EFELisboa

Impulsada por la reciente apertura de un restaurante peruano de la mano de uno de los chefs más conocidos de Portugal, la cocina andina avanza posiciones para conquistar una nueva capital europea, Lisboa.

Kiko Martins, cocinero luso-brasileño muy popular en Portugal por sus apariciones en televisión, abrió en diciembre pasado "A Cevicheria" en el Barrio Alto de Lisboa, una de las zonas más populares de vida nocturna de la ciudad.

Tras escribir el libro "Comer o Mundo", donde narraba su experiencia viajando por más de cincuenta países para probar su cocina, Martins escogió la fusión con sabores peruanos para su proyecto más reciente.

La gastronomía del país andino "tiene un enorme potencial de exportación de su concepto a todo el mundo", explicó a Efe el chef, quien consideró que Lima es actualmente la capital gastronómica de América del Sur.

"Escogí Perú por la simplicidad, elegancia y vida de un ceviche, la variedad de papas, la enorme riqueza de los cereales, en especial de la quinoa... Por la vasta diversidad de su cultura gastronómica", añade Martins.

Después de que el año pasado los peruanos Virgilio Martínez y Gastón Acurio alcanzaran el primer y el segundo lugar de la lista de 50 mejores restaurantes de Latinoamérica elaborada por la revista británica "Restaurant", Lisboa es un ejemplo de cómo la comida de este país no es tendencia solo en las ciudades más grandes del globo o aquellas en las que hay una importante colonia peruana.

Según el embajador de Perú en Portugal, Enrique Román-Morey, su país "recién está entrando al mercado en Portugal", pero su equipo confía en que en los próximos meses el interés por Perú y su cocina, inexistente hace poco, se consolide, entre otras cosas por el paladar abierto a nuevos sabores de los portugueses.

"Estamos de moda, pero no hay nada nuevo en el horizonte. Siempre hemos comido muy bien, desde el incanato hasta ahora, lo que nos faltaba era darnos a conocer", explica a Efe Román-Morey, quien cree que lo importante para el éxito de la cocina peruana es que, aunque se exporta, mantiene su esencia.

Esa es quizás la mayor preocupación de Gabriela Ruiz, la verdadera pionera de los sabores andinos en un país donde hasta 2011 nadie había oído hablar de ceviche, pisco o causa.

Fue ese año cuando Ruiz, peruana casada con un portugués, empezó a cocinar en varios restaurantes lisboetas animada por las alabanzas a sus platos de sus amigos portugueses, hasta abrir finalmente el suyo propio en 2012, Qosqo.

"Mi principal meta al comienzo era difundir. Pensaba, ¿cómo no van a conocer los portugueses nuestra cocina?", explica Ruiz, que cuenta que "para no engañar al cliente" nunca modifica los ingredientes de sus platos aunque, como es imposible encontrar muchos de ellos en Portugal, tiene que importarlos de la vecina España.

Allí, una comunidad de más de cien mil peruanos difunde su gastronomía mientras que en todo Portugal residen solo unos pocos cientos. Pese a ello, Ruiz espera que pronto surjan nuevos restaurantes en territorio luso.

Ella misma no descarta expandirse a Oporto, en el norte del país, por los buenos resultados de su negocio, donde trabajan dos chefs llegados desde Perú.

Otro establecimiento surgido del recién estrenado gusto por la cocina peruana en la capital portuguesa es Wine & Pisco, especializado en cócteles a base de esta bebida.

Su propietario, el también peruano Marco Leyva, considera que de la fusión peruano-portuguesa puede salir algo "brutal".

"La influencia de Portugal en la gastronomía peruana es mínima, pero Perú y Portugal son similares en algunos puntos a nivel de tradiciones gastronómicas, hay algunas coincidencias en los hábitos alimentarios", considera Leyva.

De ahí, quizás, el potencial para que los sabores andinos se consoliden definitivamente en poco tiempo en Portugal.