EFEMaría D. Valderrama París

Por un día, las tendencias de moda hombre no cayeron en la tónica deportiva que ha marcado el ritmo desde que las zapatillas invadieran las pasarelas, como demostraron hoy la firma francesa Givenchy y la sueca Acné Studios.

El de Givenchy fue un momento importante para la marca pues supuso su regreso a la pasarela masculina desde el nombramiento de la británica Clare Waight Keller como directora creativa, hace 18 meses.

Keller (1970) ha apostado por sacar su línea hombre del nicho deportivo en el que la colocó su predecesor, el italiano Riccardo Tisci, y ha retomado el valor de la casa de Alta Costura para introducir sus prestigiosos cánones en las creaciones para él.

"Participar en la (Alta) Costura y traer muchas de las técnicas y de los tejidos que ahí utilizamos me resulta cada vez más interesante; mucho más de lo que creí cuando llegué", declaró Keller desde los salones de la casa, en la avenida George V.

Ante un reducido grupo de invitados, entre ellos el presidente ejecutivo del grupo LVMH al que pertenece la marca, Sidney Toledano, la británica explicó las claves de su colección en un pequeño desfile con veinte modelos, antes de anunciar que la próxima temporada el hombre tendrá un desfile propio en el calendario oficial de la Semana de la Moda.

La colección otoño-invierno 2019/2020 de Givenchy recuperó así las técnicas de diseños confeccionados prácticamente a medida, pero con las vibraciones de la juventud de Keller, cuando veía a sus amigos "muy jóvenes y sin mucho dinero" forzados a agudizar el ingenio.

Concibió un dandi setentero, con pantalones de talle alto y pata ancha, pero combinados con lo más característico de la adolescencia de los noventa: las sudaderas y camisetas estampadas con grupos de rock.

Además propuso chaquetas rectas y ajustadas, o más amplias y de doble botonadura, casi como una trenca. Los anorak de colores combinaron con pantalones de traje y botas "chelsea", y las gabardinas de cuero se actualizaron en textiles reflectantes.

"He querido hacer sastrería pero renovando las formas, bastante puras en cierto modo porque debe primar la actitud", dijo la diseñadora, cuya carrera alcanzó su apogeo el pasado mes de mayo con motivo de la boda del príncipe Enrique de Inglaterra y Meghan Markle, ambos vestidos por Keller.

Clientes como él han convencido a la marca para dar más salida a los talleres de Alta Costura de la casa y confeccionar también prendas de hombre.

"Lo que creas hoy para hombre puede también ser llevado para mujer, de hecho hoy llevo un pantalón de hombre", señaló.

Otra de las firmas clave de esta segunda jornada de la Semana de la Moda hombre de París fue Acné Studios, cuyo diseñador, el sueco Jonny Johansson (1970), prefirió recrear una colección basada en "la contracultura".

"En gente que es intelectual, bohemia... No he hecho ropa deportiva aunque algunos elementos en términos de estampados transformados en texturas o tejidos más clásicos, eso es para mí lo más deportivo. Pero con un enfoque de la moda intelectual, casi político", dijo Johansson a la prensa entre bambalinas.

A las piezas de punto como jerséis, cuellos y bufandas de lana, añadió camisetas con flecos de nailon, a modo de chales; también se vieron pantalones de pata de elefante y talle alto en dos colores, sudaderas impermeables y chaquetas con estampados de serpiente.

"Siempre nos enfocamos en las prendas de abrigo porque son una parte muy importante de nuestras colecciones, pero no queríamos hacerlo de forma clásica. Hemos cortado abrigos de trenca en terciopelo para que parezca algodón y hemos tratado ver las prendas desde otra perspectiva", declaró.

La idea del sueco es que Acné Studios no es una marca de ropa "abstracta", sino de ropa. Sin más.

En cualquier caso, la invasión del chándal en las pasarelas está ya tan asumida que la integración ha pasado a asimilación, por lo que a veces resulta difícil encontrar las diferencias: el caballero del siglo XXI viste traje con deportivas y lleva sudadera y corbata.

Sirve de ejemplo el éxito de Études, fundada en 2012 por dos grafiteros de Grenoble (este de Francia), que ha triunfado imponiendo una silueta moderna con pintas de rapero intelectual.

En esta línea presentaron hoy cinturones para los impermeables, abrigos plumíferos y chaquetas con bolsillos de parka, junto a monos estampados, pantalones deportivos de seda, bufandas futboleras y jerséis de punto en talla extragrande.

Si la moda se impone, los ejecutivos del futuro podrían acabar acudiendo a la oficina con gorra, parka y deportivas. EFE

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