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Prendas para el día y la noche, energía positiva, alegría de vivir, de disfrutar... es lo que destilan los diseños que se han visto este viernes sobre la pasarela madrileña, donde Teresa Helbig y Pertegaz han presentado diseños para festejar llenos de detalles artesanos en busca de la excelencia.

Excelente costura, artesanía y la presencia en cada puntada del anhelo de que una mujer se sienta segura de sí misma y dispuesta a comerse el mundo con sus prendas es la seña de identidad de Teresa Helbig en cada una de sus colecciones.

La diseñadora ha clausurado la jornada de hoy de la 74 edición de la pasarela madrileña, donde ha festejado el vigésimo quinto aniversario del nacimiento de su firma y ha aprovechado para realizar algunos guiños a esa primera colección en la que ella misma fue la modelo sobre la que se probaron los diseños. "Quedaron todos cortísimos", rememora entre sonrisas.

Su pasión por la moda comenzó cuando era niña y el cine le abrió las puertas a un mundo de "mujeres maravillosas" del que quería formar parte, un recuerdo que le ha llevado a presentar una colección "muy 'celebritie', supercorta, para festejar" este aniversario, una propuesta con toques sesententeros y setenteros "a lo Faye Dunaway".

Un sueño de niña que Helbig ha hecho realidad: es una de las diseñadoras que más triunfa sobre las alfombras rojas. Sus prendas las han lucido Úrsula Corberó, Macarena Gómez, Halle Berry, Olivia Wilde o Priyanka Chopra.

En esta colección renuncia a los tacones, "basta ya, los veo rancios", afirma, mientras muestra trabajadas prendas de rafia, creadas de manera meticulosa a mano, con la que se da forma a cada uno de los contornos de una chaqueta o de una falda.

Con orgullo muestra una nueva colaboración, realizada con un tejedor gallego que combina terciopelo, rafia y aplicaciones de metal. "Si Coco (Chanel) tenía su tweed, nosotros teníamos que crear el nuestro".

Sobre la pasarela se han visto, delicados vestidos en seda bordados con esmero, bombers de piel con pelo de conejo, chaquetas de cuero en crepé de lana con un flamenco como estampado.

Atrapan la mirada, faldas minimales, que en realidad esconden shorts y el juego de ante con incrustaciones en cuero de pitón, con la atemporalidad y la calidad como bandera.

En la misma línea, Jorge Vázquez, director creativo de Pertegaz, ha confeccionado piezas para una mujer contemporánea revisitando la década de los '70, "un momento de libertad", que traslada, con una mirada puesta en África, a túnicas con baberos de fantasía cuajados de abalorios, caftanes con estampado de caretas, vestidos camiseros y punto bordado con cuentas de cristal.

No faltan impecables trajes sastre en "print animal" de cebra y leopardo, combinados con una blusa de cuellos grandes con chorreras en fucsia intenso, tono marca de la casa.

Vázquez, que ha vestido a la actriz del momento Zendaya y a Sharon Stone, recuerda que en los 70 se revoluciona la moda y la costura se deja a un lado para optar por prendas más urbanas "tal y como sucede ahora que los eventos se han reducido. Pertegaz también supo adaptarse a los tiempos" y evolucionó hacia una sastrería de hombros marcados e incluso transparencias.

El creador gallego ha hecho un guiño a aquella etapa de la casa al reproducir en un vestido, un psicodélico estampado de ondas en fucsia, coral, marrón y blanco, aunque los pantalones tienen un protagonismo marcado en esta colección.

Maite Casademunt, directora creativa de Lola Casademunt, ha concebido una colección con colores vibrantes con la que la diseñadora quiere trasladar una "sensación de vitalidad y felicidad" con prendas "versátiles" donde el verde es protagonista sobre tejidos técnicos, fluidos y muy frescos.

Celebrar también ha sido la consigna de Roberto Torretta que cerró los desfiles de la mañana con un espíritu optimista, celebrando que cuarenta años después sigue con la misma pasión en el mundo de la moda, una razón por la que ha presentado una colección "emocional" con vestidos camiseros, minifaldas y conjuntos que se tiñen con una gama de verdes, morados, blancos, celestes y amarillo trigo.

Hannibal Laguna siempre fiel a las prendas de eventos ha querido "frenar y hacer prendas que trasciendan en el tiempo. Inspirándose en el cosmos, ha ideado un abanico de vestidos negros con mucha luz que conviven con otros diseños en platas.

Mientras que Dolores Cortés ha mostrado prendas de baño en una colección que evoluciona desde los colores terracota hasta azules fuertes, con estampados de gráficos orgánicos que se articulan con estructuras geométricas.

Por Inmaculada Tapia