EFEA Coruña

Aunque siempre se ha dicho que el saber no ocupa lugar, un profesor de Educación de la Universidad de A Coruña ha decidido ahora dar un giro a esta máxima al anunciar a través de las redes sociales un mercadillo gratuito de libros para aligerar su despacho y también para hacer más felices a sus alumnos.

La convocatoria ha tenido ya tal éxito que los estudiantes han contactado con él para que les reserve un ejemplar o para que se lo envíe a sus domicilios, ha explicado en una charla con Efe el profesor Víctor Arufe, autor del blog "Educación, Innovación y Emprendimiento" y editor jefe de Sportis, Revista Técnico Científica del Deporte Escolar, Educación Física y Psicomotricidad.

Los ávidos lectores tendrán que esperar hasta que abra la puerta de su despacho este lunes a las once de la mañana, cuando el más puntual podrá elegir entre 50 obras que Víctor Arufe quiere compartir con sus alumnos. "Es una especie de mercadillo pero gratuito para que los estudiantes con ganas de leer escojan los que quieran".

"Yo, como todos los profesores, acumulo un montón de libros que se quedan en un segundo plano y me da pena, por eso busco aligerar la vida al máximo posible y si puedo contribuir a la felicidad de otra persona, mucho mejor", sostiene el docente.

Esta iniciativa "atípica y llamativa" le ha llevado a publicar el anuncio en Facebook, Twitter, Linkedin e Instagram como "una buena manera de compartir conocimiento y estimular la lectura entre los jóvenes universitarios".

Este curso, el profesor Víctor Arufe (Compostela, 1979) ha tenido unos 200 alumnos y muchos de ellos ya le han hecho saber que se acercarán el lunes a por un libro. No habrá para todos, así que los primeros 50 serán los que finalmente se lleven un ejemplar sobre educación física, deporte o educación de su despacho en la Facultad de Ciencias de la Educación en el Campus de Elviña.

Como ha hecho él, dice, "sería bueno que todos los profesores hicieran algo así, porque los despachos están siempre abarrotados de libros y estoy seguro de que la mayoría de profesores no los tocan".

Por ello, y aunque no conoce iniciativas similares ni tiene constancia de ellas tras rastrear internet, Víctor Arufe ha augurado una respuesta positiva a su convocatoria que considera además una "buena manera de contribuir por parte de los profesores a la economía de los estudiantes".

"A ver si contagiamos un poquito a otros profesores y que suelten ejemplares que están cogiendo polvo", añade Arufe, que no obstante reconoce que le costará deshacerse de algunos porque les ha cogido cariño, pero con su gesto solidario "tendrán otra oportunidad".

No en vano, los libros van llenando las estanterías pero, al final, acaban pasando "un poco a un segundo plano" porque los investigadores y docentes se mueven mucho entre bases de datos y archivos científicos debido a que las exigencias de reciclaje de conocimientos demanda lo que acaba de publicarse.

No obstante, este profesor confía en que el ejemplar en papel tenga mucho futuro. "No se le puede dar la espalda porque reúne muchísima literatura", asegura.