EFELogroño

Miles de personas han participado este domingo en la "batalla del clarete" de San Asensio, en la que se han lanzado más de 40.000 litros de vino con "armas" de todo tipo como pistolas de agua, calderos o globos, pero en la que nadie ha podido superar la potencia de un gran camión con un chorro de vino a presión.

Desde hace cuatro décadas San Asensio revive una tradición que surgió casi por casualidad, por una pelea con vino entre jóvenes de la "peña clarete" y atrae a miles de visitantes a este municipio situado a menos de diez kilómetros de Haro, donde a finales de junio se celebra la "hermana mayor" de esta cita, la batalla del vino.

Pero en esta, el clarete es el protagonista, dado que San Asensio es la "cuna" de este tipo de vino, que reivindica su propia personalidad entre el tinto, el blanco y el rosado.

Un vino que se elabora de forma similar al tinto, fermentando los hollejos, pero con menor extracción o con uva blanca, con lo que se obtiene un vino de poco color y también algo menos de graduación que el tinto, que también se produce en otros municipios aunque San Asensio es el que lo hace en mayor cuantía.

Prácticamente todos los vecinos de San Asensio, descendientes del pueblo, amigos y visitantes de zonas cercanas, sobre todo del País Vasco, han iniciado la mañana ya con ganas de fiesta, algunos de ellos disfrazados.

Entre ellos sobresalía todo un equipo de waterpolo, con una portería construida para la ocasión no ha aguantado la batalla.

Y ha sido una de las pocas víctimas de esta lucha sin cuartel para regar a todo el que se pusiera a tiro con cualquier utensilio que tuviera a mano y así cumplir un año más con esta jornada festiva, declarada de interés turístico regional.