EFESantander

Un estudiante santanderino que cursa el doble grado de Física y Matemáticas en la Universidad de Cantabria, Luis Crespo Ruiz, ha ganado la última edición de la Olimpiada Iberoamericana Universitaria.

Luis, de 21 años, está en cuarto curso del doble grado y cuenta con un amplio e importante palmarés en Olimpiadas Matemáticas y competiciones internacionales en esta materia.

Se inició en estos certámenes con trece años, cuando estaba en segundo de Secundaria, y en esa primera experiencia participó en la fase local de la Olimpiada Matemática, en la que ganó uno de los tres billetes para la fase nacional.

En esa primera participación en el ámbito nacional logró una mención de honor que se otorgó a los cuatro primeros clasificados.

Luis Crespo ha competido desde que comenzó su participación en esos concursos con jóvenes más mayores que él, porque en la Olimpiada de Bachillerato se permite la participación a alumnos de tercero y cuarto de Secundaria.

Así, con catorce años se midió con chicos de 17. Quedó el primero en Cantabria en la Olimpiada Matemática de ese año, título que revalidó en los tres años siguientes.

En la fase nacional logró primero el bronce, después la plata, de nuevo la plata y por fin el oro, y es el único cántabro que ha conseguido llegar a ese nivel.

En la Olimpiada Iberoamericana Universitaria ya había participado antes con éxito: el año pasado quedó el primero de España, pero esta vez ha dado un paso más y se ha proclamado ganador entre todos los contendientes de los distintos países. Y ha pasado por otros certámenes internacionales.

En una entrevista que ha concedido a Efe tras conocerse los resultados de la Olimpiada Iberoamericana que ha ganado, este joven confiesa que suele prepararse y entrenar un poco antes de estos certámenes, haciendo problemas y mirando libros de matemáticas.

Luis Crespo lamenta que, en general, la gente no suele ser muy consciente de la importancia de las matemáticas en su día a día pese a que están en todas partes. "Cuando te conectas por internet a una página web, esa conexión tiene que ir cifrada y tras ese cifrado se esconde un algoritmo", señala este joven.