EFEFerrol

El estallido de la pandemia impidió que Lorenzo Milá, corresponsal de TVE en Roma por entonces, recogiese en 2020 el Premio José Couso de Libertad de Prensa, un galardón que en 2021 recae en Manuel Rico, director de investigación de infoLibre. Los dos han coincidido este sábado para recibir los premios en Ferrol.

Poder entregar a ambos sus galardones ha servido para que Ferrol se haya convertido este sábado en el foro sobre los dolores de cabeza y las esperanzas del periodismo. Las han expuesto en un encuentro organizado por el Ayuntamiento.

La jornada, dominada por una incesante lluvia, comenzaba en el Cantón de Molíns, donde una escultura acoge cada año una ofrenda en homenaje a la información libre y a quienes perdieron su vida en su defensa. Es el caso del ferrolano Couso, operador de cámara de Telecinco asesinado por disparos estadounidenses mientras seguía el conflicto bélico iraquí.

El antiguo Hospital de Caridad albergaría después una recepción, una tertulia con los protagonistas y la propia entrega de las distinciones.

El Colexio Profesional de Xornalistas de Galicia y el Club de Prensa de Ferrol promueven este premio, en cuya entrega Milá ha clamado contra el "mucho ruido" que azota al periodismo y ha recordado que buena "parte del ruido no es verdad". Y, a veces "intencionadamente equivocado para generar comportamientos que interesan a determinada opción política", ha dicho.

Por ello, ha instado a esgrimir "la responsabilidad de señalar lo que no es periodismo responsable".

En la conversación, ha salido a relucir su viral crónica de 2020, cuando en España no regía todavía el estado de alarma, y ha considerado que se le "acusaba de apoyar al Gobierno español en una estrategia de minimización" de la covid-19.

Pide que si "no sabes de lo que hablas no pretendas saber" y que si "pretendes hacer política vete a un partido o a un medio privado que defienda una opción" concreta. Lo tiene claro, "en los públicos no tienes hueco, se te exige un plus de independencia".

En términos generales, ha aludido a la necesidad de "un equilibrio razonable entre los intereses y la verdad" para evitar "la defensa grosera de intereses".

Y ha alertado de la situación de las mujeres por el paso de los años, una combinación casi explosiva en el audiovisual: "Hay presentadoras que creen que en cuanto se dejen las canas van a perder su trabajo".

Exhorta a abandonar la "zona de confort" y escuchar "un medio que incomode" en la era de la "velocidad informativa, eso va en detrimento del contraste".

Cuando se le pregunta si sigue vigente "la presión del poder en RTVE", replica que "casi no" porque "ya no tiene la fuerza que tenía". Para el corresponsal, está claro que "no se pueden utilizar los telediarios de una forma tan grosera como en décadas anteriores".

Ha citado a un "Zapatero que tenía claro que quería ser coherente con su propuesta de alejarse de la televisión pública; impulsó la creación de laSexta, creía que la sociedad tenía que tener un medio de una orientación acorde con la suya".

Y el entonces presidente del Gobierno, ha apuntado, "nos dejó trabajar"; años después, indica, "los Telediarios trabajan con un grado de independencia alto".

Por su parte, Rico, con experiencia periodística en Galicia, ha apuntado al ruido de las redes sociales, donde la cuenta personal debe de ser como "mi casa" y si "te invito lo único que no puedes es tirar colillas".

Ante la presión, la máxima de que en cada mesa haya una trinchera: "No podemos aceptar que nos roben la definición del periodismo".

"En un mundo ideal todos actuarían con honestidad, tenemos que ponernos firmes", ha espetado el informador.

Desde infoLibre, puntualiza que son "un medio pequeño" y que otros "compañeros de medios más grandes tienen una presión mucho más fuerte".

En el suyo, sufren "una presión interesante, la de los socios", que ve al alza porque se "puede establecer un diálogo, los medios digitales la van a notar cada vez más".

Raúl Salgado