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Medio milenio después de que el español Juan Sebastián Elcano abriera los ojos al mundo y demostrara que la Tierra es redonda, 120 voluntarios se disponen a emular su hazaña, puerto por puerto, a bordo del Pros, un velero de 21 metros que albergará a unos "chalados" amantes del mar y de la historia.

Son una mezcla de marinos profesionales, historiadores, estudiantes, ingenieros, psicólogos y, sobre todo, enamorados del agua salada, unidos en torno a un proyecto ambicioso: intentar reproducir con la mayor fiabilidad posible, vientos desfavorables y tifones mediante, la circunnavegación del vasco que cambió la historia.

El próximo 10 de agosto irán "Tras la estela de Elcano" durante tres años, desde Sevilla a Canarias, cruzando el Atlántico a Brasil, recorriendo Sudamérica por Argentina, Chile y Ecuador, para embarcarse en el Pacífico hacia la Polinesia Francesa, Filipinas e Indonesia, de ahí por el Índico a Sudáfrica y de nuevo en el Atlántico a Cabo Verde.

Para acabar, variarán el recorrido de Elcano y cruzarán una segunda vez el Atlántico para difundir su historia en el Caribe, tras lo que llegarán, si nada se interpone en el camino del Pros, de vuelta a Sanlúcar de Barrameda en la misma fecha en que lo hizo el marino en el siglo XVI: el 6 de agosto, en este caso de 2022.

"Hemos descubierto toda la redondeza del mundo", escribió Elcano al emperador Carlos V nada más llegar a la localidad gaditana. La expedición inicialmente capitaneada por el portugués Fernando de Magallanes había hecho lo imposible, encontrar una vía desde América a Las Molucas, unas islas de Indonesia conocidas como la "especiería".

Ahora, el Pros parte con otro objetivo: "Queremos difundir un hito que cambió la historia. Queremos poner el valor lo que supuso en cada puerto de arribada con eventos y proyectar la imagen de una España abierta, moderna y solidaria, resaltando lo que aportó al mundo".

Con esta pasión habla a Efe Pepe Sola, presidente de la asociación que hace tres años puso en marcha lo que entonces, dice, era "el proyecto de 200 chalados", los Amigos de los Grandes Navegantes y Exploradores Españoles.

Sola capitaneará al Pros, un queche de dos mástiles, en las primeras etapas, cruce del Atlántico y Pacífico incluido, después de haber reclutado a unos 120 voluntarios, entre almirantes, un exministro y simples aficionados a la vela, que irán rotando para ocupar sus cinco camarotes, a una media de entre siete y ocho tripulantes por etapas mínimas de un mes.

Cuenta Sola que más que por sus habilidades marineras, que también, han sido seleccionados los capaces de mantener el "buen rollo" en un espacio reducido durante muchos días (algunas de sus travesías durarán 40 jornadas o más sin tocar tierra).

La expedición cuenta con el patrocinio de varias empresas y el apoyo del Gobierno español, pero aún busca ayuda económica para poder financiar una larga aventura que ayudará al Instituto Oceanográfico Español recogiendo muestras de microplásticos en todos los océanos.

Elcano vio morir a muchos de sus compañeros, incluido Magallanes (de más de 200 tripulantes regresaron solo 18). Estuvo envuelto en guerras, vivió un motín y casi fue arrestado por los portugueses en una gesta digna de superproducción del séptimo arte. Pero los del Pros lo tienen más fácil.

"Estaremos cómodos, bien alimentados y no vamos a sufrir escorbuto", resume Sola, y además evitarán la temporada de tifones del Pacífico y del Índico aunque eso suponga apartarse del calendario de la ruta original.

"Tenemos ventajas, navegamos con una tecnología más avanzada y con un conocimiento más detallado. Ellos no tenían ningún medio de predecir la meteorología".

Los del Pros tampoco tendrán los problemas políticos de entonces, cuando, tras descubrir el paso por América que luego llevaría su nombre, Magallanes no siguió por la costa oeste del continente por temor a los propios castellanos.

Eligió un rumbo directo a Las Molucas que le supuso muchos días parado sin viento, con hambre y enfermedades, pero Sola sí la subirá para difundir la vuelta al mundo en Chile y Ecuador y cruzar luego el Pacífico por un camino más adecuado.

Esas encalmadas es lo que este capitán pretende evitar porque el objetivo es hacer el menor uso posible de un motor que ni Magallanes ni Elcano hubieran podido soñar tener a bordo. Y a los piratas, que pueden acechar a los españoles en Filipinas en 2021.

Excepto la eslora del Pros (parecida a la de la nao Victoria de Elcano, de 25 metros), todo es grande en esta aventura: 44.000 millas náuticas (81.500 kilómetros), tres océanos, cuatro continentes, más de 400 días navegando y toneladas de ilusión para difundir la proeza que cambió la mente de la humanidad.

María Traspaderne