EFETrípoli

Más de 1.600 miembros de las fuerzas del mariscal Jalifa Hafter, hombre fuerte de Libia, perdieron la vida en los enfrentamientos producidos desde que el pasado mes de abril comenzara un intento de asediar la capital, informó hoy el Ministerio de Sanidad del Gobierno paralelo del este.

A través de un comunicado de prensa, la fuente explicó además que otros 3.700 combatientes resultaron heridos durante los choques violentos.

Por su parte, la Misión de apoyo de las Naciones Unidas en Libia (UNSMIL) denunció el pasado jueves el aumento de los ataques contra diferentes aeropuertos del país.

Días antes, dos agentes de seguridad del aeródromo de Maitiga, único en funcionamiento en Trípoli, fallecieron en un ataque aéreo de las fuerzas de Al Karama (Dignidad) dirigidas por Hafter, que atacó además el aeropuerto internacional de la ciudad-Estado de Misrata, a 200 kilómetros al este, y el de Zuara, a 120 kilómetros al oeste.

Las tropas del mariscal, que controlan la mayor parte del país y todos los yacimientos petroleros, lanzaron el pasado 4 de abril una ofensiva para tratar de conquistar Trípoli cuando el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, estaba de visita oficial, en un claro mensaje a la comunidad internacional.

Desde entonces, han muerto más de un millar de personas entre milicianos y civiles, más de 5.000 han resultado heridas y en torno a 100.000 se han visto obligadas a abandonar sus hogares y convertirse en refugiados internos.

Libia es un estado fallido, víctima del caos y la guerra civil, desde que hace ocho años la OTAN contribuyera militarmente a la victoria de los heterogéneos grupos rebeldes sobre la dictadura de Muamar Al Gadafi.

En la actualidad tiene dos gobiernos, uno en el este tutelado por el propio Hafter y otro llamado de Acuerdo Nacional (GNA), cuya autoridad se reduce a Trípoli y está sostenido por la ONU.

De la división sacan beneficios numerosas milicias y grupos mafiosos dedicados al contrabando de armas, alimentos, combustible y personas, verdadero motor de la destruida economía nacional.