EFELas Palmas de Gran Canaria

La feminidad y sofisticación se cubrieron de transparencias y éxito en la segunda jornada de la Semana de Baño de Gran Canaria Moda Cálida con el desfile del bikini, trikini y de sugerentes piezas aún por definir, ya que la innovación fue una de las protagonistas de esta pasarela.

Una de las grandes impresionadas por la altura de la pasarela, única de Europa y de las pocas del mundo, fue Agatha Ruiz de la Prada, quien la equiparó con cualquier desfile internacional, aunque sus elogios trascendieron a la moda y se extendieron a la gastronomía y la hospitalidad de Gran Canaria, cuya pasarela eligió hoy para presentar en exclusiva para España su primera colección de baño, una nueva línea de la que se siente "orgullosa".

Un numeroso público, el presidente de Moda España, Modesto Lomba, y firmas nacionales e internacionales invitadas disfrutaron no solo de los desfiles y las vibrantes bambalinas, sino de la música de Expomeloneras, donde el particular ambiente de la moda y los estilos propios se adueñaron del sur de la isla, informa un comunicado del Cabildo de Gran Canaria.

Lomba ratificó además que la pasarela está totalmente consolidada, tal como demuestran las colecciones en las que los diseñadores demostraron no solo su talento creativo, sino su madurez, muchos de ellos, apuntó, han evolucionado a la par que la Semana de Baño de Moda Cálida.

Así, el primer desfile de la tarde del sello de moda del Cabido lo abrió la firma Livia Monte-Carlo, que propuso una línea chic con un elegante aire minimalista en la que la mujer se viste con bikini en los días más cálidos.

La atrevida puesta en escena de Hipertrófico Swimwear no dejó a nadie indiferente, con una colección de patronaje estructurado inspirado en jardines verticales y vegetación autóctona con trikinis de aberturas laterales, mientras que los modelos, que portaban curiosas mochilas en el pecho, se cubrían con bañadores de talle alto y telas brillantes.

La potente marca californiana Banana Moon inundó la pasarela de flores exóticas y su adoración por los kimonos tropicales para vestir en la playa, además de bermudas florales, una colección que destaca por su comodidad.

La licra y la transparencia se dieron la mano en la colección Cápsula A3 de la reputada Aurelia Gil, quien tomó como referencia la estética deportiva de los años 90 para crear una línea de bañadores y atractivos bikinis para llevar no solo a la playa, sino también para pasearlos por la ciudad.

El público aplaudió sonoramente la colección de Arcadio Domínguez, quien rompió con su línea de siempre para mostrar a una mujer igual de presumida, pero más atrevida, con prendas transparentes y exquisitamente trabajadas en una colección con la que por primera vez se atrevía a vestir al hombre con 'El Chico Inventado', nombre de la propuesta.

Los 'mandalas' budistas llegaron a Moda Cálida con Calima, de Nuria Díaz Pavón, a través de una colección que trasladó al público al mundo tribal de faldas con motivos étnicos y bañadores adornados con plumas y borlas.

Los dioses del Olimpo hicieron su entrada en la pasarela con Gabriel Croissier, con bañadores hercúleos inspirados en la Grecia clásica con corte de gladiador, así como ropa de baño para mujer que recordaba a las túnicas helenas que lucían modelos con peinados trenzados en armonía con la colección.

Como colofón, un grupo de deportistas realizaron una exhibición de ejercicios rematada por la aparición en escena de un descamisado Croissier, quien no dudo en sacar músculo al término de la pasarela.

De este modo llegó el turno de Ágata Ruiz de la Prada, con la que una ola de color y optimismo inundó la pasarela con bikinis y bañadores en rosas y fucsias combinados con luminosos amarillos, decorados con el inconfundible corazón que representa a la diseñadora, prendas con un toque de picardía que las modelos lucieron con gracia.

Gottex celebró su 60 aniversario en Moda Cálida y para esta ocasión especial la firma israelí desarrolló una pequeña colección elaborada de manera excepcional con extravagantes tejidos y exclusivos bordados, innovadores diseños en cuanto a su diseño, material y estructura.

La sensualidad llegó con la firma Gonzales Underwear, a través de una colección cargada de sedas, encajes y tules dispuestos en una paleta de color contrastada, del blanco al negro, además del rosa convertido en oro y el rojo oscurecido hasta parecer casi negro.

Alida Domínguez cerró la pasarela con su colección 'Australia', inspirada en la naturaleza, en el arte aborigen y en los colores de fuego que el sol refleja en la roca sagrada del Monte Uluru y, meticulosamente elaborada, sus propuestas también transmitían sensualidad, con tejidos de gran calidad y diseños arriesgados.

El colorido que las paredes de la pasarela, tornadas en gigantes pantallas, así como el suelo, permitieron recrear todos los escenarios posibles, incluidos los abstractos, para envolver al público en una atmósfera distinta en cada pase gracias también a la música y los efectos.