Sinaloa.

Además de probar las "cremas de mango", unos helados típicos de este sector, la autoridades se aventuraron a participar en los bailes y a pintar las fachadas de las casa, que desde hace un tiempo han venido llenándose de color para hacer más acogedor el lugar para los turistas que a diarios los visitan.

El momento más emotivo del recorrido, que permitió un interesante intercambio cultural entre lugareños con las delegaciones de Singapur y Seúl, especialmente, lo vivió el alcalde de Chapecó, Luciano Buligón, durante la intervención musical de "barristas" o hinchas de fútbol.

Al ritmo del "vamos, vamos, Chapé", que interpretaron miembros de la barra de Atlético Nacional, fue recordada la hermandad que existe entre las dos ciudades tras la tragedia aérea del Chapecoense.

"Siento emociones porque Medellín está para siempre en el corazón no solo de Chapecó, sino de Brasil", comentó Buligón, quien en su participación en el Foro de los Alcaldes habló de resiliencia y sostenibilidad.

Durante el evento, que finalizará mañana, las delegaciones alternarán las plenarias con recorridos por varios lugares de Medellín como la Plaza Botero, el Jardín Botánico y el barrio La Sierra, además del centro histórico al que llegarán utilizando el sistema integrado de trasporte que incluye metro, teleférico y tranvía.

La Cumbre Mundial de Ciudades reúne en Medellín a delegaciones de cerca de 80 ciudades del mundo, de las cuales 47 proceden de Asia, 16 de América, seis de Europa, cinco de África y una de Oceanía.