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El sector automotor afronta retos como los protocolos sanitarios de COVID-19, las nuevas reglas comerciales y la situación económica para su reactivación en territorio mexicano, coincidieron este jueves compañías líderes del ramo.

"Los focos rojos para nuestra industria, diría aquí en México, son realmente la certidumbre que podemos obtener en las inversiones", consideró Adriana Macouzet, presidenta del Consejo Directivo de la Industria Nacional de Autopartes (INA).

La INA realizó este jueves el evento virtual "El futuro de la industria automotriz en México en tiempos de COVID-19 y T-MEC (el nuevo tratado comercial de México, Estados Unidos y Canadá)", con la participación de directivos de Ford, Kia y Fiat Chrysler Automobiles (FCA), entre otros.

La charla ocurrió a unos días de que arranque por completo, el 1 de junio, el plan de reactivación económica para la "nueva normalidad" del Gobierno de México, que suspendió las actividades no esenciales al decretar el 30 de marzo la emergencia sanitaria por el nuevo coronavirus.

"Nuestra mayor prioridad y desafío para el corto y más probablemente mediano plazo es la salud de nuestro personal, proteger a nuestro personal, así que, por supuesto, como todos dicen, estamos manteniendo todos los protocolos de salud", manifestó Horacio Chávez, director de Kia México.

La INA ha previsto una caída de 28 % en producción de autopartes este año por la crisis de COVID-19, que ha causado más de 78.000 contagios y 8.500 muertes en el país.

En tanto, la venta de vehículos este año disminuirá en 35 %, de acuerdo con la última estimación de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automores (AMDA).

La importancia de todo el sector radica en que aporta el 3,8 % del PIB nacional y el 20,5 % del PIB manufacturero, según la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA).

Aunado a la pandemia, la automoción afronta la entrada en vigor del nuevo T-MEC el 1 de julio, por lo que faltan cerca de seis semanas y aún falta precisar la reglamentación de las normas de origen.

"De hecho, estamos esperando que las reglas se publiquen. No sabemos exactamente de qué estamos hablando por el momento. Así que necesitamos entender si vamos a poder retrasar la implementación de las nuevas reglas después del 1 de julio", comentó Héctor Pérez, presidente de Ford México.

Aun así, el empresario se mostró "optimista" por las oportunidades que abrirá el acuerdo en un momento en que su compañía está por lanzar el primer vehículo eléctrico completamente hecho en México en su planta de Cuautitlán, en el céntrico Estado de México.

"Tenemos acceso a un mercado muy grande. Tenemos que adaptar nuestras tecnologías para ser competitivos bajo las nuevas reglas que se han establecido para el tratado, así que pensamos que este es un tiempo difícil, pero con oportunidades", declaró.

Por otro lado, el presidente de FCA en México, Bruno Cattori, advirtió el reto de recuperar la confianza del consumidor después de la pandemia.

No obstante, destacó el valor que ha ganado México con la crisis de COVID-19 en América del Norte.

"Todos nosotros hemos experimentado la importancia de los proveedores mexicanos para producir vehículos en la región norteamericana. Creo que ya todos los sabíamos, pero ahora ya lo estamos viendo más vívido", reflexionó.