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El proceso de destitución contra el presidente de los EE.UU., Donald Trump, no debe afectar la ratificación del Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC), afirmó este martes Manuel Pérez Cárdenas, de la oficina de la presidencia de la Confederación de Cámaras Industriales de México (Concamin).

"Podría retrasar en cuanto a que las agendas en el Congreso (de EE.UU.) se muevan, pero no comprometerlo a punto de que no sea aprobado", dijo Cárdenas a Efe en Madrid, donde participó en el III Congreso Iberoamericano CEAPI para Presidentes de Compañías y Familias.

El T-MEC, también conocido como nuevo Nafta, se firmó el 30 de noviembre de 2018 y todavía tiene que ser ratificado en el Congreso estadounidense y el Parlamento canadiense.

Según Cárdenas, hay un interés mutuo en el acuerdo, tanto de los negociadores de México como los de EE.UU.. Como ejemplo, mencionó que "más de la mitad" de los estados norteamericanos tienen entre el 20 % y el 50 % de sus operaciones comerciales con México.

Cárdenas se sumó a la percepción de que el juicio político contra Trump puede ser un hecho político pasajero, "pero no tenemos duda de que haya voluntad e interés para sacarlo adelante", agregó.

Recordó que la industria mexicana no sufrió impactos significativos desde que Trump asumió la Presidencia de los EEUU, en enero de 2017, y que la relación económica y política entre los dos países sigue siendo "esencial".

Sustentó que hay una diferencia entre la retórica de Trump y los actos en concreto de su gobierno, influenciados, en gran parte, por la realidad económica determinada por las empresas.

"Los flujos comerciales, de alguna manera, se conservan. Hay mucha exportación de materias primas. (...) No veo que la administración Trump de manera particular está significando un entorpecimiento de los flujos comerciales", insistió.

El responsable de Concamin también elogió el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, y sus intentos de atraer inversiones privadas para la industria mexicana a través de políticas de combate a la corrupción y de equilibrio fiscal.

"Obrador tiene clarísimo que el desarrollo de México requiere el capital privado, nacional e internacional. Lo ha dicho muchas veces que no puede con los recursos del gobierno pensarse en desarrollo de país", recalcó.

En cambio, no pudo mencionar una política específica y directa del mandatario mexicano para el aumento de inversión en la industria, sobre todo por el periodo de "apenas nueve meses" que lleva en la presidencia.

"Espero que hacia el segundo año del gobierno podamos tener señales más definidas", dijo. "Y, en un momento donde la volatilidad internacional es muy clara, los problemas también toman mucho del esfuerzo del Gobierno", señaló, mencionando los temas de migración con los EEUU.

Cárdenas evaluó que la industria mexicana no va a lograr ser competitiva en escala global si no prioriza en los próximos años la industria 4.0, concepto que defiende la incorporación de las nuevas tecnologías a los procesos productivos para hacerlos más eficientes.

"La industria mexicana es fuertemente exportadora, pero tenemos que revisarla. Lo que hemos construido como industria (...) es insuficiente en términos de agregación de valor, encadenamientos productivos", ejemplificó.

La industria 4.0 será el principal tema de la primera edición de la Feria de Hannover en Latinoamérica, del 9 al 11 de octubre en la ciudad de León, la feria industrial más importante de México. Según Cárdenas el evento "vino para quedarse".

"No será un acto aislado. Será como una institución que va a quedar ahí permanente por el tiempo que ellos (los alemanes) decidan", defiende.