EFEValladolid

Con la punta del cuchillo y muy poquito de cada cosa, saboreando cada bocado, dice Cervantes que comieron "con grandísimo gusto" Sancho y varios peregrinos, en la que puede ser una de las primeras descripciones de la tapa: tan universal ya como El Quijote y acredita en Valladolid el II Campeonato Mundial de la especialidad.

Punto de encuentro, espacio de convivencia y germen de relaciones convergen en la tapa o el pincho como un hábito, estilo y filosofía de vida que ha exportado España y penetrado en países tan distantes y variopintos como Estados Unidos, Portugal, Nueva Zelanda, Perú, Taiwan y Puerto Rico.

Son los países de procedencia de algunos de los dieciséis participantes en el II campeonato Mundial de Tapas, que se disputa hoy en Valladolid y conocerá esta noche a los ganadores tanto de este certamen como del XIV Concurso Nacional de Pinchos y Tapas, celebrado este lunes y martes.

El 'oro negro' que los Incas recogían en la cordillera andina, con propiedades terapéuticas frente al cáncer y para el tratamiento de la piel, es la Mashua, un tubérculo con el que el cocinero peruano Alejandro Acuña ha elaborado una tostada sobre la que ha presentado al jurado una gamba en salsa de chupe.

Es una gamba española pero en salsa de camarón de río peruano, principalmente pescada en Arequipa, que "es donde tiene más fama", ha explicado a Efe este cocinero de Lima.

Desde Río Grande (Puerto Rico), Ramón Carrillo ha traído 'Lo que María no se llevó', un Mozongo, "el plato nacional de mi país" pero que ha elaborado con productos españoles" como el jamón ibérico deshidratado, el chicharrón de Torrent, el aceite de oliva y el pimentón de La Vera.

La misma esencia de fusionar culturas a través de la gastronomía ha desplegado otro de los concursantes, el japonés Yoshioka Masakazu, quien se ha traído de Kioto un te especial de sakura (cerezo) con crema de queso y gamba de tigre aromatizada con ciruela asada, que ha presentado con ramas de cerezo en flor.

La cocina de la comarca portuguesa de Tras-os-Montes, "a una hora en coche desde la frontera española con Zamora", ha sido el argumento de la tapa que ha presentado el portugués Hugo do Santos Oliveira Rocha como un resumen de lo más granado de la tradición y cultura de ese entorno.

Es una 'Alheira', el embutido más popular de Tras-os-Montes con carne de cerdo, perdiz y jabalí debidamente especiada que se hace acompañar de la castaña.

Formado en Barcelona, donde fue bautizado con el nombre de Luis que luce en su chaquetilla, el taiwanés de Taipei Wei-Cheng Chiang ha concursado con una yema de huevo marinada en una sopa llamada Miso, con una anchoa, un tofo de almendra y mucho torrezno.

Luis Wei-Cheng se ha inspirado en la anchoa y la patata, dos de los productos que descubrió durante un peregrinaje formativo por España y que "van muy bien", ha explicado antes de anunciar que en 2019 abrirá un restaurante propio en Barcelona.

De reminiscencia hispana es Florida (Estados Unidos), lugar de procedencia de Gregory Mc Gowan, cocinero en la localidad de Fort Lauderdale, que ha participado con un bocado basado en pulpo a la gallega con remolacha y pan de Valladolid, todo ello aderezado con pimienta y una pasta planchada de galleta.

Atún de almadraba, arroz de Calasparra y escabeche, "como homenaje a España", ha empleado Shuyun Chen, que representa a Nueva Zelanda, para elaborar un crujiente de arroz con rollitos de atún y verduras en escabeche.

Son algunas de las propuestas que evaluará el jurado de este II Campeonato Mundial de Tapas, que preside la chef española Susi Díaz y que entregará al ganador, además del título, un cheque de 6.000 euros patrocinado por la Interprofesional del Aceite de Oliva.

El aspirante español es el chef Igor Rodríguez, dueño del restaurante Bretxa en Palma de Mallorca, con una tapa que ha bautizado como 'La Dehesa', con forma de bellota y consistente básicamente en un guiso de jamón.

Roberto Jiménez